Las enseñanzas del 20 de julio

Foto: Colprensa"

“no me refiero a las enseñanzas de los colegios sobre la Independencia de Colombia y las campañas libertadoras que se emprendieron en las dos primeras décadas de siglo XIX. A lo que me refiero es al discurso del actual mandatario”


Esta columna de opinión la inicio hablando de las enseñanzas que dejó el día de ayer, miércoles 20 de julio de 2022; y no me refiero a las enseñanzas de los colegios sobre la Independencia de Colombia y las campañas libertadoras que se emprendieron en las dos primeras décadas de siglo XIX. A lo que me refiero es al discurso del actual mandatario; de este aprendí seis valiosos elementos:

  1. Cómo es posible que existan personas que no sientan un mínimo de vergüenza, ni se sonrojen o se rían de las mentiras tan obvias que dicen. Este tipo de personas puede asegurar que dos más dos es igual a treinta y nueve, y aunque el resto de la humanidad esté al corriente de que la realidad es otra, quien dice tal afirmación –por muy barrabasada que sea– la cree a ciencia cierta como si fuese absoluta. Otro ejemplo puede ser que el Gobierno de Colombia le apostó a la transición energética limpia y renovable, pero la realidad fue una transición energética haciendo fracking en los páramos.
  2. Derivada de la anterior: que existen personas para todo. Mientras los primeros saben que la sarta de mentiras del locutor no se sostienen por sí mismas, los segundos –los que pertenecen a esta categoría– aplauden como focas amaestradas todas las sandeces de quien las dice. Esto alienta al presentador a continuar adelante con su empresa.
  3. Que los medios de comunicación sí manipulan la realidad. La transmisión de Institucional jamás enfocó a la oposición, ni a las personas que tenían las imágenes de las víctimas de violencia. Solo enfocaba a las focas que aplaudían. Cuando alguien intentó sabotear esa cámara que estuvo presente el 90% de la transmisión, les tocó cambiar a otra más panorámica, pero en cuestión de tres segundos cerraron el plano para no evidenciar lo anteriormente mencionado.
  4. Que son admirables las personas que predican y aplican, contraria a la mentalidad del actual mandatario, quien siempre se ufanó de ser respetuoso de la democracia, pero en cuatro años demostró que nunca le interesó lo que las otras personas piensen o tienen qué decir. Cuando terminaba sus monólogos salía corriendo del recinto para no escuchar a nadie. Una clase básica de comunicación no la caería mal, para que entienda que en toda conversación el mensaje sea fluido se necesitan al menos dos partícipes: el emisor y el receptor.
  5. Que el subpresidente –como lo reconocen muchos colombianos– se valoró tan, pero tan poco, que nunca fue capaz de hacerse respetar por sí mismo. Durante cuatro años tuvo que velar por su bienestar emocional su acudiente (su titiritero), y en el discurso de ayer, tuvo que ser el presidente del senado quien callara al recinto.
  6. Que iván duque márquez –y sí, escribo su nombre en minúscula porque así es como lo percibo– es un hombre minúsculo de pensamiento, reducido en su actuar, y su gobierno fue ínfimo, casi imperceptible. Muchas personas a nivel mundial lo recordarán como un chiste andante y no como el mandatario de una Nación. Todas las veces agradeció a la Virgen de Chiquinquirá por su mandato; en lo personal agradezco a la Virgen porque su gestión (o no gestión porque nunca existió) ya terminó, y le pido porque jamás regrese al ámbito político.

About the author

Andrés Felipe Sánchez Vargas

Profesor de Literatura, Gramática, Semiótica, Semántica y Lingüística. Escritor de artículos de investigación y columnista en alponiente.com. Amante de los gatos y los perros, la lectura y la escritura, la dramaturgia, la música, la tecnología, la literatura griega clásica y la literatura colombiana de siglo XIX.

Creador del canal de YouTube "Asuntos del Lenguaje" que puedes encontrar en: https://www.youtube.com/channel/UCFne1h56GJihYaaguZ33TdQ.

1 Comment

Click here to post a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Me siento muy orgullosa de mi sobrino, gran pensador, inteligente, crítico. Sabemos que este país no tiene memoria, y los gobiernos pasan a los libros de historia como presidentes de Colombia 🇨🇴 Sin comentarios de sus malos mandatos.