La economía ecuatoriana, ¿Cómo se proyecta para 2023?

Cerramos otro año en el que, de a poco, se evidencia una mejoría en la economía de mi país, reflejada en algunos indicadores. Pero, aún hay muchas tareas pendientes a nivel estructural, que de no darse, no generarán la sostenibilidad en el tiempo que la recuperación económica requiere, y solo habremos presenciado un efecto de rebote después de una etapa difícil como fue la pandemia.

Contexto interno

La economía manifiesta algunos antecedentes que aún siguen marcando nuestra hoja de ruta, tales como: la petro-dependencia (dependencia económica al petróleo), limitada oferta exportable, gasto público que no se reduce sustancialmente, falta de acuerdos políticos entre los poderes del Estado, alto nivel de endeudamiento, riesgo país por encima del promedio en la región, limitada seguridad jurídica derivada en gran parte de las pugnas políticas, un mercado laboral rígido, país caro para producir, entre otros factores. Sin duda, son necesarios cambios fundamentales e impostergables que abarcan reformas que necesitan aplicarse; sin importar tendencias ideológicas, solo es necesario que primen la razón y la lógica ante el futuro que debemos enfrentar.

A pesar de lo anterior, el movimiento económico muestra una recaudación tributaria que, hasta noviembre de 2022, llega a 15.784 millones de dólares (superior en 10,46% a lo que se esperaba recaudar hasta ese mes, o del 24,03% superior a lo recaudado en igual período a noviembre de 2021) alentada por la recuperación económica (ventas proyectadas en 220 mil millones de dólares al término del año) y de las contribuciones vigentes por la anterior reforma tributaria aprobada en 2021, que suman 536 millones de dólares. De la misma manera, los impuestos directos representan el 48% de la recaudación y el 52% restante son impuestos indirectos; el 84,16% de lo recaudado es por el movimiento interno de la economía y la diferencia (IVA e ICE por importaciones) por comercio exterior, que representa 15,74%. Los tres impuestos en importancia continúan siendo: 1) el IVA con 5.254 millones de dólares recaudados, 2) le sigue el impuesto a la renta que se ubica en 4.897 millones de dólares y, 3) en tercer lugar, encontramos el impuesto de salida de divisas que registró hasta octubre 1.170 millones de dólares; hay que destacar que el Servicio de Rentas Internas (SRI) ha recaudado aproximadamente 718 millones de dólares debido a las contribuciones temporales aprobadas en la reforma tributaria de 2021.

A continuación, el desglose de la recaudación tributaria a noviembre de 2022:

Figura No. 1. Recaudación tributaria en el Ecuador, a noviembre del 2022 | Fuente: Elaboración propia con base en datos provistos por el SRI – Servicio de Rentas Internas del Gobierno del Ecuador (https://www.sri.gob.ec/).

Se puede observar que la economía crece por debajo de la recaudación fiscal. Entre 2021 y 2022 el PIB creció en promedio 4% (según el Banco Central del Ecuador), versus la recaudación tributaria que aumentó en 24% en ese mismo periodo. Corresponde tener presente que la alta carga tributaria en Ecuador conlleva la pérdida de competitividad en materia tributaria. A este tenor, acorde con la proforma presupuestaria presentada por el Gobierno Nacional, se espera para el 2023 recaudar aproximadamente 16.025 millones de dólares, empujada especialmente por la sostenibilidad de la reactivación económica señalada por el mismo Gobierno.

Por otro lado, es importante destacar que una tarea constante en el país es la creación de empleo adecuado, pues actualmente son 35 de cada 100 ecuatorianos los que tienen un empleo así, por lo que resulta imperativo una reforma laboral que permita facilidades de contratación para el resto de la población que se ubica en el subempleo o el desempleo. La recuperación del empleo adecuado es inherente a una mayor creación de puestos de trabajo, especialmente en los sectores de comercio y servicios, impulsados por el crecimiento de las ventas, consumo de los hogares, eliminación de restricciones de la pandemia, la recuperación del turismo, entre otros. El 2022 terminó con un repunte por el crecimiento de la demanda de servicios y productos, debido al aumento de los contratos por temporada.

A continuación, se observa la evolución en el último año de la población ocupada según la condición de actividad:

Figura No. 2. Población ocupada según condición de actividad | Fuente: INEC (2022b, p. 16).

