Educación

No me llamo el niño problema: TDAH rompiendo los estigmas

No hay derecho de etiquetar a una persona, es importante informarnos y sumar para el proceso de aprendizaje-enseñanza del niño, por medio de una educación colectiva digital, con maestros, padres y estudiantes, comprender que las acciones involuntarias que el niño realiza, no son con un fin de daño”.


En algunos países como el Perú, el inicio de clases ya se acerca. Debido a la “nueva normalidad”, todo el sistema de educación se ha virtualizado para el proceso de enseñanza-aprendizaje, con el estudiante.

Dentro de las aulas, encontramos que cada niño es un ser único y posee distintos talentos, estilos y formas de aprendizaje, de acuerdo a las metodologías que hoy en día se plantea para el aprendizaje del niño. Por tanto, como parte de un proceso inicial, es recomendable tomar en cuenta, una evaluación psico-pedagógica multidisciplinaria (que no es lo mismo a una evaluación psicológica). Donde podamos identificar y trabajar de una mejor manera con estudiantes que requieran una educación más personalizada.

El niño o niña, puede presentar problemas en el área de atención -concentración, no termina lo que inicia, no puede mantenerse sentado durante un tiempo corto prolongado, puede evidenciar algunos problemas de conducta, pueden no medir el peligro y distraerse.

El TDAH o Trastorno de déficit de atención e hiperactividad, es uno de ellos, es uno de problemas del neurodesarrollo más frecuentes en la niñez y se caracteriza por lo siguiente:

El niño o niña, puede presentar problemas en el área de atención -concentración, no termina lo que inicia, no puede mantenerse sentado durante un tiempo corto prolongado, puede evidenciar algunos problemas de conducta, pueden no medir el peligro y distraerse. Estos síntomas son los más comunes, sin embargo, es de vital importancia si se sospecha que el niño tiene alguno de estos síntomas, acudir al servicio de psicología para que se realice una evaluación multidisciplinaria, ya que podemos caer en una etiqueta errónea, debido a que, para el diagnóstico se necesita una serie de requisitos y no podemos catalogar al niño por lo descrito aquí o lo que sospechamos, debe estar comprobado científicamente.

Existe un gran problema en este aspecto ya que la sociedad, en mucho de los casos, tiende a etiquetarlos cuando en realidad no es el niño el principal problema, sino la falta de psico-educación en estos temas, donde comúnmente catalogan o etiquetan al niño por el diagnóstico y no resaltan los talentos que estos tienen.

Para diagnosticar a un niño con TDAH, se necesita realizar un estudio multidisciplinar, quiere decir que, el niño no solo será evaluado por el servicio de psicología, también será evaluado por los servicios de pediatría, psiquiatría, neurología, nutrición, terapia de lenguaje, entre otros, no es tan sencillo como parece.

Es importante, realizar adaptaciones curriculares si se necesita y lo más importante es el apoyo de la comunidad familiar, psicológica, educativa y social.

Un niño con TDAH, puede desarrollar muchos talentos y el trastorno no tiene nada que ver con los niveles de C.I. Sin embargo, podemos caer en las famosas “etiquetas”. Esto lo evidenciamos cuando el niño evidencia siente rechazo dentro de las aulas y dentro de casa, cuando le brindan una mirada “diferente”, priorizando más a la etiqueta y no el sentir del estudiante, por tanto, esto puede ocasionarle consecuencias como problemas de baja autoestima, falta de autoconcepto, entre otros.

No hay derecho de etiquetar a una persona, es importante informarnos y sumar para el proceso de aprendizaje-enseñanza del niño, por medio de una educación colectiva digital, con maestros, padres y estudiantes, comprender que las acciones involuntarias que el niño realiza, no son con un fin de daño.

Es importante, realizar adaptaciones curriculares si se necesita y lo más importante es el apoyo de la comunidad familiar, psicológica, educativa y social.

Es importante que, desde casa, debemos enseñar al niño que en la vida todo es posible, recordar cada día que él o ella tiene capacidades y potencializar sus talentos y habilidades, más que el problema.

Como padres, docentes y toda la comunidad educativa, debemos velar por la salud emocional y pedagógica del niño, como docentes y personal de la salud mental, somos los principales guías de los estudiantes y debemos tomar en cuenta ello, para que el niño pueda sentirse aceptado en la escuela, sea de manera presencial o virtual.

Si bien es cierto, el tipo de aprendizaje que pueda necesitar, pueda ser más personalizado, acompañado de terapias o de acuerdo a lo que él diagnóstico y la evaluación concluya (recordemos que con una sola evaluación no puedo brindar un diagnóstico o decir “el niño tiene problema”), ya que una evaluación resulta ser multidisciplinaria, más aún en estos casos.

Potencialicemos los talentos que tienen los niños, reeduquemos en amor y colaboremos con los docentes que su labor es valiosa y una de las principales para mejorar el país.

 

Imagen:Michal Jarmoluk

Esto fue escrito por

Katherine Elvira Llanca Rodriguez

Psicóloga, especialista en psicología criminal, con estudios en neuro psicoeducación, arte terapia creativa comunitaria, estudiante de maestría en intervención psicológica del desarrollo y la educación, conferencista nacional e internacional, reconocida a nivel nacional e internacional, con experiencia en el ámbito clínico-social y neuro psicoeducativo.

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