Faltan cinco pa’ las 12

El reloj del apocalipsis, o reloj del juicio final, fue creado en 1947 por un grupo de investigadores que trabajaban en el Proyecto Manhattan en la Universidad de Chicago, con el objetivo de alertar a la humanidad sobre los peligros de la energía nuclear. Este reloj varía su hora a lo largo de los años acercándose o alejándose de la media noche según las condiciones de la política mundial.

Cuando finalizó la guerra fría, Estados Unidos y Rusia acuerdan desmantelar parte de su arsenal nuclear y allí fue cuando el reloj se alejó más de la media noche, a 17 minutos: 23:43. Ahora, desde enero 27 de 2026, el reloj está a 85 segundos de la media noche: «Los encargados de configurar el reloj hicieron un llamado urgente a limitar los arsenales nucleares, establecer directrices internacionales para el uso de la inteligencia artificial y suscribir acuerdos multilaterales que permitan afrontar las amenazas biológicas globales»

Este reloj del apocalipsis tiene un propósito simbólico, una señal de alerta, un mensaje de reflexión, un llamado de conciencia, un susurro provocador. Así, como el título, el artículo y las cifras que hoy vengo a presentarles.

¿A cuántos días de racionar? Un racionamiento de energía eléctrica es un acto inadmisible en cualquier condición razonable de política energética; es la media noche de cualquier sistema, es un recuerdo que tarda generaciones en desvanecer. Un racionamiento de energía eléctrica es la lección que ningún país quiere recibir, una lección que tarda años enteros en aprenderse. Un racionamiento de energía eléctrica es memoria colectiva de lo que no pudimos hacer. Afortunadamente, un racionamiento de energía eléctrica es evitable.

El margen de oferta del sistema mide la capacidad de reserva con la que cuenta el parque de generación; esto es, la cobertura adicional de la demanda de electricidad. Un sistema con un alto margen de reserva está en capacidad de atender el crecimiento de demanda sin que los precios varíen sustancialmente, soportar la llegada de temporadas hidrológicas críticas sin poner en riesgo el abastecimiento y servir de respaldo ante la ocurrencia de una falla de tamaño relevante.

De aquellas relaciones entre oferta y demanda, se puede inferir una relación sencilla y clara: los «años al margen cero». Un indicador que explica en cuántos años el margen del sistema llegará a cero, si no se incorporan nuevos proyectos de generación al sistema. Así, con las plantas de generación que tiene el sistema eléctrico colombiano y, sin construir más, en algún momento la demanda de energía eléctrica crecerá lo suficiente como para alcanzar y luego superar la oferta máxima disponible. Los «años al margen cero» responden a la pregunta: ¿Cuándo sería la media noche del sistema eléctrico colombiano?

Si el sistema tiene una generación media disponible G, para abastecer una demanda D que crece a una velocidad g. Los «años al margen cero» n, están dados por:

Por supuesto, no es una cuenta regresiva exacta hacia el racionamiento, pero sí una medida de cuánto tiempo queda antes de que desaparezca el margen disponible. Una medida de cuándo se pierde el respaldo de recursos adicionales, de cuánto tiempo tenemos antes de que se materialice esta lamentable crónica de un racionamiento anunciado. Este indicador es útil para planeadores energéticos a toda escala. También es un llamado al país y a sus líderes.

En condiciones normales, con la capacidad instalada del sistema a junio de 2026, se puede estimar una disponibilidad del sistema en condiciones normales de 307 GWh que abastece una demanda promedio de 248 GWh; como el crecimiento de largo plazo de la demanda de energía eléctrica del país es del 2.92%, así los años a margen cero medidos en junio de 2026 son 7.49. Esto es, en condiciones de aportes hidrológicos promedio y con la capacidad del sistema restarían 7.49 años para que el margen del sistema sea cero. Así, los recursos actuales de generación lograrían abastecer de forma continua la demanda de energía por lo menos por los próximos 7 años.

Y, entonces, ¿a qué se debe el nuevo fantasma del racionamiento que ronda medios de comunicación y redes sociales?

Con la ocurrencia del fenómeno de El Niño, sabemos que los aportes hidrológicos del sistema disminuyen y también hay un aumento esperado de la demanda de energía eléctrica, asumamos un 1%. Replicando escenarios pasados de disponibilidad hidráulica durante un fenómeno de El Niño con intensidad fuerte, como el que se espera, puede reducir la disponibilidad de generación de 307 a 254 GWh.

De esta forma, la disponibilidad del parque de generación en condiciones Niño sería de 254 GWh para abastecer una demanda de 250 GWh, resultando en que los años para el margen cero son: 0.45, menos de un año. Con este grupo de supuestos, si la demanda de energía eléctrica sigue creciendo a ritmo de 3% y se materializa El Niño, en cuestión de cinco meses podríamos llegar al margen cero del sistema, a la media noche del sector eléctrico.

Entre tantas, destaco hoy tres tareas necesarias y urgentes: Ahorrar energía eléctrica, ahorrar energía eléctrica y ahorrar energía eléctrica.

Gracias por leer,

Referencias

Doomsday Clock

https://es.wikipedia.org/wiki/Reloj_del_Apocalipsis

No sólo estamos MAL, estamos PEOR. Sobre la evolución de la estrechez oferta-demanda del mercado eléctrico

Alfredo Trespalacios Carrasquilla

Doctor en Economía, Magíster en Finanzas, Ingeniero Electricista. Consultor y formador en temas de energía, finanzas y riesgos.

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