Acorde al INEC (2022b), de cada 100 plazas de trabajo, 93 fueron generadas por el sector privado y alrededor de 7 plazas fueron generadas por el sector público. Asimismo, de cada 100 plazas de trabajo asalariado, 86 son generadas por el sector privado y 14 por el sector público. De igual manera, la tasa de empleo adecuado/pleno se ubicó en 41,3% para los hombres y 27,6% para las mujeres, mientras que la tasa de subempleo se ubicó en 25,3% para los hombres y 19,6% para las mujeres, y la tasa de desempleo se ubicó en 4,4% para las mujeres y 3,4% para los hombres. El ingreso laboral promedio de un hombre con empleo fue de USD$ 460,2, mientras que para una mujer con empleo fue de USD$ 381,9; adicionalmente, el 51,2% de personas con empleo se encontraban en el sector informal de la economía.

Por otra parte, el comportamiento de precios ha ido al alza durante este año, siguiendo la tendencia mundial derivada de varios factores como la invasión rusa a Ucrania, el aumento del precio del petróleo, complicaciones en la logística internacional, entre otros; a eso hay que añadir en nuestro caso, el paro nacional, por ejemplo. Ecuador cerrará con una inflación cercana al 4%, la segunda más baja del continente; a noviembre de 2022 se ubicó en 3,64% la variación anual de precios. Las ciudades que mayor incremento de inflación registraron durante el año fueron: Santo Domingo (4,17%), Guayaquil (3,82%) y Ambato (3,81%), siendo los principales productos que registraron mayor variación: alimentos y bebidas no alcohólicas (1,63%), transporte (0,45%), bienes y servicios diversos (0,41%), muebles y artículos para el hogar (0,28%) y restaurantes y hoteles (0,27%); en sí, 9 de 12 canastas que componen el IPC (Índice de Precios al Consumidor) tuvieron una variación positiva a lo largo del 2022.

Figura No. 3. Evolución histórica de la inflación IPC (2013 – 2022) | Fuente: INEC (2022a, p. 8).

Según el INEC (2022a), el ingreso familiar se estima en 793,33 dólares, mientras que la canasta familiar se ubica en 761,14 dólares y la canasta básica vital se calcula en 538,39 dólares, lo que proporciona una cobertura de 104,22% y 147,35%, respectivamente. En Quito se ubica la canasta más cara con 791,48 dólares.

Para cerrar el contexto interno, el Gobierno consideró los siguientes supuestos dentro de la proforma presupuestaria presentada para el 2023, tales como: a) La proforma contempla USD$ 31.503 millones (33.899 millones de dólares en 2022), b) Un precio promedio del barril de exportación de petróleo de USD$ 65 (USD$ 59,20 en 2022), c) la producción petrolera seria de 188 millones de barriles al año o 515.068 barriles diarios (179,88 millones de barriles al año o 492.821 barriles diarios de petróleo, en 2022), d) una recaudación tributaria de 16.025 millones de dólares (en 2022, 13.400 millones de dólares), e) un crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) de 3,1% (2,85% en 2022), f) un PIB nominal de USD$ 122.369 millones (en 2022, USD$ 109.618 millones) y una inflación promedio de 2,55% (1,28% en 2022). Igualmente, espera tener un déficit fiscal equivalente a 2,14% del PIB y, en cuanto al endeudamiento, el Ecuador espera buscar USD$ 7.577 millones en nuevos créditos durante 2023 para cubrir todas sus necesidades fiscales.

Para el 2023, el Ministerio de Economía y Finanzas asignará USD$ 15.276 millones al gasto social, frente a los USD$ 14.500 previstos para 2022. Dentro de esas transferencias, el Estado asignará USD$ 1.307 millones para cubrir el pago de bonos sociales para la población de menos ingresos. Sobre el incremento de salarios a los docentes, la proforma 2023 prevé el aumento de la remuneración para maestros, que asciende a USD$ 380 millones; respecto al aporte al IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social), se transferirá USD$ 2.354 millones, cuya cifra corresponde al aporte estatal para pagar el 40% de las pensiones jubilares del Instituto en mención.

Existen tres (3) grandes desafíos que enfrentará el Gobierno, concernientes a la proforma presupuestaria, puesto que si la meta de ingresos no se cumple, el déficit presupuestario esperado será mayor y la necesidad de endeudamiento crecerá. Por ello, el primer reto es subir en USD$ 1.023 millones los ingresos tributarios, aunque sin un alza de impuestos.

