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10 razones para NO votar por Vargas Lleras

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Ante la gran acogida que tuvo la iniciativa de La POLITIPEDIA en las elecciones legislativas, hemos decidido lanzar para las elecciones presidenciales el proyecto de  “10 razones”. Así, en la página web de nuestro medio, Al Poniente, publicaremos 10 razones para votar y 10 razones para no votar por cada uno de los candidatos presidenciales que hoy aspiran suceder al actual presidente Juan Manuel Santos. Buscando ir más allá, en el portal publicaremos además, 10 razones para votar en blanco y en contraposición,10  razones para no votar en blanco; 10 razones para votar este 27 de mayo y 10 razones para no votar este 27 de mayo.

 

 10 razones para No votar por Vargas Lleras:

 

Lo aquí expresado no parte de alguna aversión personal hacia el personaje en cuestión, sino de las diferencias con sus políticas. Al Poniente se puso en la tarea de publicar un especial que confrontara visiones de algunos de sus colaboradores sobre los candidatos a la presidencia, trabajo que en su conjunto es un buen instrumento de análisis para construir un criterio y, al final, decidir. Aquí mis razones para no votar por Germán Vargas Lleras.

 

1. Colombia incorporó el modelo de capital extranjero e inserción internacional basada en Tratados de Libre Comercio a costa de su aparato productivo. El retroceso de la industria y el agro, y el desempleo en esas ramas productivas, sustentan sus rasgos negativos. Entre tanto, grupos financieros y transnacionales mineras resultaron beneficiadas. Germán Vargas Lleras, tanto en su actividad parlamentaria como en su participación en el gobierno de Juan Manuel Santos, ha sido uno de sus defensores. Un gobierno suyo mantendrá la línea de esa política económica, a todas luces contraria al interés nacional.

2. En una entrevista concedida a Blu Radio, el candidato Vargas señaló que su aspiración era de iniciativa ciudadana y que Cambio Radical no lo apoyaba “porque es un partido”. La carcajada fue espontánea. Se trata de construir alguna distancia con un partido que, en palabras de Claudia López, es un “concierto para delinquir con personería jurídica”. La afirmación se basa en que su partido de siempre tiene 349 sancionados por la Procuraduría entre 2012 y 2015, 41 congresistas investigados por parapolítica y 19 condenados. Las maquinarias que lo rodean, basadas en el clientelismo de siempre, hablan por sí solas. Algunos análisis apuntan a que sus esperanzas están puestas en el voto cautivo que pueda sumar gracias a sus aliados.

3. El candidato Vargas ha expresado su respeto a los acuerdos de La Habana entre el gobierno Santos y la Farc, pero a partir de su programa e intervenciones se sustraen reparos sustanciales a lo pactado. De acuerdo con el estudio “¿A quién le importa el acuerdo de paz?”, del Observatorio de Seguimiento a la Implementación del Acuerdo de Paz (OIAP), un gobierno suyo reformaría disposiciones del acuerdo en relación con el Plan Marco de Implementación (PMI), que recoge aspectos relacionados con la pedagogía de los acuerdos y el Sistema Integrado de Información para la Transparencia de la Implementación. En igual sentido respecto al Programa Nacional Integral de sustitución de cultivos de Uso Ilícito, el tratamiento penal diferenciado y la estrategia contra los activos involucrados en el narcotráfico y el lavado de activos, referentes al punto cuatro que tiene que ver con la solución al problema de las drogas ilícitas. En esta materia se deduce que su postura es contraria al Acuerdo de Paz y pone en peligro su implementación. Vale decir que su bandazo de última hora, donde se declaró a favor del Acuerdo, no termina de convencer.

4. Así como su política frente al cultivo de drogas de uso ilícito se fundamenta, de acuerdo con el OIAP, en el fortalecimiento del aparato militar, es de esperar que mantenga la subordinación a la política antidrogas norteamericana. Se mantendrían aspersiones áreas, intervención militar, injerencia en nuestros asuntos internos y mantenimiento de mercenarios norteamericanos en territorio colombiano. El país tuvo que cargar con una guerra ajena, como la calificó Germán Casto Caycedo, en la medida que se insertó en la ofensiva militar y política de los Estados Unidos a partir de la “ayuda” de Washington en la guerra contra las drogas. Con ello se impuso cierta idea de reciprocidad, según la cual dicha asistencia debe ser correspondida con permitir la instalación de bases norteamericanas y la participación de mercenarios colombianos en conflictos en el extranjero.

