Perú y Colombia ante una nueva alianza estratégica: implicancias económicas y geopolíticas del binomio Fujimori–De la Espriella

El 28 de julio, Keiko Fujimori asumió la presidencia del Perú para el período 2026-2031; diez días después, el 7 de agosto, Abelardo de la Espriella hizo lo propio en Colombia. La coincidencia calendárica no es un dato menor: por primera vez en varios años, Lima y Bogotá quedan en manos de gobiernos que se reivindican de derecha y que, desde el primer saludo protocolar, han hablado de “estrechar lazos” y abrir una “nueva etapa” bilateral. La pregunta que debe ocupar al análisis serio no es si habrá gestos de cercanía —ya los hay— sino si ese acercamiento se traducirá en una arquitectura de cooperación económica y de seguridad con efectos duraderos, o si quedará en la categoría de la diplomacia declarativa.

El punto de partida ayuda a entender la magnitud del giro. Desde marzo de 2023, Perú mantenía retirado a su embajador en Bogotá, en protesta por declaraciones que Lima calificó de “intervencionistas” del entonces presidente Gustavo Petro sobre la crisis política peruana. La relación se reactivó formalmente recién en marzo de 2025, pero sin nombramientos efectivos hasta este año. El reencuentro entre Fujimori y el vicepresidente electo colombiano José Manuel Restrepo, el mismo 28 de julio en Lima, y la posterior confirmación del canciller Carlos Espá sobre el restablecimiento recíproco de embajadores, cierran ese paréntesis de tensión y devuelven a ambos países una representación diplomática plena, condición mínima para cualquier agenda de integración.

En el plano económico, el eje declarado por Espá combina dos pistas: la profundización de la Alianza del Pacífico y el fortalecimiento de la Comunidad Andina, con el objetivo explícito de “acelerar mecanismos de integración comercial y financiera”. Se trata de un terreno con historial de bloqueos —ambos esquemas han sufrido parálisis institucional en años recientes— por lo que el verdadero indicador de éxito no serán los comunicados conjuntos, sino la remoción de barreras arancelarias pendientes, la facilitación aduanera en la frontera común y la coordinación regulatoria en sectores como agroindustria, minería e infraestructura logística binacional.

El componente de seguridad es, según el propio canciller peruano, la prioridad inmediata: la cooperación fronteriza a lo largo del río Putumayo, zona históricamente permeable al narcotráfico, la minería ilegal y la presencia de economías criminales transnacionales. Ese frente ofrece resultados más tangibles y de corto plazo que la integración comercial, pero exige algo que ninguno de los dos gobiernos ha demostrado aún: capacidad operativa sostenida más allá del anuncio político.

La dimensión geopolítica, sin embargo, es la que da mayor densidad al binomio. La investidura de Fujimori reunió a Javier Milei, José Antonio Kast y Daniel Noboa, además de una delegación colombiana encabezada por Restrepo y un enviado de la administración Trump, mientras que Lula da Silva estuvo ausente. Ese mapa de alianzas sugiere que Lima y Bogotá no solo recomponen una relación bilateral, sino que se insertan en un realineamiento regional más amplio, de perfil conservador y con Washington como referente extrahemisférico, en contraposición al bloque que durante la última década agrupó a los gobiernos de izquierda sudamericanos.

Ese realineamiento abre oportunidades —comercio, inversión, seguridad compartida— pero también riesgos: una convergencia construida sobre afinidad ideológica y personalismo presidencial es, por definición, más frágil que una basada en instituciones. Fujimori y De la Espriella gobiernan con mayorías legislativas heterogéneas y bases sociales polarizadas; cualquier alianza estratégica real deberá sobrevivir a esa fragilidad interna. El binomio tiene, por ahora, voluntad política declarada. Le falta, todavía, el andamiaje técnico e institucional que convierta el entusiasmo diplomático en beneficio económico verificable para ambas sociedades.

Recomendaciones para ambos gobiernos

El balance de esta apertura bilateral depende menos de la sintonía ideológica entre Lima y Bogotá que de su capacidad para institucionalizarla. Estas son las líneas de acción que ambos ejecutivos deberían priorizar en los próximos meses.

Para el gobierno de Keiko Fujimori (Perú)

  • Designar y acreditar a la brevedad al embajador en Bogotá, y no dejar la relación en manos de gestos protocolares del canciller, para dar continuidad técnica a la agenda bilateral.
  • Blindar la cooperación de seguridad en el Putumayo con protocolos binacionales verificables —no solo despliegues simbólicos— y coordinación con las Fuerzas Armadas y la Policía colombianas contra minería ilegal y narcotráfico.
  • Evitar que el acercamiento con Bogotá se lea únicamente como parte de un bloque ideológico regional; mantener canales abiertos con Brasil y otros socios comerciales relevantes para no sacrificar mercados por afinidad política.