Para alcanzar más ingresos petroleros en un contexto de alta volatilidad de precios, el desafío (segundo) es que la producción aumente, pese a que esta tuvo una tendencia a la baja durante 2022; a esto se agregan las tensiones con los movimientos indígenas que se oponen a una mayor extracción, por lo que se ve poco probable aumentar la producción petrolera para este año, no obstante, el Gobierno espera esto y la meta de ingresos incluye alcanzar una producción petrolera de 514.759 barriles diarios de petróleo. Esa proyección representa un aumento de 37.763 barriles diarios de petróleo o un 8% respecto al 2022, que fueron 476.996 barriles diarios y que será difícil alcanzar ese incremento en la producción petrolera si no hay más inversión privada; a eso hay que agregar la “moratoria petrolera”, que fue parte de los acuerdos con los indígenas para el cese del paro en junio de 2022 –lo que, realmente, es una traba–.

Y un tercer desafío consiste en concretar la venta de activos estatales para que ingresen al presupuesto unos USD$ 1.039 millones en 2023.

A criterio del Gobierno, no será necesario aumentar impuestos en 2023, pues la recaudación de impuestos crecerá ya que habrá más controles para reducir la evasión; previsto que los ingresos por impuestos sumen USD$ 16.025 millones en 2023, el 45% de esa cantidad de dinero provendría del cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA), proyectando un crecimiento del 20% de ingresos por este cuando la tendencia de crecimiento ha rondado el 9%. En cambio, por el lado del gasto, se prevé lleguen a USD$ 31.502 millones, una reducción de USD$ 3.921 millones frente a los gastos proyectados en el presupuesto de 2022. Del total de gastos públicos previstos para 2023, los sectores de educación, salud y seguridad se llevarán el 40,4% del Presupuesto General del Estado, y de esto, el 67% de los gastos presupuestados para los tres sectores prioritarios corresponde a salarios para los funcionarios públicos.

El Ministerio de Economía y Finanzas presagia desembolsar USD$ 3.601 millones, es decir, 13% más que en 2022; considerando los principales rubros, como educación, el Gobierno proyecta gastos por USD$ 5.583 millones, lo que representa un crecimiento de 12% frente a 2022. Asimismo, el Gobierno asignará USD$ 3.109 millones a las entidades de la seguridad: el IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social), el ISSPOL (Instituto de Seguridad de la Policía Nacional) y el ISSFA (Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas), siendo un incremento de 38% frente al presupuesto asignado para las tres (3) instituciones en 2022. En lo que respecta a los subsidios de los combustibles, la proforma del Presupuesto General del Estado indica que en 2023 se destinarán 2.667 millones de dólares, siendo el segundo tipo de subsidios a los que se le asigne más presupuesto, y viene solamente después de las asignaciones para las instituciones de seguridad social. Serán más de 2 mil millones en subsidios petroleros que se distribuirán así: 53,59% para el Diesel, 26,88% para el gas licuado de petróleo, 17,10% para la gasolina y 1,11% para el Fueloil y el 1,32% para otros combustibles. Es así que el subsidio de los combustibles de 2023 tiene un incremento del 100,78% en relación con la del año anterior, que fue de 1,328 millones, incremento que obedece a varios factores como: a) el costo de la materia prima; b) los precios de importación de los derivados; c) la proyección del despacho de los derivados; d) las condiciones de operación de las unidades de refinación, según la demanda al año 2023; e) los costos de refinación, transporte, almacenamiento, cabotajes y comercialización por producto; y f) los precios de venta del petróleo y sus derivados proyectados.

El principal ajuste en los gastos se da por el Plan Anual de Inversiones, pues se estancan en los 1.870 millones de dólares, cifra apenas mayor en 20 millones de dólares con respecto a 2022.

Contexto externo

Entre otras variables, la Inversión Extranjera Directa (IED) del Ecuador registra 764 millones de dólares desde el 2016, 630 millones de dólares en 2017, 1.389 millones de dólares en 2018, en 2019 recibieron 975 millones de dólares, en 2020 la cifra llegó a 1.095 millones de dólares, en el 2021 cerró en 647 millones de dólares y hasta el primer semestre de 2022 se registraron 810 millones de dólares (el 99% de esta inversión es aumento de capital), que proyectaron finalizar el año con cifras alrededor de 1.500 millones de dólares. Durante el primer semestre de 2022, los países que registra mayor IED en el país son Uruguay, China, España, los Estados Unidos, Holanda, Suecia y Panamá, mientras que los sectores que más receptan IED son: servicios prestados a empresas (que incluye las actividades financieras y de seguros); comercio; transporte, almacenamiento y comunicaciones; y agricultura, silvicultura, caza y pesca.

