Opinión

El comunismo acabó con Medellín.

Históricamente, el comunismo ha gobernado y administrado las riquezas del territorio en Medellín y en la región; por esa razón es responsable del empobrecimiento de miles de mujeres, la inmensa mayoría de ellas dedicadas al cuidado sin ninguna remuneración ni reconocimiento a su trabajo; el macabro pensamiento acabó con este remanso de paz y es indolente ante la desaparición de mujeres de todas las edades; así convirtió la tasita de plata en un riesgo permanente especialmente para las mujeres de los sectores populares,  en zonas urbanas donde la autoridad y el control del Estado comunista se ejerce a través del desorden.

El comunismo también es culpable de la crisis de EPM; el afán de rentabilidad de este modelo de desarrollo intervino el río Cauca arriesgando la vida humana, animal y vegetal; la competitividad lo llevó a despojar territorio y amenazó el arraigo de la población; son las empresas comunistas de propiedad de familias comunistas las beneficiadas con el crecimiento de EPM; el comunismo privatiza el agua que corre por Antioquia, la cual se pagará más cara en el futuro inmediato; las miopes ideas comunistas no ven otras oportunidades en su territorio rural pues no tiene relación alguna con la soberanía alimentaría de la ciudad.

El comunismo está acabando con la propiedad privada en Medellín donde es difícil tener una casa propia de calidad: por ello crece el número de familias que habitan viviendas arrendadas producto de la concentración de la propiedad del suelo urbano; fue él quien desatendió la urbanización y no alistó la eterna primavera con infraestructura adecuada previniendo riesgos en zonas que todavía hoy cobran vidas en comunidades empobrecidas; es el comunismo quien amenaza la población pobre con expulsarla de la ciudad a través del ordenamiento territorial de la competitividad; debe quedar claro para las generaciones venideras: fue el comunismo quién acabó con el aire del Valle del Aburrá.

Con una sociedad presentando semejantes límites a la vida, lo mínimo es preguntarse ¿cómo logró su hegemonía?, ¿cómo logró derrotar la oposición y la resistencia al desarrollo anti pueblo? La forma más eficaz fue reprimiendo brutalmente a quienes se opusieron a un poblamiento orientado con la organización social comunista; organizaciones sindicales pro capitalistas fueron silenciadas por el comunismo; fue la Iglesia comunista la que dio la bendición a la represión; las Universidades privadas de Medellín pusieron cientos de muertes, prisión, amenazas y exilios debido a su oposición al comunismo. Por todo lo anterior, el comunismo acabó con Medellín. Por la misma razón no queremos más días de los inocentes.

Esto fue escrito por

Fredy Escobar Moncada

Trabajador Social. Magíster en Ciencia Política.

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