El Alma de Antioquia en el purgatorio

“La crisis es inmensa: están afectados los trabajadores de la salud, a quienes les adeudan 2 meses de salario y prestaciones, no tienen insumos, medicamentos, ni ganas ya de trabajar, porque de la vocación y del amor por la UdeA, no se vive”.

Es cada vez más lejano el recuerdo de la Semana Santa en Colombia, sin embargo, para el Hospital Alma Mater de Antioquia – HAMA, el tiempo se detuvo en un eterno Viernes Santo.

Desde hace algunas semanas, los profesionales de la salud que laboran en el HAMA, colegas y amigos, alzaron su voz por la falta de salarios y de condiciones dignas para la prestación de los servicios de salud.

El HAMA, antes conocido como Clínica León XIII, pertenecía al extinto Seguro Social, y luego de su liquidación, la Gobernación y la UdeA asumieron su manejo, esta última a través de la IPS Universitaria. Posteriormente, mediante acuerdos y ordenanza departamental, la Gobernación de Antioquia cedió su participación del 25% a la UdeA, quien finalmente quedaría como propietaria del 98,2% de la clínica. Esto ocurrió alrededor del 2007, y un balance de gestión de la época reportó que en ese año la clínica había dejado más de 9.000 millones de pesos en excedentes. Fueron épocas propias de un Domingo de Resurrección.

Hoy, el Alma de Antioquia está en el purgatorio. Los responsables no son difíciles de identificar: están en el gobierno nacional, en los interventores de las EPS y también en los directivos de la universidad. La deuda de las EPS con este hospital asciende a cerca de $165.000 millones y se concentra principalmente en Savia Salud y Nueva EPS, ambas entidades intervenidas por el gobierno nacional. Ahí no acaba el problema: el HAMA le debe $146.000 millones a la UdeA, pero como diría irónicamente algún ministro desprevenido, los ricos también lloran.

La crisis es inmensa: están afectados los trabajadores de la salud, a quienes les adeudan 2 meses de salario y prestaciones, no tienen insumos, medicamentos, ni ganas ya de trabajar, porque de la vocación y del amor por la UdeA, no se vive. Están afectados los pacientes, verdaderos protagonistas del viacrucis, víctimas de la improvisación y la falta de recursos. Ni qué decir de la afectación a estudiantes, internos y residentes de la UdeA, que antes encontraban en el HAMA, un espacio propicio para la educación y la investigación.

La sociedad civil, el tejido empresarial antioqueño, el gobierno de Antioquia, los profesores, estudiantes y egresados de la universidad, deberíamos estar en una firme y continua defensa del Hospital Alma Mater de Antioquia, el brazo más humanista de la función de transformación, equidad y progreso que tiene la educación.

Tendremos que pensar ahora, y antes de que sea demasiado tarde, sobre la necesidad de la inversión privada en el HAMA, a ver si la sinergia Universidad–Empresa–Estado, comienza, por fin, a sacar del purgatorio el Alma Mater de Antioquia.

Juan Pablo Sánchez Garcés

Médico - Universidad de Antioquia, especialista en Medicina Interna - Universidad Libre de Colombia, y especialista en Gerencia de la Salud - Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud. Hablemos de salud y política.

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