Figura No. 4. Inversión extranjera directa por trimestre, 2013 – 2022 (en millones de dólares) | Fuente: Elaboración propia con base en datos provistos por el BCE – Banco Central del Ecuador (https://www.bce.fin.ec).

El Gobierno viene realizando esfuerzos para mostrar la mejor cara del país, sin embargo, la competencia es fuerte, solo por mencionar a los países vecinos: Colombia y Perú; de ahí la importancia de realizar reformas profundas que permitan cambiar esta tendencia. En ese sentido, se desarrollaron el Foro Ecuador Open for Business en 2021; siete (7) eventos de promoción de inversiones en China, Argentina, Uruguay, Portugal, Israel, Chile e Italia, individualmente; la promoción del Portafolio de Inversiones bajo Asociación Público-Privada (APP); y la implementación de la Ventanilla Única de Inversiones (VUI) del país, que tiene como objetivo reducir tiempos, costos y números de trámites para el establecimiento de la inversión privada.

Por otra parte, las remesas continúan siendo una fuente importante de ingresos para el Ecuador. En 2021 representaron 4.300 millones de dólares y podrían llegar a 4.500 millones de dólares al cierre de 2022, es decir, un 3% más comparado con el año anterior; si bien mantienen la tendencia de crecimiento, existe una desaceleración a consecuencia del alza de precios a nivel mundial, el incremento de las tasas de interés en las principales economías de donde provienen estas transferencias (los Estados Unidos y la Zona Euro) y un tercer factor que es la apreciación del dólar estadounidense. Según el informe del BCE (Banco Central del Ecuador), el aumento del flujo de remesas estaría relacionado con el incremento del stock de trabajadores, principalmente, en el mercado laboral estadounidense y europeo, así como por un mayor flujo migratorio hacia esas latitudes, que se explicaría por la falta de empleo y oportunidades laborales durante la pandemia del COVID-19 y que habría obligado a muchos ecuatorianos a migrar a los Estados Unidos, Europa y otros destinos. También, y según las fuentes oficiales de estos países, los flujos de remesas provienen mayoritariamente de actividades informales.

En lo que concierne al comercio exterior a corte de octubre de 2022, el BCE indica que las exportaciones totales alcanzan los 27.482 millones de dólares, cerrando el año en aproximadamente 32 mil millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzan a octubre los 25.224 millones de dólares, proyectando alcanzar los 29.500 millones de dólares y lo que reflejaría un saldo positivo de la balanza comercial de 2.400 millones de dólares para el final de 2022. Las exportaciones totales muestran una variación interanual de 25%, mientras que las importaciones son de 31%; en los últimos años se observa una tendencia creciente de ambas variables. La balanza petrolera muestra un saldo de 3.537 millones de dólares, y la balanza no petrolera, en cambio, registra un déficit de 1.280 millones de dólares, por lo que es imperante seguir con la apertura comercial y con la diversificación de la oferta exportable como estrategia comercial, en aras de prevenir problemas futuros de déficit de la balanza comercial, dado que el incremento del precio de petróleo ha impulsado el comportamiento ascendente de las exportaciones. Cabe destacar el crecimiento del sector camaronero dentro de las exportaciones no petroleras.

Como se evidencia, el comercio exterior brinda señales del comportamiento de la economía ecuatoriana mostrando un crecimiento importante derivado de la recuperación de la economía mundial, incremento del precio del petróleo (revirtiendo la tendencia del 2000, ubicándose en promedio por encima de los 80 dólares el barril), aumento de las exportaciones no petroleras, vigencia de nuevos acuerdos comerciales firmados, entre otros.

Figura No. 5. Comportamiento de las exportaciones (en millones de dólares) | Fuente: Elaboración propia con base en datos provistos por el BCE – Banco Central del Ecuador (https://www.bce.fin.ec).

Por otro lado, las importaciones también muestran una recuperación importante a causa de la reactivación económica (como se expone en la siguiente figura), donde las importaciones de bienes de consumo llegan a 4931,9 millones de dólares, las importaciones de bienes de capital se ubican en 4834,3 millones de dólares, las importaciones de materias primas sumaron 9017,3 millones de dólares, y las importaciones de combustible llegaron a 6312,3 millones de dólares.

