La ambición rompe el saco

La ambición rompe el saco, y para ganar hay que ceder. No es una idea nueva, pero sigue siendo vigente. Decía Francisco Maturana que perder también es ganar un poco, y esa lógica aplica hoy más que nunca.

Las últimas encuestas de abril son todas divergentes. Hay escenarios extraños, con resultados que a veces parecen difíciles de explicar. La variación entre candidatos es amplia, dependiendo de la medición. Sin embargo, hay dos conclusiones que se repiten.

Primero, Iván Cepeda es el favorito y todo indica que va a llevarse la ventaja en primera vuelta. Segundo, la opción más real de una victoria de oposición hoy es Paloma Valencia.

En democracia todo es válido, siempre desde el respeto y la justicia. Pero si queremos ver una Colombia diferente, también tenemos que aprender a pensar diferente. No se trata solo de tener razón, sino de entender la realidad y actuar en consecuencia.

Es momento de conciliar con una realidad más inclusiva, moderna y liberal, aunque todavía estemos lejos de un ideal. Esto no se construye de un día para otro. Son pequeños pasos, pero necesarios.

Por eso, y aunque puedo equivocarme, no creo que Abelardo de la Espriella tenga hoy la capacidad de ganarle a Cepeda. No es solo un tema de intención, sino de viabilidad.

Termino como empecé. Ícaro quiso volar muy cerca del sol y se le derritieron las alas. Que la ambición no rompa el saco.

Martín Mesa Salazar

Martín Mesa Salazar, tengo 24 años, soy economista de la Universidad EAFIT, y tengo una especialización en Administración Financiera en la Universidad de los Andes. Cuento con dos años de experiencia en el sector financiero, trabajando como FP&A analyst en una multinacional llamada KrediYA. Me apasiona la literatura, el futbol, la música y la economía.

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