ESPECIAL  FILBO 2026 | “Las putas nunca mueren en domingo” (2022). La novela histórico-trágica de Luis Carlos Pulgarín

El escritor, emprendedor cultural y libretista de televisión Luis Carlos Pulgarín Cabellos con su novela “Las Putas nunca mueren en domingo” (2022).

A partir de hoy, nuestro columnista Jhon Jairo Armesto T., desde Bogotá D.C. estará llevando la narración y cubrimiento para el público de Al Poniente y de Antioquia de los sucesos de la edición 38 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, cuyo país invitado de honor internacional es la India y el departamento invitado es, por primera vez, Boyacá. Esperamos muchas reseñas, entrevistas y comentarios agudos y críticos en pro de la cultura y la calidad para todos ustedes. 

“ “Anarquía feudal” es el apodo con que el terrorismo democrático denigra el único período de libertad concreta que conozca la historia”.

“Los valores no son indemostrables porque sean postulados, sino porque son presentaciones.

No tienen fecha de invención como las ideas, sino de descubrimiento como los continentes.

La axiología es un conocimiento empírico, histórico y particular, de absolutos”

“Aceptemos la sociología mientras clasifique y no pretenda explicar”

“La inteligencia es espontáneamente aristocrática, porque es la facultad de distinguir diferencias y de fijar rangos” 

“No tratemos de convencer; el apostolado daña los buenos modales”

Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)


 AGRADECIMIENTO ESPECIAL

A ECOLED SAS, a su CEO, doctor Edwin Hernández Ph.D, y a todo su equipo de trabajo por permitir con su patrocinio la posibilidad de esta crónica.Auspiciante oficial del cubrimiento de la 38 edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026.

MI FILBO 2026 

He solicitado a este medio que ha sido generoso en demasía iniciar la programación de la Feria Internacional del Libro 2026 como tal vez la mejor cubierta y la que más tendrá generación de información y de llevar esas luces de la cultura colombiana, antioqueña e internacional desde el modesto papel de un columnista que tiene el privilegio de escribir desde el Distrito Capital.

Esa compilación que me permite generosamente este medio, obviamente si tiene una calidad desde el cine y la literatura, tiene un abierto y frentero sesgo, que es mi estética y gusto personal. Eso nace desde mi afición a Expodefensa, FILBO y a los congresos de oil and gas.

Y he encontrado y me alegra encontrar en esta ocasión que mi primera reseña trate de un nuevo amigo -y futuro editor-, el escritor, emprendedor cultural y libretista talentoso de televisión Luis Carlos Pulgarín, quien tuvo esa amabilidad de regalarme su novela investigativa, trágica, negra, sombría pero realista de nuestra realidad: Las Putas nunca mueren en domingo.

Firma del ejemplar obsequiado por  Luis Carlos Pulgarín Cabellos de su novela “Las Putas nunca mueren en domingo” (2022) a nuestro columnista Jhon Jairo Armesto Tren. Foto: cortesía del autor

“EL TIEMPO” Y “EL ESPACIO” 

Mi noción del periodismo y la modernidad la tuve gracias a los ejemplares viejos de “El Tiempo” que llegaban a mi casa en Suba por lo general cuando había arreglos generales desde la casa de mis tíos maternos. Allí aprendí cómo se hacía una noticia, una columna de opinión -lo que perfeccionará leyendo después, muchos años después a Daniel Samper Pizano y a Lucas Caballero Calderón “Klim” de los 8 a los 11 años en medio de la confusión de mi vida escolar-.

Pero sin duda alguna, mi aprendizaje de resolver crucigramas, de esoterismo y de crímenes reales en Bogotá fue El Espacio. Los crucigramas, eran para mi mamá lo más “sanito” que un entonces niño de 10 años podría tener de ese periódico, odiado y repudiado por muchos, pero que era pan caliente para las tiendas de toda Bogotá.

Por eso, esta historia tan inteligente que realiza Pulgarín con su muy conocido léxico de calidad demostrado no solamente en su trabajo literario y de libretista televisivo, sino en la amabilidad de sus conversaciones.

Por esa razón, llegando con la vocación que he tenido y ha evolucionado hacia el periodismo y si se quiere, la criminalística como área y ahora profesión independiente al Derecho, es que esta novela de Pulgarín toca mis afectos de infancia -que no son el voyeurismo hacia las contraportadas o la sección de Juan sin Miedo o El Rincón de Jaime-, sino hacia ese fervor ante la complejidad tan fuerte de los tiempos presentes, donde pretendemos que regresaran las décadas pasadas donde creímos ser felices, muchas veces sin darnos cuenta que lo mejor es aprender a aceptar la evolución de los tiempos, vivir la realidad y actuar frente a lo inesperado.

