Superar el odio: la lección de Petro y Uribe

El presidente Petro aceptó la razones de la familia Uribe y autorizó que Santiago, hermano del ex presidente Álvaro, fuera trasladado a una guarnición militar. Este debe ser el hecho de Paz de mayor relevancia durante la administración progresista. La grandeza de Petro contrasta con la actitud de la barras bravas dentro de la misma izquierda que rechazaron la decisión. No es fácil beneficiar un condenado de ese nivel en el paramilitarismo.

Por su parte, se observó al expresidente Uribe con humildad y gratitud. Puso en los términos que son este hecho de reconciliación tan importante:  “Agradezco al Gobierno Nacional, en nombre de mi familia, que no obstante ser yo opositor, se autorizó el traslado de mi hermano Santiago”. Su respuesta tuvo más difusión que la decisión del presidente. Merece destacarse la frase “No obstante ser opositor”: Uribe conoce del asunto.

Al mismo tiempo y en contraste con este hecho, el presidente electo autodenominado “el tigre”, amenazaba la institucionalidad de la Paz y con enviar a la cárcel a Timoleón Jiménez, último comandante del Secretariado de las Extintas FARC EP y quien firmó el Acuerdo de La Habana en 2016 con el nobel de Paz Juan Manuel Santos. El tono, la parafernalia y la resonancia mediática no aporta absolutamente nada a salir de la violencia.

Y menos con esa gran dosis de odio. Terminar la violencia en Colombia tiene muchos retos, pero sin duda alguna el odio y la venganza, especialmente por razones políticas, tienen un lugar de mucha incidencia en los múltiples hechos de violación de Derechos Humanos. El odio al cambio, al comunismo, a la justicia social, a los pobres. Miedos traducidos en odio contra quienes en el campo de la política expresan una alternativa anti sistémica.

Escuálido el respaldo del Pacto Histórico a Petro en esta decisión. Así mismo fue el respaldo de este partido al Acuerdo de La Habana: un trino por ahí y nada más. Pero la ausencia total fue en la solidaridad con Timoleón, el presidente del partido Comunes ante la amenaza de Abelardo. No sorprende teniendo en cuenta los antecedentes. Durante la campaña, la única foto que no se tomaron con una adhesión, fue la del partido derivado del Acuerdo de Paz. Quedan pendientes a superar en la izquierda tradicional con respecto a la Paz.

 

Fredy Escobar Moncada

Trabajador Social. Magíster en Ciencia Política.

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