Los tragasapos

“El líder es bueno, el líder es bello. No hay voluntad, olvídate de ello.”
Los Simpson | Temporada 9, episodio No. 13 “La Secta”


Esta icónica cita, sale de uno de los capítulos más famosos y aclamados de la familia amarilla de Fox: Los Simpson. En él, las desventuras buscadas por el personaje principal, Homero Simpson, arrastran a la familia amarilla a ser miembros de una secta que solo tiene como fin lucrar al denominado como el líder.

Durante el desarrollo del capítulo poco a poco este líder, con alegóricas promesas de un viaje a otro planeta donde todos serán felices, va convenciendo a los habitantes de Springfield para que le entreguen todos sus bienes materiales. Aunque esto se puede catalogar como lo más chocante del capítulo, realmente no lo es. De hecho, lo más impactante es la sumisión total que adoptan los personajes al punto de aceptar trabajos forzados con tal de complacer a su amado líder –lo que coloquialmente los colombianos llamamos “tragar sapos”–.

La razón principal de rememorar este espléndido capítulo es que, en esta época electoral, estamos viviendo nuestra propia versión de “los movimientarios” –nombre de la secta en el capítulo–. Están casi todos los componentes: un líder carismático megalómano, promesas del cielo en la tierra y, lo más importante, una legión de personas capaces de aceptar cualquier viacrucis con tal de ver a su líder en el poder.

Por si queda alguna duda, directamente estoy hablando del petrismo. Y hoy voy a enumerar sus autoflagelaciones, comenzando con…

Las alianzas con los de siempre

Petro, en general, ha transformado la narrativa anticorrupción en su discurso electoral al punto de no existir una sola intervención en la que no haga mención del tema. Lo más característico dentro de todo, es que él siempre señala a los que considera corruptos y arenga sus nombres y apellidos, sin miramientos, en esos mismos discursos.

Entre esa casi infinita lista, los nombres de Roy Barreras y Armando Benedetti, resonaron muchas veces en su boca gracias a la alianza que estos tenían con el uribismo; cosa que movilizaba a sus ciegos, fieles y sumisos adeptos para atacarlos en redes.

Amargo como el ajenjo ha debido ser la sorpresa cuando, oficialmente, se anuncio la alianza de estos lagartos de primera en el grupo del Pacto Histórico. Y, para colmo de males, con beneplácito para ocupar puestos de gran influencia dentro de esa organización.

Las más reconocidas reacciones fueron:

 

Sin embargo, no se debe albergar esperanza alguna con los adeptos porque al final…

Recuerden “No hay voluntad, olvídate de ello”.

Por votos es capaz de creer en Dios

La simpatía que existe entre la mayoría de las organizaciones cristianas con el uribismo es una realidad irrefutable. Este hecho causaba un fuerte disgusto entre los feligreses petristas porque le garantizaba al uribismo una base de electores constante en el tiempo, cosa de la cual estos carecen.

Pero no acaba ahí, debido a que ambos grupos tienen fuertes choques por las diferencias diametrales entre sus cosmovisiones, como su posición sobre el aborto, por lo que las agresiones verbales en redes sociales fueron duras y hasta el hartazgo.

No obstante, el mesías fraudulento –Petro– vio mucho potencial en esa comunidad y decidió tender puentes con cualquier organización religiosa que fuese capaz de colocarle votos. Rebuscando en ese mundo lleno de otros falsos profetas, encontró a Alfredo Saade, quien doblego a Petro al punto de hacerlo apoyar la propuesta de aborto cero; cosa que no cayó bien en el séquito petrista, explotando con fuego amigo en pleno debate por parte de Francia Márquez:

Pero tal y como sucedió con el llamamiento a filas de los lagartos Barreras y Benedetti, las huestes petristas siguieron con su irrestricta fe hacia su líder.

El Rhinella marina

El Rhinella marina es un anfibio de la familia Bufonidae, conocido también como sapo gigante, nombre que rinde culto a sus promedios de tamaño que oscilan entre los 10 y 15 centímetros de largo con sus 3 o 5 libras de peso. Pero a pesar de estos promedios, se tiene registro de un gigante entre los gigantes, con un tamaño de 18 centímetros de hocico a cola y casi 3 kilogramos de masa.

Parece ser que este es el sapo que Petro quiere que sus feligreses se traguen ahora, ya que el pasado 1 de febrero, su más cercano lacayo, Gustavo Bolívar, anunció que espera que el expresidente César Gaviria – representación viva de todo lo malo que hay en política– sea parte del Pacto Histórico.

Pocas cosas se pueden decir ya de César Gaviria. Su pasado lo grita, su presente lo corrobora y su futuro lo predice: es la suma de todos los males de este país. Gaviria representa el oportunismo político, la fórmula de la decadencia y el subdesarrollo económico.

Lastimosamente…

“Dejad, los que aquí entráis, toda esperanza.”
Dante Alighieri | La Divina comedia


Este artículo apareció por primera vez en nuestro medio aliado El Bastión.

Carlos Noriega

Barranquillero. Administrador de empresas con varios años de experiencia en formulación y ejecución de proyectos productivos de capital privado, público y mixto. Director ejecutivo (CEO) y miembro fundador del medio digital liberal/libertario El Bastión y de la Corporación PrimaEvo.

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