¡Bogotá ni los bogotanos somos el enemigo!

     

Es importante que la sensatez regrese no solamente en la reconstrucción del tejido social y económico de la sociedad colombiana sino que se deben erradicar amenazas como la evolución del discurso de odio político en la xenofobia regional para impedir la renovación de la clase dirigente y empresarial antioqueña a través de la unión de la mejor calidad humana de la región y de otras latitudes del país


Medellín es para mí en un escenario imaginario, ese que tenemos todas las personas sobre los lugares que nos gustan, y también sobre los que no nos gustan, es que es una ciudad de cristales y espejos, así como ese salón del Palacio de Versalles en Francia. Y cómo en esas épocas del Despotismo Ilustrado que sería terminada por el comienzo sangriento y carnicero de la Modernidad, ahora estamos ad portas de esa recreación barata y minoritaria de 1789. Afortunadamente, la ciudad pese a todo, no ha sido un epicentro de la violencia social y la anarquía como lamentablemente Cali, Barranquilla y Bogotá lo han sido. No obstante, con la noticia de que la revocatoria de mandato de Daniel Quintero vuelve a estar en firme por resolución judicial -pese a que los procesos de recolección de firmas están frenados en todo el país debido a prevenir los contagios por aglomeración por COVID, aunque ya eso lo hizo el Paro- vuelve a revivir viejos fantasmas en la demagogia de los sectores dominantes de Antioquia. Sí, porque sería una irresponsabilidad que volviendo a ser invitado por AL PONIENTE a escribir en sus páginas, no vaya a defender los intereses de los lectores de Antioquia, a quienes está dirigido este medio.

Si los más curiosos revisan en YouTube la audiencia pública de la revocatoria de mandato de la Alcaldía de Medellín y dentro de la retórica de algunos sectores convocantes, y así en algunos sectores políticos y religiosos identificados con el tradicionalismo católico la teoría de conspiración de que una “élite bogotana” quiere “destruir el tejido social y cultural de Medellín” para tomarse el poder político y “destruir los valores y tradiciones del pueblo antioqueño”. Ante ese tipo de afirmaciones hay que contestar solamente con una frase: “la ignorancia es atrevida”, porque hay que ser muy atrevido, mediocre y resentido para esgrimir como un argumento político válido el odio contra una ciudad, sus habitantes o grupos determinados de personas que pertenecen a esa población de habitantes.

Pues para la mala noticia de muchos de aquellos que quieren el mal para la gobernabilidad, la democracia y la unidad de Antioquia y de Colombia, muy pronto, aupado por las malas políticas de salud y desarrollo económico de otras ciudades entre las que está mi ciudad y Cali, y como la vida sigue y no se detiene, aunque algunos con la violencia y manipulación psicológica quieran frenar al país y los emprendimientos que murieron o que no han logrado siquiera nacer entre la crisis, los impuestos elevados, los saqueos y la represión, verán en Medellín y Antioquia su nueva oportunidad. Y para que haya progreso se necesita respeto y educación, y Antioquia ha tenido una gran tradición en ser faro y determinación de la cultura del trabajo y emprendimiento en Colombia.

Antioquia y Colombia necesitan de todos. Sí, todas las culturas y grupos regionales tienen aspectos que no son positivos -y si alguien es crítico de la cultura bogotana en todas sus dimensiones soy yo, ya que mi educación ha sido radicalmente diferente al promedio debido a que mi origen regional familiar materno es diferente-, y hay que ser consciente de que defectos tenemos todos los seres humanos de todos lados, pero también virtudes. No debemos ser ciegos con los ataques contra nosotros mismos, está bien condenar la xenofobia contra los ciudadanos venezolanos refugiados en nuestro país, pero nada se dice del racismo ni la xenofobia regional presente en el discurso político decadente y polarizador que ha llenado las redes sociales, y, lamentablemente los medios de comunicación.

Ciudadanos de Antioquia, ¡Ni Bogotá ni los bogotanos somos el enemigo! El enemigo es la mediocridad, la corrupción y la amenaza socialista y globalista que quieren destruir la democracia colombiana.


Fuentes sobre discurso xenófobo contra Bogotá

  1. Audiencia revocatoria de Mandato Alcaldía de Medellín. 28 de enero de 2021. Consejo Nacional Electoral-CNE (Canal de Youtube Oficial). Enlace virtual: https://www.youtube.com/watch?v=E47gzfamdZM&t=4090s
  2. Centro Cultura Cruzada. ¿Por qué es importante revocatoria de Daniel Quintero?. 29 de enero de 2021. Enlace virtual: https://www.youtube.com/watch?v=NbSttg0qC8Q
  3. Centro Cultural Cruzada. Suspensión de las revocatorias, ¿favorecimiento a la izquierda? 2 de febrero de 2021. Enlace virtual: https://www.youtube.com/watch?v=YPPTlyvKwUc&t=175s

About the author

Jhon Jairo Armesto Tren

Con estudios en Administración ambiental de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas-Bogotá. Veedor ciudadano en presupuesto electoral de la Universidad desde 2011 hasta hoy registrado ante la Personería de Bogotá. Columnista de opinión en varios medios de comunicación digitales desde 2013. Actualmente director publicitario de El Nodo Colombia y columnista habitual, además en El Quindiano (Armenia) y Diario La Piragua (Montería, Córdoba)

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