El sentido de las palabras

Javier Márquez Valderrama

No se pueden usar las palabras como a cada quien se le de la bendita gana.  Cada palabra tiene su sentido y un significado especifico en un contexto, en una frase u oración.  También se dice o escribe con cierto tono e intención.  Por la lingüística y la semiología sabemos que la materialidad y sensorialidad de un signo nos da un significante, pero su significado, la representación que nuestro cerebro procesa, que viene a nuestra cabeza, tiene que ver con la etimología de la palabra, con el origen de esta y su evolución.  La cronología de una palabra la puede historiar, y sabremos que usos ha tenido y a la larga, los abusos.  Hoy se abusa por ejemplo de la palabra libertad, como de muchas otras.  Centremos la atención en esta palabra en wilkipedia leemos: La palabra “libertad” proviene del latín libertas, que a su vez deriva del adjetivo liber (libre). El sufijo latino -tas forma sustantivos de cualidad, indicando el estado o condición de quien no es esclavo y tiene autonomía política, jurídica y social.”  Una persona que no es esclava, que actúa por propia voluntad, que puede disfrutar y ejercer derechos civiles y políticos.

Aparecen en esta época los anarcolibertarios que tiene su expresión más clara en Milei y ahora  en Colombia en de la Espriella. Dos conceptos del mundo contrahegemónico, del mundo tradicionalmente denominado de la izquierda.  Dos conceptos emancipadores y que se localizan en una visión humanista, la autogestión, la autonomía individual y colectiva, la solidaridad y para decirlo en las palabras de la revolución francesa, la igualdad, la libertad y la fraternidad.  La palabra libertad pierde su significado, su sentido, cuando se asocia a la libertad de mercado, la desregulación económica, el individualismo y la propiedad privada.  Y el anarquismo que es una ideología y una praxis política que reivindica la comunidad autónoma y solidaria y resignifica el poder, se usa para minimizar o eliminar el estado y dejar todo a la invisible mano del mercado.  Se manosean dos palabras y se resignifican vaciándolas del contenido emancipador para usarlas desde la perspectiva neoconservadora, robándoles el significado acumulado, anarquismo y libertad.

Pasa con otros conceptos como el de patria, el de pueblo, el de nación y nacionalismo.  Colombia vive una batalla de ideas sinigual. Cuatro años de un gobierno liberal, de izquierda, progresista, han abierto una deliberación inusitada y un retorno a muchas discusiones políticas que en distintas épocas han ocupado el debate en la izquierda y han ocasionado múltiples divisiones. Una característica de esta batalla actual es la apropiación por la llamada ultra derecha de estos conceptos para hacer marketing político, confrontar a la izquierda y al campo popular que se disputa en el bloque histórico actual un lugar contrahegemónico con arraigo social, pues logra ser la fuerza política más grande articulada en una formación política que han denominado partido-movimiento que a su vez se inserta en un frente amplio, el frente por la vida, que es un  propósito estratégico, un reto que no pueden dejar diluir luego de la polémica derrota electoral.

Recuerdo cuan precisa tenia que ser la caracterización de la sociedad colombiana, pues de ello dependía el tipo de revolución,ya que de esa caracterización dependía la definición de la contradicción principal y las contradicciones secundarias. Cada formación de izquierda poseía una caracterización y por ende un programa máximo y un programa mínimo y una estrategia y una táctica. Constato una ruptura entre esa animosa discusión que implicaba sesiones de estudio en los círculos revolucionarios, debates y maneras de expresar ante “las masas”.  Hoy los debates son diferentes y cierta pragmática se ha apoderado de los movimientos y las formaciones políticas.  Se ha comprendido que ante ese modelo de socialismo real o socialismo de estado con planificación centralizada que resulto un fiasco económico y ecológico, una homogenización cultural que arraso pueblos culturas a pesar de la discusión sobre la cuestión cultural y nacional y cierto teórico reconocimiento de lo étnico territorial, que se quedo en la teoría y que vuelve a resurgir después de la caída del muro como acicate de las guerras por el control de territorios estratégicos para la acumulación.

Hoy quiero referirme al manoseo irresponsable de esta serie de palabras como lo ejemplifique arriba con la palabra libertad.    Otra palabra, Patria que proviene del latín patria (a su vez de patrius, relativo al padre o a los antepasados). Originalmente, se usaba la expresión terra patria para referirse a la “tierra de los padres”. Con el tiempo, la palabra terra se omitió, dejando al término para designar la tierra natal, según la academia de la lengua española.

