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Una partida de ajedrez para poner en jaque a la corrupción
En el ajedrez, la reina es la pieza más poderosa, pero nunca gana sola. Necesita peones que abran camino, caballos que sorprendan, torres que sostengan la línea. Así es Itagüí hoy: un tablero donde cada pieza importa y donde los itaguiseños son los que deciden la partida.
Rosa María Acevedo Jaramillo es la reina que Itagüí elige. Pero su fuerza no está en jugar sola, sino en la invitación que hace: “vamos a poner en jaque a quienes le han fallado a Itagüí”. Y esa invitación no es retórica: es un llamado directo a cada uno de nosotros.
En el tablero siguen los que ya tuvieron su turno
Sobre ese tablero permanecen quienes tuvieron su oportunidad y la desperdiciaron. Diego Torres Sánchez, alcalde hoy cuestionado por la ejecución de obras. Los Trujillo que lo antecedieron, que ya gobernaron Itagüí y dejaron deudas, promesas rotas y heridas sin cerrar. Y los que pretenden suceder en la dinastía en las próximas elecciones.
Ahí están también Jorge Eliécer, y Óscar Muñoz, instalados en espacios de poder de la administración actual; están los concejales que votan en el Concejo bajo consigna y no bajo criterio; quienes se benefician del sistema mientras Itagüí sigue esperando.
Y está Petro, Daniel Restrepo, Jaime Cano, desde Bogotá, con agenda propia. Cada uno, a su nivel, representa la misma continuidad: promesas sin cumplir, obras sin ejecutar, corrupción que crece mientras los itaguiseños pagamos la cuenta.
Un tablero con cicatrices que hay que nombrar ACÁ LE PONES LAS OBRAS DE ITAGUI
En Itagüí hay dinero que desaparece: obras carcelarias por 39 millones de pesos que nunca se ejecutan; recursos de vivienda que no llegan a quien los necesita; convenios firmados que se incumplen; promesas que mueren en las sesiones del Concejo.
Estos hechos no son invención: están documentados. La falta de ejecución, la corrupción enquistada, la ausencia de transparencia tienen rostro, nombre y apellido. Y quienes han gobernado —o gobiernan hoy el tablero político— tienen que responder por ello.
Pero aquí está lo importante: los ciudadanos no han sido cómplices por elección, sino por cansancio. Han tolerado, han esperado, han votado con la esperanza de un cambio que nunca llegó. Ese ciclo termina el día en que decidamos que termina. Y ese día puede ser las elecciones de Octubre del 2027.
Rosa abre el juego. El jaque mate lo damos nosotros
Rosa Acevedo no es una mesías ni promete milagros. Promete algo más simple y, por eso mismo, más poderoso: resultados. Dice que va a poner en jaque a quienes han abusado de Itagüí. Pero la clave de su propuesta está en los itaguiseños: ella elige el movimiento; el jaque mate lo damos nosotros.
Cada voto es un peón que avanza. Cada ciudadano que se niega a obedecer al establecimiento es un caballo que entra en juego. Cada barrio que se organiza es una torre que toma posición.
Y todos juntos, bajo el liderazgo de una reina que también le responde a la gente, somos la fuerza capaz de dar jaque mate a la corrupción.
No es ella contra ellos. Somos todos contra el sistema,
Rosa Acevedo abre la puerta e invita a cada itaguiseño a entrar en esta partida. No es un juego de élites: es un juego donde cada voz cuenta, cada voto pesa y cada gesto de rechazo a lo viejo construye lo nuevo.
Sí, Diego Torres está cuestionado. Sí, los Trujillo vuelven a ofrecer lo mismo que ya conocemos. Sí, hay corrupción, hay ineficiencia, hay desprecio por los itaguiseños. Pero lo decisivo no es solo quién se va: es quién entra y qué le vamos a exigir.
Rosa no viene a salvarnos. Viene a abrirnos el espacio para que nos salvemos nosotros mismos: para que seamos protagonistas, para que dejemos de suplicar y empecemos a exigir, para que los resultados dejen de ser promesas y se conviertan en hechos.
La partida ya está en marcha. Quienes han gobernado siguen sobre el tablero, convencidos de que son invencibles. Pero el juego cambió: esta vez, la reina que elegimos no juega sola.
Jugamos todos.
Y el jaque mate ya está en el aire.
Por Itagüí. Porque todo puede ser mejor, participemos de la invitación de la reina a ser protagonistas de esta partida que pasará la página del trujillismo en Itagüí.














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