El nuevo cliché… ¿Qué has hecho de nuevo?

El errado concepto impuesto por la circunstancia del resguardo causado por el coronavirus, ha desencadenado un latente compromiso de hacer y producir, sin límite alguno, porque se han convertido en un lema el hay que aprovechar el tiempo y el ¿qué has hecho de nuevo?

Hacer un buen uso del tiempo, no es una idea semejante de producir; la pregunta radica en, ¿por qué nos han hecho pensar lo contrario? este planteamiento ha producido que cada uno se obligue a poner en práctica el bombardeo de actividades productivas a las cuales hemos sido sometidos. Ocasionando así, que el tiempo que suponía convertirse en propio y para el aprovechamiento de las ocupaciones que se deseaban cumplir, se tergiversó en un hacer por hacer, para vanagloriarse de haber aprovechado mi día.

La hiperproductividad se convierte en aquella plaga que se propaga con mayor velocidad que el Covid-19. Causando que los límites de un horario laboral o escolar se esfumen, haciendo así que estas tareas sean la base de nuestro día a día, duplicando de esta forma, el tiempo que debería ser invertido en estas y haciendo que las jornadas se extiendan sin medirlo. Las personas han construido un concepto de colmar su tiempo sin medida, por actividades insulsas y carentes de sentido (como con las rutinas, recetas o tutoriales que circulan por las redes), por el simple hecho de que la oportunidad de tener tiempo en un mundo en el que convivimos comercializándolo, es un privilegio que se debe aprovechar ocupándolo… Eso aseveran y de eso nos han convencido.

Asimismo, la consigna a la que se halla sometido el colombiano, y a la que aún no se percata comprende su latir a latir, es la de hacer nada, el concepto de destrucción masiva. Ciertamente, la tragedia que se requiere impedir, forjando conciencia de que el tiempo bien invertido no puede ser determinado por alguien más que por quien hace uso del mismo.

Construirse como individuo no corresponde a un tema de producir y más producir, es un asunto mayor, que radica en la inteligencia de formarse a partir de lo necesario que delimita el implicado. Que desdicha caer en las garras de la información perdida y no aprendida por el exceso de la misma.

 

 

Valeria Uribe Rengifo

actualmente curso un pregrado en periodismo, y he realizado cursos de fotografía para apoyar el amor por el periodismo. Me encanta escribir y las columnas de opinión fueron uno de los incentivos para estudiar mi carrera. Además pertenezco a un colectivo de fotografía llamado AGMA, soy una de las pioneras del concepto y nos encontramos en promoción de la idea, este se encuentra en Facebook e Instagram con los siguientes enlaces, https://instagram.com/agma_fotografia?igshid=fcyplchs93te y https://www.facebook.com/agmafotografia , y cuento con una cuenta de fotografía propia en Instagram, con el siguiente enlace https://instagram.com/uribe.ph?igshid=1mqkxpawkdmt

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