Qué habrá más delicioso que caminar desprevenido por las calles de una ciudad, sin miedo a nada; a los carros, a los ladrones. Caminar mirando los...
La ciudad simple
Qué habrá más delicioso que caminar desprevenido por las calles de una ciudad, sin miedo a nada; a los carros, a los ladrones. Caminar mirando los...