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En Colombia en estas tres semanas del mes de junio dos candidatos se disputan la presidencia de la república, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Esta primera vuelta fue de muchas sorpresas para todo el país, por un lado la candidata del Uribismo Paloma Valencia obtuvo una votación menor a la que obtuvo en la gran consulta del 8 de marzo, y por otro lado, el candidato que iba punteando las encuestas que es Iván Cepeda quedó de segundas tras ser derrotado por Abelardo de la Espriella en primera vuelta.
Cepeda al ver el resultado no reconoció los resultados y el presidente Gustavo Petro salió alegando por X que había fraude, lo cual después Cepeda salió a admitir que no había fraude y tiempo después a aceptar los resultados de la primera vuelta. Y tras estos resultados el Pacto Histórico ha buscado la forma de sacar votos de los votantes de centro, personas que votaron por Fajardo, Claudia y hasta personas que votaron por Paloma y Oviedo. Pero la pregunta que surge acá es:
¿La campaña de Iván Cepeda es víctima de su propio invento?
Basta recordar que en la primera vuelta Cepeda no asistió a ningún debate presidencial organizado por distintos sectores, con la excusa de que consideraba los debates un “show” de insultos y descalificaciones, y se veía con una confianza casi que absoluta que creían que ganaban en primera vuelta. Y no solo el candidato Cepeda se mostraba confiado, tanto él como su bancada en el congreso se mostraron muy tranquilos tanto en redes como en plaza pública, ya que creían contar con los votos necesarios para ganar en la primera vuelta sin necesidad de pasar a una segunda vuelta.
Ahora con la derrota y el afán de superar a Abelardo, el sector de la izquierda ha buscado apoyos de los sectores del centro, esos mismos sectores que alguna vez ellos maltrataron. Y es que en estos tiempos de correría electoral se puso de moda el “café” para ahora sí dialogar con los sectores del centro y así buscar votos de tibios o indecisos. Pero cuando la izquierda fue gobierno y el centro quiso participar en la construcción de las reformas sociales que propuso el gobierno Petro no los dejaron ni los escucharon.
Y creo que la reflexión que queda de esta primera vuelta y de esta próxima segunda vuelta del 21 de junio, es de que, si a la casa de Nariño llega un candidato tan cuestionado, e imitador de gobiernos de ultraderecha como el de Milei o bukele, la responsabilidad recae en la misma izquierda y no de los sectores de centro. Ya que ellos mismos fueron los que despreciaron al centro tanto en elecciones como en el gobierno.
Además, ahora en segunda vuelta Cepeda parece haber bajado el volumen al discurso que tenía en primera vuelta, pero de qué sirve que lo haga si el mismo día de elecciones no reconoció los resultados y al otro día le molestó que el candidato De la Espriella usará la camiseta de la selección Colombia para su campaña lo cual lo único que hace es alejar votos del centro, ese mismo que tanto añoran convencer de votar por ellos. Tanto es el rigor que hasta se bajaron de la idea de una Asamblea constituyente.
No sé qué vaya a pasar el 21 de junio, personalmente no me agrada Abelardo de la Espriella ni Iván Cepeda, es doloroso ver como el país tiene que elegir entre dos extremos que no han hecho nada más que dividir más a la nación, ojalá y el país termine tomando una sabia decisión, para así evitar una ola de violencia que puede ser aún más peor que la de hace 50 años.












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