Zapateiro, rebelde sin causa

De ser, en totalidad, la representación y jefatura de la violencia legítima del estado, a querer ser un defensor de los derechos de los militares y policías


Hace algunos días, el 13 de Agosto de 2022, el actual Presidente de la República, Gustavo Petro, nombró a su nueva cúpula militar, lo cual trajo la salida de más de treinta generales de las fuerzas armadas, cosa que, a su vez, generó revuelo en quienes no simpatizan ideológicamente con el gobierno actual, grupo del que un gran porcentaje de miembros se ubican en la derecha a la hora de hablar de posiciones políticas. Entre esos, está Zapateiro, quien se hizo viral y causó gran polémica, sobre todo en el epicentro político de las redes sociales: Twitter. 

Se difundió, el 15 de Agosto, un video de 45 segundos, descargado de la plataforma ‘’Kwai’’, en el que el recién retirado general, desde el parque de los héroes, en Bogotá, daba un discurso bastante enérgico, entre militares retirados y personas que se sentían atraídas por su discurso. Con micrófono en mano y rodeado de unas cuantas personas, convoca a los presentes a iniciar un camino político, con el interés de ‘’defender a los soldados y policías’’.

Esta grabación, junto a otro fragmento, de 24 segundos, publicado en la plataforma tiktok, en el que el general retirado está con el excandidato presidencial Enrique Gómez, encendieron las redes sociales, mayormente, con reacciones de los simpatizantes del actual gobierno, como las del periodista Gonzalo Guillén y el caricaturista Julio César González, conocido como Matador.

El primer video, al que hace referencia el mensaje de Guillén, me parece normal. El segundo, me preocupa. Inicialmente, Zapateiro, quien está acusado de, presuntamente, tener nexos con el paramilitarismo (Fuente: Vorágine) y tiene en su pasado la sospechosa situación de que, en la brigada que él comandaba (Cuarta Brigada del Ejército con Sede en Medellín) desapareciese un subordinado suyo, poco después de tener un altercado con él (Fuentes: Cofradía para el cambio, El Tiempo, BBC.) dice ‘’los villanos son los villanos, y los héroes son los héroes, estamos aquí presentes’’, haciendo referencia a los retirados de las fuerzas armadas que le escuchaban y a las fuerzas armadas en general. ¿Cómo un tipo que carga con las acusaciones que carga Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda se siente en derecho de defender y representar a las fuerzas armadas de un país, y peor aún, de autodenominarse héroe, y querer definir quienes son los villanos en el marco de la historia nacional, cuando es claro que la historia no tiene héroes ni villanos? Fácil, Zapateiro no defiende a la institución, defiende sus intereses.

¿Cómo pueden ser los héroes de la historia quienes desaparecieron magistrados de la Corte Suprema de Justicia? ¿Cómo pueden ser héroes de la patria y pilares de una República quienes colaboraron con grupos al margen de la ley para asesinar ciudadanos y políticos? ¿Cómo pueden ser héroes de la patria quienes raptaron, torturaron y asesinaron a tres jóvenes, para luego hacerlos pasar por delincuentes? ¿Cómo pueden ser héroes de la patria quienes posan ante la cámara mientras ponen la rodilla  sobre el cuello de un hombre? Si una persona que no conoce la historia de Colombia lee esto, pensará, seguramente, que estoy hablando de un grupo terrorista sanguinario y cruel, pero no, estoy hablando de la fuerza pública de Colombia, y sus actos a través de la historia, esa fuerza pública que Eduardo Enrique Zapateiro, defiende y califica como ‘’héroes’’.

Claro está, no todos los efectivos de la fuerza pública han participado en estos actos, sin embargo, son hechos que pesan sobre las instituciones que componen la fuerza pública, ya que cada miembro de una institución es la representación de esta.

Así como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército Popular (FARC-EP) extorsionaron, amenazaron, secuestraron, torturaron y asesinaron a cientas de miles de personas, la Fuerza Pública colombiana perfiló, vigiló, persiguió, secuestró, torturó y desapareció a cantidades similares de ciudadanos inocentes.

No hay héroes en la historia, tampoco hay villanos. En la historia hay personas, hay luchas, hay enemigos y aliados. La historia es un campo de estudio, no una novela.

About the author

Samuel David Arboleda Valdelamar

Me apasionan la política, la historia, la lectura y el periodismo, campo en el que empiezo mi recorrido aquí, en Al Poniente.

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