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Esta columna es un espacio dedicado a la búsqueda del sentido de las palabras. Un ejercicio arqueológico, etimológico y, si se puede decir, biográfico. Cada entrega nos permitirá conocer la historia, el significado, el uso y el sentido de una palabra.
Mauricio Montoya
“Conócete a ti mismo”.
Inscripción en la entrada del Oráculo de Delfos.
En los tiempos que vivimos no es común escuchar términos como el de oráculo, pero sí los de predicción o pronóstico, especialmente si tienen que ver con la empresa ADI Predictstreet, una multinacional sancionada e investigada en varios países del mundo, que el pasado Mundial de fútbol fue una de las patrocinadoras del torneo y firmó jugosos contratos con la FIFA.
ADI Predictstreet es una entidad que opera como un mercado de predicciones sobre diferentes eventos (deportivos, políticos, económicos, sociales, entre otros). Los usuarios compran y venden pronósticos sobre lo que pasará, en relación, con un suceso de interés global. Los partidos del Mundial son un ejemplo.
Para muchos analistas internacionales, organizaciones de este tipo son uno de los eslabones que conducen hacia la industria de las apuestas. Primero se evalúan las probabilidades y luego se apuesta. Es un punto que lleva al otro de manera inevitable.
En la antigua Grecia eran los oráculos los encargados de dar a conocer la voluntad de los dioses y de anticipar el porvenir de quien los consultaba. Según la etimología latina se entendían como una respuesta que se daba, mediante la palabra, al que la solicitaba. Sin embargo, sus predicciones podían ser de doble filo y el devoto debía saber interpretar muy bien lo que escuchaba, para evitar caer en desgracia.
Una predicción famosa fue la ocurrida con Alejandro Magno. El líder macedonio arribó a Delfos en un día prohibido para hacer predicciones, lo que no le impidió insistir y obligar a la sacerdotisa de Apolo a entrar al templo. La mujer, cansada y molesta, exclamó: “¡hijo, eres invencible!”, frase que Alejandro tomó como un augurio benéfico. No sabía lo que le esperaba.
Otro caso de un oráculo particular era el que estaba en la región de Epiro, conocido como el de Dodona, el cual ofrecía una forma de adivinación a partir de elementos de la naturaleza. Los que lo visitaron, afirmaban que Zeus se comunicaba a través del susurro de las hojas de un roble sagrado o gracias al vuelo de las palomas. Los mensajes eran interpretados por los pobladores como una respuesta para temas asociados con la agricultura o la política de sus ciudades.
En la época romana, los oráculos se atribuyeron a los libros sibilinos, unos textos escritos en griego que contenían respuestas de las sibilas (mujeres profetisas) y a los que recurrían los senadores y las autoridades romanas en tiempo de crisis. Algunas crónicas cuentan que durante el intento de invasión del cartaginés Aníbal a Roma (211 a.C), los libros sibilinos fueron consultados y estos sugirieron celebrar unos juegos en honor al dios Apolo, con el fin de pedir la ayuda divina para repeler a los invasores.
Los oráculos fueron prohibidos alrededor del siglo V d,C., por el emperador romano Teodosio I, el mismo que declaró el cristianismo como religión oficial del imperio.
Durante la Edad Media y los periodos siguientes, las predicciones corrieron por cuenta de astrólogos, profetas y adivinos. Uno de los más reconocidos fue Nostradamus, un médico y astrólogo francés, del siglo XVI, que escribió un libro enigmático de profecías futuras de las que sus seguidores creen se han cumplido decenas, entre ellas: el ascenso de Hitler al poder en Alemania (1933) y el atentado contra las Torres Gemelas (2001).
Un oráculo que ha sobrevivido en el exilio, a pesar de haber sido destruido durante los años 50 del siglo XX, es el de Nechung, ubicado actualmente en la India, pero que antes de la ocupación china estaba en Lasha (capital del Tibet). El oráculo es para los tibetanos un espacio espiritual en el que se busca consejo sobre diferentes asuntos que afectan a la comunidad.
Lo único cierto de todo este tema es que no hay datos claros de las ganancias obtenidas por ADI Predictstreet. Las autoridades competentes deben hacer su trabajo; por lo pronto yo revisaré cuáles son las probabilidades que hay sobre una guerra entre China y Estados Unidos; los pronósticos frente a la normalización del tránsito de barcos por el estrecho de Ormuz; o lo que se predice en cuanto a una fecha probable para el fin del mundo.














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