Un partido surgido de uno de los procesos de negociación política del conflicto se denominó Unión Patriótica y un aboganster que se presenta como outsider denomina su inexistente formación política o más bien su campaña, firmes por la patria.  Una alianza política de izquierdas usa la palabra patriótica y una campaña de extrema derecha con tintes fascistas utiliza la palabra patria.   Y ambos bloques usan esta serie: patria, patriotismo, patriótico, patriótica. La palabra patria se asocia también al heroico grito de patria o muerte venceremos que convoca al supremo sacrificio en defensa de ella.  O como les parece la asociación de la palabra milagro con patria, patria milagro.

Si la patria evoca el terruño y la identidad, que idea de patria puede defender un hombre cuya primera nacionalidad es la estadounidense que tiene que obedecer a una idea de fidelidad a esa su patria. Al recitar el juramento, Abelardo renunció “de forma absoluta a cualquier lealtad y fidelidad hacia su país de origen u otra soberanía extranjera”, en este caso la nacionalidades colombiana e  italiana y se comprometió a apoyar y defender la Constitución y las leyes de los Estados Unidos contra todo enemigo, nacional o extranjero.  Además, cosa que no hizo en Colombia, “a prestar servicio militar o trabajo de importancia nacional cuando la ley lo exija.”  De allí que su sentido patriótico se pone en entredicho si se reivindica patriota colombiano.  Hará de Colombia un aliado incondicional de su primera patria y pondrá a Medellín, ciudad que denomina “la cabeza del narcotráfico” “de donde salen todas las órdenes de las estructuras criminales, una especie de sede del escudo de las américas.  Los tiempos de la seguridad nacional la reedición de un enemigo global hoy llamado “izquierda radical” y  marxismo, que  ya no el llamado “terrorismo” que usaron desde  el episodio de las torres gemelas para meter en el mismo costal todo lo que consideran adverso a los intereses del imperio.  La derecha sabe usar la palabra patria para despertar emociones y usa símbolos que se catalogan como símbolos patrios para movilizarlas en su favor.  La bandera, el himno, el deporte, el folclor para hacer un nacionalismo patriótico mientras  abre las fronteras, digamos que de la patria a multinacionales extractivistas, se hace aliado del sionismo y entrega el territorio a bases militares de un ejercito extranjero, de su primera patria.

Y desde el progresismo, desde el liberalismo republicano, desde las izquierdas, ¿qué es patria?  Podríamos decir que para la social democracia la patria se define por la gente y sus derechos.   La define una comunidad democrática de ciudadanías libres y con incidencia en decisiones, la solidaridad y un estado del bienestar.  Ese es el punto al que llegamos hoy luego del fracaso del socialismo burocrático de estado y sus comportamientos hegemonizantes frente a las diversidades étnico territoriales que hoy todavía son acicate para guerras como la de Ucrania.  Podríamos afirmas que esa ciudadanía, el concepto de ciudadano, de ciudadana conduce a derechos sociales, colectivos, individuales a una cierta noción de libertad que en próxima oportunidad desarrollaremos.  Para ciertas visiones emancipatorias la patria es el mundo, es la clase, es la solidaridad internacional entre el proletariado, entre los pobres del mundo.   Se dice que las trabajadoras y trabajadores no tiene patria y su lealtad es con la clase.    Para los ambientalismos la patria seria la biosfera, la tierra como el gran ecosistema que alberga la vida, la pacha mama, “pensar globalmente, actuar localmente”, marca esta visión glocalizada del internacionalismo verde.

Podríamos afirmar que para los feminismos el concepto de patria también se resignifica rehuyendo la simbología nacionalista tradicional, pues imagina y trabaja por un mundo libre de violencias, en condiciones de igualdad, equidad y libertad, que resignifica la democracia misma.  En esta deconstrucción aparece de manera disruptiva el concepto de matria en contraposición a ese concepto que se liga al padre(pateri).  Es el feminismo una crítica a los estados nación y su apuesta es un mundo horizontal, solidario que pone al centro la vida y los cuidados.  Una matria soñada y construida por las mujeres.   Los usos y abusos de las palabras se dan en el terreno de la disputa cultural y allí el humanismo, el progresismo, quienes nos situamos en el sueño de una sociedad nueva basada en la construcción de lo común tenemos que terciar con ideas claras y propuestas concretas.  Esta discusión conduce a recorrer los conceptos de pueblo, población, nación, estados nación, soberanía en un mundo de alta concentración de la riqueza y el poder, de gobiernos al servicio de este poder supranacional corporativo, militarizado, patriarcal, que excluye y persigue la diversidad en su plena expresión.