5. El 5 de febrero de 2018, el candidato trinó: “crearemos un cuerpo de voluntarios en seguridad ciudadana para contribuir al monitoreo de cuadros y barrios”. La preocupación que despertó podría resultar exagerada si se ignora que bajo ese “loable propósito ciudadano” se crearon las Convivir. Creadas en 1994, estas cooperativas de seguridad privada cobraron independencia, y llegaron a conformarse 414 grupos con 120 mil miembros. Ante la creciente inquietud por los vínculos que algunas sostuvieron con grupos paramilitares, en 1997 la Corte Constitucional declaró inconstitucional el decreto que las creó. Su historia es una lección de cómo el monopolio de las armas debe estar exclusivamente en manos del Estado.

6.  En materia educativa sus principales referencias destacan el aumento de la cobertura y el fortalecimiento de esquemas de subsidio a la demanda, tal y como ha sido la política educativa hasta entonces. No se refiere a la garantía de permanencia, su respeto como derecho fundamental, garantía de solvencia financiera, universalidad, gratuidad, disminución de barreras de acceso y aumento de la calidad.

7. En correspondencia con lo anterior, su política en materia de salud no apunta a resolver el gran dilema entre el aseguramiento o negocio privado de unas cuantas intermediarias, las EPS, y la garantía del derecho fundamental a la salud. Y no es para menos. Su hermano, Enrique Vargas Lleras, ha celebró contratos por $2.400 millones con el grupo Saludcoop, como abogado de Gustavo Palacino en su pleito con la Superintendencia de Industria y Comercio. Como lo reveló Claudia Morales en su columna, la estreches de intereses es evidente: “cuándo Álvaro Uribe estaba en su segundo periodo de gobierno, Germán Vargas Lleras le pidió que le diera la dirección de la superintendencia de salud” al amigo mutuo de ambos hermanos: José Renán Trujillo. Política, negocios y unas cuantas amistades de la mano.

8. Se conoce que es muy estrecha su relación con el cuestionado fiscal Néstor Humberto Martínez, quien fue Ministro de la Presidencia de la llave Santos-Vargas Lleras. Martínez Neira habría recibido 8 mil millones de pesos que la multinacional Odebrecht aportó para aceitar la campaña de la fórmula. Los cuestionamientos del senador Armando Benedetti (hoy coequipero de la campaña del exvicepresidente) ahondan en esas relaciones, ya que, según él, el hoy fiscal recogió plata para la segunda vuelta entre el 26 y el 28 de mayo de 2014: cuatro mil millones de pesos, tras contactar al presidente de Odebrecht en Colombia Eleuberto Antonio Martorelli. Un detalle: el Conpes 3817 de 2014, que volvió estratégica la célebre adición Ocaña-Gamarra, a favor de la multinacional, fue firmado por Santos, Vargas Lleras y Néstor Humberto Martínez.

9. El aparato que ha movilizado la campaña Vargas Lleras es tan poderoso que hasta pudo transformar, de contradictores incisivos a coequiperos, a Roy Barreras y Armando Benedetti. Se suman a la lista toda suerte de herederos que derivan su impronta de, entre otros, Musa Besaile y Ñoño Elías. Si hay algo en lo que hay completa coherencia es que han sido poderosos electores del presidente Santos. El cálculo consiste en tratar de endosar todos los votos posibles a quien fuera su copiloto durante ocho años de gobierno.

10. Por último, y no es menos importante, la campaña de Vargas Lleras ha expuesto a un grupo de mujeres al acoso callejero cuando repartían propaganda en ropa interior. No se puede instrumentalizar a la mujer en ninguna circunstancia, y este es un caso publicidad sexista de pésimo gusto. Como se hace campaña se gobierna.

 

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Esto fue escrito por

Amaury Núñez González

Politólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Estudiante de periodismo de la Universidad de Antioquia. Ex Representante de los estudiantes en el Consejo Superior Universitario de esa institución. Ex Vocero Nacional de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, plataforma de coordinación del movimiento estudiantil colombiano y sus expresiones organizadas. Vocero Nacional de la Organización Colombiana de Estudiantes, OCE. Cofundador de la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior, Acrees. Colaborador académico del Centro de Estudios del Trabajo, Cedetrabajo. Promueve discusiones e iniciativas sobre la educación superior y su importancia para el desarrollo nacional. Invitado permanente para abordar temas de educación, política económica y coyuntura política en instituciones de educación superior y organizaciones sociales en todo el país.

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