Opinión Política

¿Qué entiende por empatía el alcalde de Rionegro?

(…) en Rionegro y los demás territorios del país también hay muchas razones por las cuales protestar


Según la Real Academia de Lengua Española, empatía tiene sus raíces en la palabra griega “ἐμπάθεια” empátheia y se presenta como:  la Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos (Real Academia Española, 2021). Acudo a la anterior definición, puesto que la mayoría de los rionegreros y visitantes del municipio han podido observar al recorrer el territorio, un sinnúmero de vallas publicitarias en las que se puede apreciar al alcalde de Rionegro y la palabra “empatía”.  Situación que para algunos no va más allá de una estrategia de marketing político, o para otros, solo se trata de enviar un mensaje de solidaridad y preocupación al pueblo en un contexto tan complejo como lo ha sido la pandemia derivada del COVID 19.

Pero lo cierto del caso, y para quienes conocen y defienden el territorio, o han seguido de cerca el manejo administrativo del municipio, queda la sensación que se trata de una campaña mediática y publicitaria para limpiar el accionar del burgomaestre de los rionegreros, y de una administración municipal que está llena de cuestionamientos. ¿cuestionamientos? Sí, ¡así es! Puesto que para un sinnúmero de ciudadanos no es un secreto que Rodrigo Hernández Álzate sucesor de Andrés Julián Cardona, recibió las arcas del municipio en condiciones lamentables como consecuencia del derroche y despilfarro del erario, pero lo más lamentable es que el alcalde en ejercicio no ha mostrado interés alguno en corregir los errores de su maestro y antecesor. De hecho, el señor Hernández ha agudizado más los problemas financieros de la capital del Oriente Antioqueño, y por ende sus decisiones han impactado negativamente la calidad de vida de los rionegreros.

Para empezar, cabe señalar que el Plan de Desarrollo Rionegro Juntos Avanzamos Más, parece ser una pequeña cartilla ilustrativa -de no mas de 40 páginas-, que apunta a mantener dudosas prácticas administrativas heredadas del gobierno anterior; ya que no cuenta con herramientas y elementos claros que permitan detallar con claridad el manejo del presupuesto e inversiones de la ciudad en el tiempo; así como tampoco cuenta con indicadores que faciliten hacerle trazabilidad al impacto de la inversión pública.

A su vez, el Plan de Desarrollo Juntos Avanzamos Más con su pobre contenido para un municipio de primera categoría, y que se supone es la hoja de ruta para manejar un presupuesto de BILLONES de pesos, no es lo peor del caso. Sino que, a esto debe sumársele las dudosas prácticas de gobierno, y el escaso criterio ético y democrático de algunos concejales para hacerle seguimiento, control y vigilancia al señor Hernández Álzate y al manejo de los recursos públicos. Muestra de ello fue el nombramiento de la contralora Sandra Landinez quien fue posesionada de manera irregular por encontrarse inhabilitada para vigilar los recursos públicos de Rionegro por haber hecho parte de la nómina de la administración anterior y por los nexos con el grupo político que hoy gobierna el municipio. También es de notar que en Rionegro se han tomado decisiones que van en contravía de lo que entendemos como Estado Social de Derecho, debido a que no se evidencia un interés genuino por parte del gobierno local para que los rionegreros vivan mejor, o por lo menos para que no vivan peor.

La verdad es que hoy muchos ciudadanos están sufriendo situaciones muy lamentables en cuanto a lo económico y lo social, puesto que por una parte el alcalde parece no importarle la emergencia sanitaria, económica y social que atraviesa el país y el mundo. Ya que en medio de la pandemia ha embargado cuentas bancarias de miles de rionegreros que no pudieron pagar el injusto, antitécnico y desproporcionado impuesto de valorización, lo cual ha llevado a que algunas personas tengan que cerrar sus empresas, negocios o vender a precios irrisorios sus propiedades. Y, por si fuera poco, las obras anunciadas por valorización se han convertido en un elefante blanco que parece no tener rumbo o fin, y no contento con ello el señor alcalde, insiste en iniciar vías nuevas bajo tal esquema y continuar presionando la ciudadanía con tributos asfixiantes. También cabe señalar que algunos territorios que antes eran rurales, de un plumazo pasaron a ser parte de la malla de expansión urbana y el impuesto predial para algunos campesinos pasó del orden de los 300 mil pesos a más de 90 millones de pesos; situación que no solo empobrece, sino que gentrifica a los más vulnerables.

Adicionalmente, ha sido política del alcalde de Rionegro mantener vivo el sistema de transporte SONRIO o SITIRIO, del cual se desconoce por gran parte de la ciudadanía las externalidades negativas que tendría para usuarios y transportadores de Rionegro y el Oriente Antioqueño tal sistema; puesto que los estudios que justifican el proyecto cuentan con grandes vacíos e incertidumbres de tarifas y costos de operación. Pero lo más grave del asunto, es que detrás del SITIRIO, se vendría el famoso tren ligero (APM) que tiene un costo superior a los 5 BILLONES de pesos y que se supone será una deuda cercana a los 30 años para los rionegreros, y que en tiempos de pandemia no resulta ser una verdadera necesidad para la ciudadanía.

Finalmente, es aquí donde uno se pregunta ¿quién o quiénes determinan la prioridad del gasto público? ¿no es mejor para Rionegro una universidad pública y de calidad, que un tren costoso y poco funcional? ¿para qué miles de millones de pesos invertidos en cámaras de reconocimiento facial en tiempos de pandemia donde todos usan tapabocas, acaso no es mejor invertir en UCI´S? ¿por qué embargar cuentas bancarias en pandemia para obras de valorización, no es mejor terminar las obras iniciadas y suspender las futuras, y más bien apoyar a los pequeños y medianos empresarios? ¿por qué desplazar a campesinos con impuestos, en vez de fortalecer el desarrollo agropecuario, a fin de propender por una seguridad y soberanía alimentaria en el municipio? ¿para quién o quiénes gobierna el alcalde de Rionegro? ¿será que Rodrigo Hernández Álzate sí sabe que significa EMPATÍA?

Los anteriores interrogantes y líneas aquí presentadas dan cuenta que no es solamente es el gobierno nacional el que de un u otro modo ha lesionado el bienestar popular y motivado la movilización social a causa de tributos inoportunos, sino que en Rionegro y los demás territorios del país también hay muchas razones por las cuales protestar. Y la más importante de ellas, es hacerle entender a los gobernantes de una buena vez, que el pueblo es el SOBERANO tal cual reza el preámbulo de la Constitución del 1991, y que es en favor del bienestar social que se debe gobernar.

 

Esto fue escrito por

Luis Gonzalo García Espinosa

Ingeniero mecánico y politólogo con experiencia en el área de: producción industrial, evaluación y gestión de proyectos de ingeniería con impacto social, manejo e interpretación de indicadores, procesos, mantenimiento y soluciones de ingeniería a la medida. Actualmente presido la Veeduría Vida JMC, soy representante de las veedurías ciudadanas en el concejo municipal de participación ciudadana en Rionegro Antioquia. Y a nivel laboral, atiendo algunos asuntos de nuestra empresa familiar.

Añadir Comentario

Haga clic aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.