Los dos primeros pasos para tener un emprendimiento con sentido

En mi columna anterior advertí de los riesgos que existen en el emprendimiento, en donde es posible que de las buenas intenciones por promover la actividad emprendedora se termine en una burbuja que puede estallar y crear un nuevo círculo de pobreza.

Ante ese alarmante pronóstico, ¿qué se debe hacer?. Durante más de tres años en Corpoemprende hemos diseñado soluciones sostenibles a través del emprendimiento, esto quiere decir que en vez de entender al emprendimiento como un fin, lo entendemos como una herramienta que genera desarrollo sostenible, y en este sentido es necesario cambiar la concepción de este término.

La buena noticia dentro del panorama desolador que he dado, es que se siente que este cambio de mentalidad frente al emprendimiento va a ocurrir pronto, empezando por las autoridades medellinenses, ya que al ver la propuesta de emprendimiento del plan de gobierno presentada por el Alcalde Federico Gutiérrez, se observa el deseo de tener una nueva visión en este tema.

Si logramos generar un cambio en cómo entendemos este concepto, podemos ahora sí hablar de cómo fomentamos un emprendimiento que mitigue los riesgos que hacen que la tasa de mortalidad sea tan alta, y para empezar a descubrir por qué muere un emprendimiento, hay que entender por qué nace.

Solo basta dialogar con algunos emprendedores seleccionados aleatoriamente en cualquier lugar del país para entender las razones que los llevan a emprender. Las respuestas más comunes son: “No quiero tener jefes”, “quiero independencia económica”, “me gusta que me reconozcan por algo” y “sería muy bueno generar empleo para ayudar a los que conozco”; todas estas razones son muy válidas y creo que pueden aportar a la motivación de una persona y un equipo, pero no son suficientes en el momento en que un emprendedor empieza a tener problemas como la falta de ventas, discusiones con el equipo, asuntos legales, entre otros; y esto desemboca probablemente en que el emprendedor y su equipo renuncien a su proyecto.

Además de lo anterior, alguien que emprenda por las razones equivocadas tiende a alejarse de este camino una vez fracasa, las razones que antes lo llevaron a explorar este mundo ahora no parecen suficientes para volver a tomar el riesgo de perder la inversión dinero, tiempo y esfuerzos que realizó ya una vez.

Entonces esto nos lleva a una nueva pregunta: ¿Cuáles son las razones para emprender?. Desde la experiencia que he acumulado en diferentes programas que fomentan la innovación y el emprendimiento, cada vez estoy más convencido de cuál es la fórmula que debe dar como resultado el nacimiento de nuevos emprendimientos: conectar las pasiones de una persona y un equipo con las necesidades de una sociedad, sumándole el diseño de una solución sostenible a esa necesidad.

Este es el primer esfuerzo que tenemos que hacer como sociedad frente a este tema, y digo el primer esfuerzo porque esto solo es el comienzo: Un cambio de mentalidad frente a cómo entendemos el emprendimiento y ciudadanos motivados a emprender por razones más profundas.

En siguientes columnas seguiremos explorando que otros esfuerzos son necesarios.

Camilo Ruiz Vargas

Director Corpoemprende – Curador Global Shapers Medellín – Asesor en Emprendimiento e Innovación Social.
Convencido de que el emprendimiento es la mejor herramienta para resolver los problemas sociales.

1 Comment

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.