Antioquia frente a una nueva oportunidad

Cada transición presidencial representa mucho más que el relevo de un mandatario. Es el momento en el que un país decide si convierte las diferencias políticas en obstáculos o en oportunidades. El próximo viernes 7 de agosto, en Colombia habrá cesado la horrible noche y llegará un nuevo día cargado de esperanzas con las que, entre todos, vamos a construir la Patria Milagro.

En Antioquia tenemos razones suficientes para asumir este momento con esperanza, pero también con responsabilidad, porque los gobiernos pasan, pero las regiones permanecen.

Y quienes hemos tenido el privilegio de servir a Antioquia entendemos que el verdadero compromiso nunca ha sido con un gobierno específico, sino con una tierra que durante décadas ha demostrado que cuando el Estado, el sector privado y la ciudadanía trabajan en la misma dirección, los resultados llegan.

Durante mi paso por la Secretaría de Infraestructura tuve la oportunidad de comprobar que las grandes transformaciones no nacen de los discursos sino de las decisiones. Los kilómetros de vías construidos, los proyectos estratégicos que quedaron en marcha y las obras que hoy cambian la vida de miles de familias fueron posibles porque existió voluntad política para hacer que las cosas sucedieran.

Ahora comienza una nueva etapa.

El nuevo Gobierno Nacional tendrá enormes desafíos fiscales, económicos y sociales. Nadie desconoce la complejidad del momento que vive Colombia y precisamente por eso será indispensable priorizar aquellas inversiones que generan desarrollo, empleo, competitividad y confianza.

Nuestro departamento no pide privilegios, no los necesitamos, lo que pide es continuidad en las obras estratégicas que benefician a todo el país. Que comience por fin la instalación de los equipos electromecánicos en la vía al mar, Gonzalo Mejía Trujillo, que giren los recursos para el Metro de la 80, se financie el Tren Multipropósito y la construcción de placa huella. Además, que se apropien los $1,8 billones necesarios para terminar Pacífico 1 y se hagan las inversiones en las vías a cargo de la Nación que pasan por Antioquia y que en los últimos 4 años fueron abandonadas.

Si el nuevo Gobierno decide convertir la infraestructura en una prioridad nacional, Antioquia está preparada para responder con proyectos maduros, experiencia técnica y una visión clara del desarrollo regional. Eso sí la infraestructura, por sí sola, no basta.

También será necesario fortalecer la seguridad, recuperar el sistema de salud y la confianza para invertir, apostarle a la descentralización y la autonomía fiscal, simplificar los procesos administrativos y construir reglas estables que permitan atraer capital y generar empleo. Ninguna región crece cuando la incertidumbre supera a la confianza.

Antioquia está lista para aportar su capacidad, su liderazgo y su experiencia. Lo ha demostrado durante décadas. Ahora corresponde que el Gobierno Nacional vea en las regiones aliados para construir un país más competitivo, más conectado y con mayores oportunidades.

Porque al final, los gobiernos escriben capítulos de la historia, pero son las regiones las que terminan escribiendo el futuro de una nación.

Y en Antioquia estamos preparados, a paso fime, para seguir abriendo caminos.

Luis Horacio Gallón Arango

Ejecutor, Conectando a Antioquia. Secretario De Infraestructura Física Gobernación. Antioquia en el Alma. #PorAntioquiaFirme

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