
![]()
Voto con criterio, no con consigna. Estas son diez razones, leídas con ojos de economista, para respaldar la fórmula de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo el 21 de junio.
1. Un técnico en la fórmula. José Manuel Restrepo no improvisa. Fue ministro de Hacienda y de Comercio, es economista con maestría en la London School of Economics y goza de respeto en los mercados y en la academia. La dupla equilibra el discurso con experiencia fiscal real.
2. El mercado ya respondió. El lunes siguiente a la primera vuelta, el COLCAP subió cerca del 6% y fue la bolsa que más ganó en el mundo. El riesgo país cayó de 220 a 180 puntos básicos. El peso fue la moneda emergente que más se apreció. La confianza no se decreta. Se mide.
3. Menos impuestos a quien produce. Propone eliminar el 4×1.000 y el impuesto al patrimonio, y aliviar la carga tributaria de las empresas, en especial las más pequeñas. Menos peso sobre el que invierte significa más empleo formal.
4. Disciplina fiscal como prioridad. Plantea un plan de ajuste y una gestión activa de la deuda para mejorar el perfil de vencimientos. Un país que ordena sus cuentas paga menos intereses y libera recursos para lo importante.
5. Un Estado más eficiente. Propone reducir la nómina paralela, fusionar agencias redundantes y atacar la evasión, el contrabando y la corrupción. La meta no es un Estado ausente, sino uno que no desperdicie.
6. Modernizar la DIAN con tecnología. Propone usar inteligencia artificial para reducir la evasión y simplificar el recaudo. Recaudar mejor sin necesariamente subir tarifas es la frontera fiscal del siglo XXI.
7. Una apuesta clara por el crecimiento. Su meta declarada es llevar el PIB hacia tasas del 6% al 7%, muy por encima del menos del 3% actual. Es ambiciosa. Pero fija el norte correcto: crecer para repartir, no repartir lo que no se produce.
8. Defensa de Ecopetrol y del sector energético. Propone proteger a Ecopetrol como activo estratégico y reactivar la exploración de petróleo y gas. Para un país que financia buena parte de su gasto social con renta petrolera, no es un detalle menor.
9. Seguridad jurídica e inversión. Desregulación, menos trámites y zonas económicas especiales para atraer capital. El inversionista no exige favores. Exige reglas estables. Esa es la base del empleo de calidad.
10. Reinserción internacional. La fórmula apuesta por relaciones estratégicas con Estados Unidos y otros socios para impulsar comercio e inversión. En un mundo que se reordena, mirar hacia afuera con pragmatismo abre mercados.
Una última honestidad, porque la confianza se construye con ella. Estas razones describen un rumbo, no un milagro garantizado. La prueba real será la ejecución y la viabilidad fiscal de un ajuste tan ambicioso. Pero la dirección es nítida: reglas claras, cuentas ordenadas y una economía que vuelva a creer en sí misma.
Ante todo, votar con la cabeza.













Comentar