Necesitamos la verdad sobre Hidroituango, hoy convertido en una Torre de Babel

El proyecto Hidroituango está convertido en una verdadera Torre de Babel, en la cual se hablan diversas lenguas no muy lejanas de los 70 dialectos de los que habla la Biblia, que confunden y que simbolizan desunión, descoordinación, politiquería y fracaso.

Están en juego la sostenibilidad y supervivencia de EPM, los impactos adicionales a las altas tarifas de energía y la seguridad energética del país incluyendo riesgos de racionamientos, y sobre todo la vida y el bienestar de más de 200.000 personas localizadas aguas abajo de la presa.

Hidroituango está en cuidados intensivos y tiene a EPM en cuidados intermedios, donándole más sangre de la que puede y esto puede traer consecuencias hasta mortales para ambos.

Lo cierto es que Hidroituango no es viable financieramente, pero hay que continuarlo para mitigar los riesgos de las comunidades aguas abajo y las pérdidas para EPM. Los sobrecostos superan los $7 billones, ya se perdió una remuneración de Obligaciones de Energía en Firme por más de $1 billón debido al incumplimiento del año 2018, y existe el riesgo de perder cerca de $6 billones si se incumple en noviembre 30 de 2022 y en noviembre 30 de 2023. Estos riesgos de incumplimiento aumentan por el cambo de contratistas, sin que ello quiera decir que continuar con los actuales era lo ideal, porque escasamente alcanza a ser lo menos malo.

Además, se han pagado más de $13.000 millones en multas por incumplimientos ambientales, el proyecto ha reducido su vida útil, crecen las demandas, hay incertidumbres sobre su estado actual, no tiene póliza de seguro todo riesgo construcción, se tramita cambio de contratistas, entre otros.

Necesitamos una verdad integral, objetiva e independiente para poder tomar las decisiones correctas y solucionar los problemas de la mejor manera posible. En consideración a todo lo anterior planteo las siguientes propuestas:

Propuestas

  1. Elaborar y socializar un informe sobre el estado real del proyecto, con toda la rigurosidad técnica, financiera, social, ambiental, jurídica y de análisis de riesgos, que permita tomar decisiones acertadas.
  2. Analizar la alternativa de redimensionar el proyecto, en consideración a que el beneficio de hacerlo completo puede resultar muy inferior a los costos y riesgos. No olvidemos que ni siquiera se ha podido acceder a la totalidad de la casa máquinas, hay inestabilidad en el macizo y otras incertidumbres y puntos vulnerables.
  3. Cerrar filas sin distingos ideológicos ni políticos, para que se amplíen los plazos requeridos y cumplir las obligaciones, y de esa manera evitar billonarios impactos financieros por la ejecución de garantías y la pérdida de remuneración por Obligaciones de Energía en Firme. El Covid-19 si fue un hecho imprevisto a nivel mundial, que pudo haber impactado el desarrollo del proyecto en cerca de un año.
  4. Contratar una Auditoría Forense Internacional calificada, integral e independiente sobre las etapas precontractual, contractual y de ejecución del proyecto. Hoy lo que se tiene son informes parciales, con alcances limitados y hasta contaminados por algunos involucrados en el accidentado desarrollo del proyecto.

Otras columnas del autor en este enlace:  https://alponiente.com/author/paulinaaguinaga/

Paulina Aguinaga

Exconcejal de Medellín. Titulada en Finanzas y Relaciones Internacionales. Maestría en Economía Internacional y Desarrollo

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