Sobre Residente y J Balvin

“A Residente no le gusta Balvin porque el colombiano no escribe sus canciones, se pinta el pelo y no toma posición política”.


 A finales de esta semana el reconocido cantante puertorriqueño René Pérez, más conocido como Residente, lanzó su nueva canción en colaboración con el rapero Bizarrap (ver canción). En tres capítulos (la canción dura más de ocho minutos dividida en tres partes), Pérez narra la diferencia entre él y otros artistas del género urbano: autoexalta su facilidad para escribir canciones más otras virtudes que lo hacen según él, superior al resto de artistas del género. En el capítulo final de esta canción, Residente ataca al cantante colombiano J Balvin con quien viene teniendo serias diferencias desde finales del año pasado, cuando Balvin quería armar una especie de “boicot” contra los premios Billboard, porque el colombiano consideraba que no se le estaba dando protagonismo a los cantantes de reggaetón. La mayoría de sus colegas, incluido Pérez, no compartían esa opinión. No acogieron su llamado. Incluso no vieron justa su postura.

Independiente de los gustos musicales, este caso sirve para reflexionar sobre lo mal que está construir prestigio y popularidad a costa de acabar la reputación de los demás. Escuché la canción. Realmente es sorprendente el talento de Residente para escribir. Prácticamente no repite palabra en esta producción. Algunos panelistas de Blu Radio contaban que este artista se gastó 5 páginas para escribir dicho tema. Lástima que su talento lo destine para enlodar la reputación de un colega sin tener mayores razones.

A Residente no le gusta Balvin porque el colombiano no escribe sus canciones, se pinta el pelo y no toma posición política. En resumen, no le gusta su forma de ser ni su música. Eso no le da derecho de ganar popularidad dilapidando su buen nombre. Bajo la perspectiva de Residente, Balvin es menos talentoso que él, pero más popular. Una analogía que utilizó hace días para compararse con el antioqueño era que él -Residente- era un restaurante michelín -la categoría que adquieren los mejores y más refinados restaurantes del mundo pero que muy pocas personas tienen la posibilidad de acceder- mientras que Balvin era un “carrito de hot dogs”, es decir, un artista que produce música ligera y “chatarra” pero que le gusta a todo el mundo.

Hace años era mucho más común que artistas del género urbano se dedicaran a hablar mal de sus colegas a través de canciones, como una especie de “careo” para demostrarse mutuamente quién era más talentoso. A eso le llaman “tirarera”, en Colombia también lo he visto en el vallenato con las famosas “puyas”. Ese tipo de eventos generan opinión y noticia. Tal vez los artistas, como en este caso Residente, los propician de manera intencionada para mantenerse vigentes. Al fin de cuentas, a los seres humanos nos gusta el “amarillismo”, presenciar y encender peleas, pero sin ser parte directa de estas. No en vano, esta canción suma más de 3.5 millones de vistas en YouTube en menos de tres días de lanzamiento.

Como dice J Balvin, para pelear se necesitan dos. Ha hecho bien en no entrar en ese juego tramposo que le propone Residente, como se dice por ahí, lo que Pedro dice de Juan, dice más de Pedro que de Juan. El mundo ya reconoce suficientemente a Balvin, admiran y disfrutan de su talento, no le tiene que demostrar nada a nadie más. Menos a un artista que acude a tales mañas.

Con lo talentoso que es Residente, debería consolidar su carrera con letra que construya, que una, que teja puentes, también que haga críticas de manera constructiva porque para eso también es el arte. Construir el éxito destruyendo al otro no es honorable.

José María Dávila Román

Comunicador Social - Periodista de la UPB con Maestría en Gerencia para la Innovación Social y el Desarrollo Local de la Universidad Eafit. Creo que para dejar huella hay que tener pasión por lo que se hace y un propósito claro de por qué y para qué, hacemos lo que hacemos. Mi propósito es hacer historia desde donde esté, para construir un mundo mejor y dejar un legado de esperanza y optimismo para los que vienen detrás. Soy orgullosamente jericoano.

Nota al pie: El columnista tiene o ha tenido vinculación laboral con la minera AngloGold Ashanti. 

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