La Economía y las Finanzas Públicas como prioridad

“Será fundamental realizar una reducción del gasto público innecesario (tener una gasto público eficiente y disciplina fiscal), brindar mayores alicientes al sector privado y seguridad jurídica, así como también reparar las relaciones con el Banco de la República que será fundamental en el control y reducción de la inflación.

Introducción

El próximo presidente de los colombianos tendrá que enfrentarse a un asunto espinoso pero que sin duda no podrá ignorar y es el de la Economía y las Finanzas Públicas. El déficit fiscal (6,4% del PIB), el bajo crecimiento económico (2,6%), una inflación que aún no cede (5,29%), la informalidad laboral (55,3%) y el riesgo país (pasando de estable a negativa) son tan solo algunos indicadores de que la economía en Colombia no va bien. Se equivocan quienes piensan que el crecimiento del sector público y la burocracia excesiva, así como también del consumo, son buenos indicadores de desempeño económico. Por otro lado, la actividad del sector privado se ha visto disminuida debido a que ciertos sectores como el comercio, la industria, la construcción y la minería se han visto afectados por las decisiones erráticas del actual gobierno. Ahora bien, el objetivo central de este manuscrito está en analizar la economía y las finanzas públicas como una prioridad para el nuevo huésped del Palacio de Nariño. Lo que se sostendrá es que será fundamental realizar una reducción del gasto público innecesario (tener una gasto público eficiente y disciplina fiscal), brindar mayores alicientes al sector privado y seguridad jurídica, así como también reparar las relaciones con el Banco de la República que será fundamental en el control y reducción de la inflación.

Gasto público eficiente y disciplina fiscal

Lo primero que deberá hacer el próximo presidente de los colombianos es recortar el gasto burocrático innecesario y las nóminas paralelas del Estado. Esto claramente afecta la estabilidad de las finanzas públicas y solo representa derroche, malos manejos y politiquería (que es algo que se ha profundizado durante el gobierno Petro). En síntesis, el gasto público debe ser eficiente y con disciplina fiscal (tener una buena relación de ingresos y gastos). Aquí claramente será fundamental el trabajo articulado entre el Ministerio de Hacienda y Crédito Público junto con la CARF (Comité Autónomo de la Regla Fiscal) para que los recursos públicos se optimicen y puedan dirigirse al bienestar general. Lo difícil de cumplir con este objetivo radica en que deberá ser tarea de gobiernos sucesivos (4 años no serán suficientes para “poner la casa en orden”). Un endeudamiento público de 6,4% del PIB difícilmente se corregirá en un solo mandato y tendrá que ser tanto un tema técnico como también de voluntad política para que el Estado pueda contar con recursos suficiente para las necesidades sociales más urgentes. La salud, la educación, la vivienda, el empleo formal, la seguridad y la infraestructura dependen de que las finanzas públicas estén saneadas.

Incentivos y alicientes al sector privado

Por otro lado, se requieren alicientes para que el sector privado sea más dinámico y los principales sectores que mueven la economía puedan volver a tener cierta preponderancia. Desde luego hago referencia a la industria, el comercio, la construcción, la minería e incluso la “economía verde” (energías renovables), solo por poner algunos ejemplos[1]. Desafortunadamente la confianza del sector productivo cada vez ha ido mermando dado que el presidente de la República se ha declarado el principal enemigo de los empresarios y no su principal aliado. Dicho sea de paso esto no significa que un mandatario deba gobernar solamente para ese grupo social (empresarios) pero si debe tratar en lo posible de brindar las condiciones para que puedan hacer crecer sus negocios y a su vez se cree más empleo. En otras palabras, se requieren medidas como reducir el impuesto de renta, reducir el IVA, reducir el impuesto al patrimonio y desde luego revisar el impuesto “saludable”.

Reparar las relaciones con el Banco de la República

Finalmente, el próximo gobierno debe tratar de mantener una buena relación con la principal autoridad monetaria que es el Banco de la República. Claramente dentro de sus funciones está mantener el control de la inflación, la emisión monetaria, la política monetaria, la estabilidad financiera y la gestión cultural. Un Ministro de Hacienda y Crédito Público debe ser profesional al momento de dirimir cualquier decisión que tome la Junta del Banco de la República que por cierto debe ser independiente al gobierno. Claramente quienes conforman dicha junta (los codirectores y el gerente) son personas de carne y hueso y muy seguramente se equivocarán en algunas decisiones de política monetaria. Pero eso no significa que el gobierno tiene licencia para tratar de minar sus decisiones que deben ser TÉCNICAS y basadas en EVIDENCIA. Cuando el gobierno sube el salario mínimo por encima de la inflación, sin considerar la baja productividad laboral y los costes laborales la inflación tiende a rebotar y el Banco Central no tendrá otra opción que incrementar la tasa de intervención (que se mantiene en 11,25%). 

Conclusiones

Para finalizar con este escrito es importante hacer algunas reflexiones respecto a la economía y las finanzas públicas como una prioridad para el próximo presidente de Colombia. Primero, la reducción del déficit fiscal muy seguramente se quedará corta para un solo mandato y requerirá del trabajo mancomunado entre el MinHacienda y la CARF para que la Regla Fiscal se vuelva una realidad en el aspecto macroeconómico. Tratar de negar la existencia del tope de endeudamiento de un Estado no desaparecerá mágicamente el problema de falta de recursos públicos. Segundo, el sector privado necesita alicientes para poder crecer y ser más dinámico. Una economía que solo depende del consumo y el gasto burocrático excesivo estará destinada al fracaso y al derroche de recursos. La idea es poder mantener el equilibrio entre un sector público reducido, pero con buena oferta institucional y un sector privado dinámico y cada vez más grande. Tercero, el MinHacienda debe hacer las paces con el Banco de la República para que las decisiones de política fiscal y política monetaria estén encaminadas al desarrollo y el crecimiento económico sostenido.

 


[1] Obviamente hay muchos otros sectores que dinamizan la economía colombiana.

Carlos José Arcila Cortés

Politólogo de la Pontificia Universidad Javeriana Cali y Estudiante de Economía de la Corporación Universitaria Asturias. Los temas que más le interesan se relacionan a las Instituciones, las Políticas Públicas, la Gestión Pública, la Macroeconomía, la Microeconomía, la Economía del Desarrollo, la Economía Política y la Econometría.

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