Figura No. 6. Comportamiento de las importaciones (en millones de dólares) | Fuente: Elaboración propia con base en datos provistos por el BCE – Banco Central del Ecuador (https://www.bce.fin.ec).

El Gobierno se ha propuesto, hasta el cierre de su mandato, lograr tratados con las diez (10) principales economías del mundo, lo que representaría un crecimiento de más de USD$ 5.000 millones, donde el 60% de las exportaciones no petroleras tendrían cobertura preferencial arancelaria. Actualmente, los avances en las negociaciones son importantes con países como China, Canadá, los Estados Unidos y Corea del Sur. Los acuerdos de libre comercio son parte del intento del presidente Guillermo Lasso de abrir la economía del país para aumentar su oferta exportable, atraer mayor inversión extranjera y generar cerca de dos millones de empleos; se debe destacar que hay tareas pendientes para impulsar estos acuerdos en áreas como la financiera (modernización de la legislación), la de propiedad intelectual y de servicios, competencia y telecomunicaciones, especialmente.

Ahora bien, es importante destacar que, acorde a Asobanca (Asociación de Bancos del Ecuador), al 23 de diciembre de 2022 las RI (Reservas Internacionales) sumaron 8.775 millones de dólares, conforme con los lineamientos del Gobierno de tener un saldo adecuado de RI, muy distinto a lo realizado en gobiernos anteriores y que mantuvieron un saldo muy bajo de RI, el cual no generaba las coberturas mínimas requeridas. Actualmente, existe una cobertura del 129% del sistema de canje y reservas financieras.

Con respecto a la deuda del país, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a octubre de 2022 existía un saldo de deuda externa de 45.600 millones de dólares, mientras que el saldo de deuda interna se ubica en 14.227 millones de dólares, y otros pasivos en 728 millones de dólares, lo que da un total de 60.600 millones de dólares, aproximadamente, que equivalen a un 53.21% con respecto al PIB (113.783 millones de dólares); el Gobierno cerró exitosamente el acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional), lo que refleja los buenos resultados macroeconómicos que se vienen logrando, pero dejan igualmente tareas pendientes por realizar (que incluso fueron señalados en los informes técnicos realizados durante la vigencia del crédito), tales como: mejorar la información estadística, contar con auditorías en el sector petrolero y de seguridad social, optimizar el gasto de los subsidios, entre otras.

Se prevé que el Gobierno del Ecuador emita USD$ 3.844 millones en deuda interna en el 2023, puesto que a consecuencia del riesgo país ubicado en 1.256 puntos, resulta más barato endeudarse por ese mecanismo, que emitir deuda en los mercados financieros internacionales, y que de hacerlo, debería ser a una tasa de interés de al menos el 14%, considerando además que las tasas de interés a nivel mundial seguirán al alza. Es importante señalar que, a pesar de los resultados macroeconómicos alcanzados, la conflictividad política entre los poderes del Estado y con algunas organizaciones sociales, no permitirá la consecución de reformas, trayendo consigo que el riesgo país no se reduzca, obedeciendo por tanto más a factores políticos que económicos. Hasta el momento no se espera un nuevo acuerdo con el FMI, sino más bien, un aval para obtener financiamiento de otras fuentes crediticias.

Finalmente, el escenario previsto por las autoridades económicas para 2023 será posible en tanto se concreten las reformas estructurales requeridas, y se reduzca la conflictividad política con la Asamblea y exista una agenda de gobernabilidad concertada entre los actores políticos del país. Es imperativo buscar un enfoque de crecimiento del PIB, mejoramiento del empleo adecuado y mejorar el consumo interno como motores del crecimiento y desarrollo económico, mediante la generación de estímulos tributarios necesarios que permitan la productividad del sector privado y la inserción de nuestros productos en mercados internacionales.

