![]()
Cuando llega un bebé a la familia, su cuidado no da espera. Su sueño, su alimentación y hasta su digestión se convierten en la prioridad de todos. Invitamos a los tomadores de decisiones de nuestro país a que asuman a las niñas y niños que nacen en su territorio con la misma urgencia: como si también fueran suyos.
Tratar a cada pequeño colombiano como si fuera propio significa asegurar que sus madres reciben cuidado durante la gestación, el parto y la lactancia; que lleguen a un entorno cariñoso y sensible; y que el sector de la salud responda con la vacunación y el seguimiento a su desarrollo. Solo así podremos disminuir las enfermedades e incluso las muertes, que aún ocurren en el país en esta etapa determinante del desarrollo infantil.
Tratar a cada niña y niño como si fuera propio también significa entender que su bienestar no depende solo de su familia. Como sociedad debemos garantizarles desde que nacen cuidado, nutrición, protección y oportunidades para jugar y desarrollarse. A eso nos comprometimos hace diez años con la Ley de Cero a Siempre. Hoy sabemos que contamos con una buena ley, pero seguimos en deuda con su implementación. Que este aniversario sea un motivo para cumplirle a la primera infancia.
La invitación es a hacer de cada municipio, cada ciudad, cada departamento y del país entero una familia cariñosa y sensible con nuestra primera infancia. Que nos desvelemos por ellos, que los acunemos, que nunca los desamparemos y que ningún bebé reciba menos atención por haber nacido en un territorio apartado de Colombia.
Imaginamos unos líderes que conocen a sus niñas y sus niños. Que saben cuántos hay en sus territorios, quiénes reciben las atenciones que necesitan y las priorizan para ellos. Que entienden que los primeros mil días son fundamentales, pero que el cuidado no termina ahí. Entre los mil y los dos mil la tarea se sostiene y se prolonga idealmente hasta los seis e incluso ocho primeros años de vida.
Para que Colombia actúe como esta familia amorosa se necesita que cada uno de nosotros entienda de qué se trata esta apuesta, le haga seguimiento a la situación de su territorio y sea también un veedor de sus tomadores de decisiones públicas. Ahora que nacen menos niñas y niños hay una oportunidad para cerrar la enorme brecha de atención.
Con el sismo que estremeció a buena parte del país debemos tenerlos a ellos y a sus madres muy presentes y atendidos. Es aquí y ahora. Es el tiempo de la primera infancia. Es #NuestraPrioridadUno.
Si quiere saber más del tema, lo invitamos al evento que celebraremos con la Pontificia Universidad Javeriana, el 1 de septiembre, de 7:30 a.m. a 12:30 p.m. Inscríbase acá: https://forms.gle/MyQLWigJAKaKrkhR9 de manera gratuita.
Carolina Piñeros Ospina
Directora ejecutiva de Red PaPaz














Comentar