Para el gobierno de Abelardo de la Espriella (Colombia)

  • Aprovechar la ventana de entendimiento inicial para negociar, con plazos concretos, la reducción de barreras arancelarias y no arancelarias pendientes en el marco de la Alianza del Pacífico.
  • Clarificar el enfoque de seguridad fronteriza ante la opinión pública y organismos de derechos humanos, para que la cooperación con Perú no se perciba como una securitización unilateral de la frontera sur colombiana.
  • Diversificar la política exterior más allá del realineamiento con Washington y los gobiernos de derecha de la región, preservando espacios de diálogo con la Comunidad Andina en su conjunto.

Recomendaciones conjuntas

  • Crear una comisión binacional permanente, con secretaría técnica y cronograma público, que sobreviva a los ciclos electorales y al desgaste de popularidad de ambos mandatarios.
  • Priorizar resultados medibles de corto plazo —apertura de pasos fronterizos, intercambio de inteligencia, facilitación aduanera— por encima de declaraciones de intención, para dar credibilidad temprana a la “nueva etapa” anunciada.
  • Incorporar al sector privado y a los gobiernos subnacionales fronterizos en el diseño de la agenda económica, de modo que la alianza no dependa exclusivamente de la relación personal entre ambos presidentes.

Referencias:

El Heraldo (2026). Keiko Fujimori felicita a De la Espriella por asumir como presidente de Colombia. https://www.elheraldo.co/mundo/2026/08/08/keiko-fujimori-felicita-a-de-la-espriella-por-asumir-como-presidente-de-colombia/

Diario Correo (2026). Keiko Fujimori felicita a Abelardo de la Espriella por asumir la Presidencia de Colombia: “Éxitos en esta nueva etapa”. https://diariocorreo.pe/politica/keiko-fujimori-felicita-a-abelardo-de-la-espriella-por-asumir-la-presidencia-de-colombia-exitos-en-esta-nueva-etapa-noticia/

El Tiempo (2026). Keiko Fujimori felicita a Abelardo de la Espriella tras asumir como presidente de Colombia y destaca embajadores entre Lima y Bogotá: “Fortalecernos”. https://www.eltiempo.com/politica/abelardo-de-la-espriella/keiko-fujimori-felicita-a-abelardo-de-la-espriella-tras-asumir-como-presidente-de-colombia-y-destaca-embajadores-entre-lima-y-bogota-fortalecernos-3576970

Infobae (2026). Canciller de Perú anticipa agenda entre los gobiernos de Abelardo de la Espriella y Keiko Fujimori: seguridad, comercio e integración regional. https://www.infobae.com/colombia/2026/08/07/canciller-de-peru-anticipa-agenda-entre-los-gobiernos-de-abelardo-de-la-espriella-y-keiko-fujimori-seguridad-comercio-e-integracion-regional/

Infobae (2026). Keiko Fujimori no irá a la toma de mando de Abelardo de la Espriella: Canciller Carlos Espá irá en su lugar. https://www.infobae.com/peru/2026/08/06/keiko-fujimori-no-ira-a-la-toma-de-mando-de-abelardo-de-la-espriella-canciller-carlos-espa-ira-en-su-lugar/

Infobae (2026). Presidenta Keiko Fujimori saludó a Abelardo de la Espriella como nuevo mandatario de Colombia. https://www.infobae.com/peru/2026/08/08/presidenta-keiko-fujimori-saludo-a-abelardo-de-la-espriella-como-nuevo-mandatario-de-colombia/

Infobae (2026). Abelardo de la Espriella felicitó a Keiko Fujimori por su elección como presidenta del Perú y celebró nueva era de relaciones entre los países. https://www.infobae.com/colombia/2026/06/30/abelardo-de-la-espriella-felicito-a-keiko-fujimori-por-su-eleccion-como-presidenta-del-peru-y-celebro-nueva-era-de-relaciones-entre-los-paises/

Proceso (2026). Keiko Fujimori asume presidencia de Perú y cierra filas con la ultraderecha regional. https://www.proceso.com.mx/internacional/2026/7/28/keiko-fujimori-asume-presidencia-de-peru-y-cierra-filas-con-la-ultraderecha-regional-376966.html

El Tiempo (2026). Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, sostuvo llamada con Keiko Fujimori tras su victoria en Perú: “Vamos a estrechar los lazos”. https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026/abelardo-de-la-espriella-presidente-electo-de-colombia-sostuvo-llamada-con-keiko-fujimori-tras-su-victoria-en-peru-vamos-a-estrechar-los-lazos-3567813

Mayron Wilbert Ponce de León Sierra

Doctorando / Dr. (c) en Administración de Negocios Globales, MBA. con orientación al management estratégico,responsabilidad social empresarial, sostenibilidad; profesional bilingüe y colegiado/habilitado; Scrum Master (SMPC) con amplia experiencia como Key Account Manager en temas educativos y relaciones públicas, gestor de proyectos con enfoques sostenibles, asesor en temas de certificación de origen en exportaciones de mercancías, entre otros temas.

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