Recomendaciones

La economía ecuatoriana tiene varios retos que enfrentar, a saber: 1) lograr un balance entre el cumplimiento de lo pactado con la CONAIE y las recomendaciones del FMI realizadas cuando se cerró el acuerdo; 2) estabilidad de las cuentas fiscales para seguir reduciendo –o manteniendo controlado el déficit fiscal–, optimizando el gasto público, en especial los subsidios; 3) generar estímulos para dinamizar la economía, dirigido a los hogares y al sector productivo; 4) promover las reformas en diversos ámbitos para apuntalar la economía hacia el futuro, como por ejemplo en materia laboral, de seguridad social, financiera, de competitividad, entre otras tan necesarias y urgentes; 5) atender el cada vez más creciente gasto social; 6) fomentar las alianzas público-privadas; 7) cumplir con los compromisos con los organismos multilaterales; 8) mejorar la percepción del país hacia los inversores externos; 9) generar condiciones para la internacionalización del sistema financiero; y 10) ampliar las fuentes de ingresos del país, sin que esto conlleve más cargas fiscales sobre las familias y las empresas.

A continuación se exponen algunas recomendaciones considerando las temporalidades para enfrentar lo mejor posible los retos detallados. En el corto plazo debería realizarse lo siguiente: 1) revisión completa en que se gastan los impuestos; 2) reducir el tamaño del Estado, ergo, reestructurar los programas públicos ineficientes sin afectar educación, salud y seguridad; 3) ampliar la base de contribuyentes para elevar las recaudaciones; 4) disminuir y eliminar impuestos, tasas y contribuciones; 5) continuar con un plan de austeridad y disciplina fiscal; 6) focalizar subsidios; 7) transparentar los procesos de contratación pública; 8) fomentar las alianzas públicos-privadas; 9) mejorar las condiciones de la deuda pública presente y futura; y 10) llevar a cabo las reformas pendientes, como la laboral, la de seguridad social, la tributaria –que genere estímulos en el consumo de hogares–, entre otras.

Mientras tanto, en el largo plazo se sugiere lo siguiente: 1) ampliar la oferta exportable y la búsqueda de nuevos mercados; 2) atraer inversión extranjera directa, brindando un marco jurídico estable y confiable; 3) impulsar el mercado de valores nacional e internacional a través de la apertura de los paquetes accionarios de las compañías de capital público; 4) internacionalizar el sector financiero del país; 5) desarrollar zonas de libre comercio en diversos puntos del país; 6) despetrolizar la economía; 7) mantener un nivel adecuado de reservas internacionales; y 8) continuar con el fortalecimiento de la dolarización.

Todo lo anterior permitirá generar encadenamientos productivos entre las empresas sin importar su tamaño. De igual manera, promoverá la inversión pública y empresarial en I+D+i, para así impulsar la capacidad innovativa empresarial a través de incentivos tributarios, apoyo al emprendimiento, sistema de patentes y modos de innovación. Es preciso señalar que las reformas propuestas son pragmáticas y lógicas. Esperemos los diversos actores políticos y sociales dejen posturas antagónicas en aras de establecer objetivos mínimos para una agenda país, ¡Ya no hay más tiempo que esperar!


Otras columnas del autor en este enlace:  https://alponiente.com/author/jcalderon-eb/ 

Referencias

INEC. (2022, 20 de noviembre). Índice de Precios al Consumidor (IPC) Noviembre – 2022. Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/Inflacion/2022/Noviembre-2022/01%20ipc%20Presentacion_IPC_nov2022.pdf.

INEC. (2022, 21 de noviembre). Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU) – Indicadores Laborales – Noviembre, 2022. Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). https://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/EMPLEO/2022/Noviembre_2022/202211_Mercado_Laboral.pdf.


Este artículo apareció por primera vez en nuestro medio aliado El Bastión.

About the author

Jorge Calderón

Economista de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (UCSG). Magíster en Administración de Empresas de la Universidad Espíritu Santo (UEES) y master of Management de Tulane University (Nueva Orleans). Rector del Tecnológico Universitario Argos (Guayaquil Ecuador). Miembro del «Foro Libertad y Prosperidad» (Instituto Ecuatoriano de Economía Política), del Consejo Asesor Internacional de la ONG «Mujeres Líderes Políticas» (Capítulo Ecuador) y de la Junta Directiva del «Thomas Jefferson Institute for the Americas» de los Estados Unidos. Embajador de la ciudad de Guayaquil para Congresos y Convenciones por la Empresa Pública Municipal de Turismo de Guayaquil.

Empresario y consultor, se desempeña también como docente de posgrado de Escritura Académica, Análisis Económico Mundial y Metodología de la Investigación en diferentes universidades del Ecuador. Es además, analista y coach económico en varios medios de comunicación de su país y el mundo, y columnista permanente de la «Revista Comercio» de la Cámara de Comercio de Guayaquil y del «Diario Correo» (Machala Ecuador).

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