¿Dónde quedamos los profesores de catedra en la elección rectoral?

Para nadie es un secreto que la universidad ha estado enfrentada a múltiples crisis en los últimos años, atravesada principalmente por un modelo de financiación que acumuló varias décadas de asfixia, los intereses de políticos locales externos a la universidad con visiones más electorales que universitarias y una dinámica interna de poca claridad en el manejo de los recursos que tiene a la universidad en manos de una rectoraría encargada.

En este mes nos enfrentamos como universitarios a la designación rectoral, esta puede ser el principio de la modificación de las dificultades estructurales que hemos cargado y la posibilidad para encontrar la solidez para continuar siendo una de la Universidad más importantes del país, o un paso más a la caída de la universidad pública como pilar de un modelo de sociedad. En esa dicotomía es necesario darle un lugar al estamento que en mi opinión ha sostenido en sus hombros los movimientos de la universidad sin dejarla caer y son los profesores de catedra.

Es en los tiempos de crisis en los que se identifican las cargas y el talente, para nadie es un secreto que los últimos 30 años hemos duplicado el estudiantado con condiciones económicas complejas y frente a muchos obstáculos la universidad ha logrado continuar con sus actividades misionales de Docencia, investigación y extensión siendo referente nacional e internacional; pero el crecimiento y sostenimiento universitario se ha dado a pesar del congelamiento de las plazas docentes y ha sido la fuerza de trabajo de los docentes de catedra la que ha afrontado esta crisis evitando el naufragio.

Mas del 70% de los docentes de la universidad somos profesores de catedra y ninguna de las actividades misionales podría desarrollarse plenamente hoy sin nuestra participación decidida, el problema no radica solo en la falta de vinculación real o la tragedia constante de entregar años de vida y trabajo y poder perder la vinculación universitaria  por una decisión administrativa de cualquier momento, sino que ha sido un estamento que pese a sostener la universidad con su fuerza de trabajo y una amplia carga de trabajo no remunerado, no es tenida en cuenta de forma seria en ninguna decisión administrativa.

Quienes representan a los profesores en el CSU para la designación rectoral han estado muy lejos de reconocer a los docentes de catedra como una parte significativa del profesorado, somos una especie de ciudadanos universitarios de segundo nivel, fuerza de trabajo disponible y fácilmente remplazable para el sostenimiento de la universidad, pero no parala toma de decisiones sobre la universidad que nuestro trabajo sostiene.

Esta elección rectoral es la posibilidad de comenzar un camino estructurado para superar la crisis universitaria, esto obliga tener en cuenta de forma decidida la principal fuerza de trabajo de la universidad y son sus profesores de catedra, la universidad requiere avanzar en la profundización democrática, partiendo de un nuevo estatuto de profesores de catedra: menos restrictivo en su alcance, que reconozca de forma clara el trabajo realizado y brinde mayor estabilidad a mas de 5000 docentes que sin ninguna garantía de estabilidad han dedicado sus proyectos de vida a sostener la universidad pública.

La baraja rectoral no nos deja muchas opciones como docentes de catedra, entre muchos de los intereses que se surten en la disputa uno de los cargos más importantes del departamento, como profesores de catedra en un escenario sin mayor reconocimiento por los representantes docentes, es necesario reconocer el liderazgo del profesor  Luquegi gil Neira quien en su propuesta rectoral  acoge la modificación del estatuto de docentes de catedra  y plantea con experiencia administrativa un plan solido a largo plazo para la superación de la crisis a la que nos terminamos acostumbrando. La propuesta del profesor Luquegi es la que más claramente invita a una conversación que profundiza la democracia de los diferentes actores universitarios.

Juan Esteban Patiño

Psicólogo, Mg en psicología con énfasis clínico, docente Universitario en abordaje de temas como psicología clínica, uso de sustancias psicoactivas y salud pública.

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