Y dicho sea de paso, el Espacio al ser fundado en 1964 por Jaime Ardila Casamatjiana, lo creo como un diario de avanzada donde las noticias “serias” y los contenidos políticos de tendencia liberal pero con un oficialismo que daba más luz a la crítica contrario a El Tiempo y El Espectador, terminó volviéndose sensacionalista no solamente por un cambio de target como modelo de negocios…sino porque a los colombianos llega un momento en que su realidad, es decir la política, de lo absurda que es y de lo detestable que lo hace verse frente al espejo y querer evadir o ver otra cosa que no sea sí mismo.

Periodista Ricardo Rondón, uno de los grandes titularistas y reporteros emblemáticos de la época de oro de la etapa sensacionalista de El Espacio.. Foto: KienyKe
Periodista Ricardo Rondón, uno de los grandes titularistas y reporteros emblemáticos de la época de oro de la etapa sensacionalista de El Espacio.. Foto: KienyKe

 

UNA MIRADA 

La investigación de los hechos reales ocurridos en el centro de Bogotá en el año de 1999 con el asesinato de varias mujeres -biológicas y trans- que ejercían trabajo sexual en los barrios Santa Fe y La Alameda en la localidad de Los Mártires, y cómo terminan conexos al asesinato de una religiosa, llevan al autor a dar voz -y de paso vida- a un personaje narrador omnisciente en tercera persona con un interlocutor que charla y humaniza a una de las víctimas de esos crímenes: Marcela, una mujer llegada del Eje Cafetero a Bogotá con el sueño de ser actriz, que termina renunciando al bufete de abogados en busca frustrada entre el cierre de puertas, el acoso y la misoginia normalizadas, el rechazo de su familia y la doble moral de discurso características de nuestra sociedad, llega, luchando con su necesidad y con los prejuicios propios y ajenos, encontrando la muerte como lo harían varias de sus compañeras de labores e infortunios en la casa de la Doña, la matriarca de todas. Cambalache, un ex licenciado que se cansó de ejercer la docencia y decidió perderse en la droga y la calle terminando como reciclador e indigente de manera voluntaria con “Cinco Centavitos”, su perro, personificará esa voz que tardamos en entender sin más que entrando en esta novela.

Corrupción estatal, códigos de la delincuencia y la mendicidad, desazón, la prostitución bogotana y colombiana al desnudo del realismo más crudo como en ninguna otra novela se ha desnudado tanto la sexualidad y su narrativa en la vida real o la narrativa del estigmatizado mundo gay que haría el novelista bogotano Fernando Molano Vargas (1961-1998).

UNA MIRADA

“(…) Si Marcela, eso creo que me está diciendo usted, que me está marcando la hora de volver a las rutinas de mi pasado pero con el aprendizaje de este presente que nos tocó a los dos y que ahora repasamos aquí, finalmente, los dos solitos, fuera de ese pestilente ruido de esa selva, de esa ciudad salvaje, de esa ciudad tan llena de gente pero también de soledad para nosotros los nadies, los ninguneados (como decía Galeano, ¿sabes quién era Galeano?, bueno, no me voy a poner a darte clases de literatura social latinoamericana ahora), los del rebusque en la calle, que ahora nos llaman dizque personas nómadas, o personas sin dirección fija, tanto sofisma para no decir los habitantes de la calle, lo que finalmente terminamos siendo usted y yo, los abortados del sistema, desalojados en la calle… A contar su historia, Marcela, a contar nuestra historia, en unas páginas que terminarían ¿sabes cómo?, con dos personajes desahuciados por eso que llaman la civilización, dentro de un cementerio tomando tinto y fumándose un cigarrillito, bueno, vos un cigarro y yo un porrito para el frío…como en los viejos tiempos”.  

Las putas nunca mueren en domingo (2022).
 
FICHA TÉCNICA
 
Título: Las Putas nunca mueren en domingo
Año de publicación: 2022
Editorial: De Raca Mandaca Editores S.A.S.
Precio: $45.000 (US$12.50 aproximadamente)
Páginas: 299
Género: Novela
Subgénero: noir-policial
Autor: Luis Carlos Pulgarín Ceballos

Resumen (autor-editorial): “Esta novela surge de hechos reales sucedidos en Bogotá en el año de 1999. Al noverlarse situaciones de la realidad, es lógico y entendible que el procesos de la escritura nos inspira ciertas pinceladas de ficción, pero en este caso me atrevo a aseverar que son pequeñas dosis de ficción. En Colombia, no sé si lo ha dicho alguien ya, los escritores tenemos que hacer muy poco esfuerzo para ficcionar en nuestras historias; uno simplemente traslada al papel la realidad y, al leerse, el texto escrito suele superar la ficción; entonces al mismo escritor le queda difícil señalar en qué páginas está la realidad y en qué otras está la ficción dentro de su obra”.

 

 

Jhon Jairo Armesto Tren

Con estudios en Administración ambiental de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas-Bogotá. Veedor ciudadano en presupuesto electoral de la Universidad desde 2011 hasta hoy registrado ante la Personería de Bogotá. Columnista de opinión en varios medios de comunicación digitales desde 2013. Actualmente director publicitario de El Nodo Colombia y columnista habitual, además en El Quindiano (Armenia) y Diario La Piragua (Montería, Córdoba)

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