ESAP (1958-2026): 68 años de triunfo de la democracia liberal, la carrera administrativa y la nulidad de los totalitarismos

 

Para muchos, si no estuviéramos a menos de ocho días de elecciones en la reciente coyuntura de la segunda vuelta presidencial, esta sería una columna fuera de tiempo, algo así como los saludos navideños desde agosto de las emisoras populares comerciales. En dos años, la pionera de las escuelas de formación en administración pública en América Latina y el Caribe, resultado de la tecnificación del Estado producto del Frente Nacional, que -con sus muchísimas sombras, pero con sus innegables luces- además de frenar la etapa fratricida  partidistas de la Violencia, debía acercar a la modernidad al Estado mediante la capacitación y profesionalización de las personas que entran a trabajar en los diferentes sectores del Estado, formando no solamente en conocimientos técnicos y humanísticos, sino en valores fundamentales democráticos liberales que conjuren el peligro -lo que no se ha logrado- del regreso de otras violencias fratricidas -tengan o no excusa ideológica- y apartar para siempre el regreso en algún momento de la historia de la usurpación por la fuerza del poder desde lo civil, lo militar o la insurgencia. Sugerir desde cualquier proyecto político el fin de la ESAP, es un error regresivo y un mal ejemplo de Colombia frente a su papel fundamental en el liderazgo de construcción de paz y humanismo que ha construido, y que es uno de sus características más importantes -e incluso rentable- para la construcción de un Sur Global fuerte.

 

 “La originalidad no es algo que se busque, es algo que se encuentra”

 “La lealtad trasciende la justicia”

“Civilización es la suma de represiones internas y externas impuestas a la expansión informe de un individuo o de una sociedad”

“A los seres se les puede perdonar lo que hacen, pero no lo que son”

“Las instituciones mueren menos por infidelidad a su principio que por exceso de su principio mismo”

Nicolás Gómez Dávila, filósofo y políglota colombiano. Cofundador de la Universidad de los Andes (1913-1994)

 

SALVAGUARDA LEGAL

El siguiente artículo está enmarcado en los artículos 20 y 74 de la Constitución Política de Colombia y el artículo 13 de la Ley 1909 de 2018 o Estatuto de Oposición, reglamentado por el Acuerdo Final de Paz del 30 de noviembre de 2016.

 

LA ESAP NO PUEDE SER SECUESTRADA POR NADIE

Una actitud realmente fantoche y de matón de esquina están tomando los defensores del candidato oficialista del Gobierno a través de esos venenosos pero necesarios grupos de Whatsapp con velo “institucional” para asuntos estudiantiles -léase proselitismo y campaña política-. Como en todo soliloquio de poder, surgen en la mayoría de casos comisarios políticos -o sus remedos- que totalizan y amenazan a quienes no están de acuerdo con ellos. Todo totalitarismo cultural o predominio genera en su seno el hartazgo y la oposición a su existencia. Ejemplos de ello pueden ser el surgimiento de la Reforma Protestante, las evoluciones teológicas del Islam o las contraculturas de posguerra de la segunda mitad del siglo XX en Occidente.

Lo que los todopoderosos operarios del marxismo y los socialismos y sus derivados dentro de su onanismo mental, es que nadie se puede cansar o pensar diferente, alterna o indiferentemente a sus esquemas y existencia. En eso, son totalmente iguales a las condenas eternas a las que amenaza el cristianismo después de quitarse la careta de amor, paz y consuelo a los débiles de espíritu.

Salen memes e imágenes -hay que tener muchísimo tiempo libre y una economía muy estable para gastar tanto tiempo en eso- juzgando a los que no son de izquierda pero son beneficiarios de la matrícula cero en la ESAP y en general de la educación superior pública, que si bien la Administración actual la amplificó, ya existía. Esos memes e imágenes son panfletos de lenguaje de odio y estigmatización donde sus objetivos principales son puntualmente los seguidores de opciones políticas como Claudia López, Sergio Fajardo o Abelardo De La Espriella -sí, así les duela en el alma, hay muchísimo más abelardismo en la ESAP, sobre todo en Sede Central del que se imaginan-.

Me parecería digno de una escena de Los Simpsons encontrarme en la Comisión Nacional de Empalme, Transición y Transmisión del Mando a partir del 22 de junio con muchos de los colegas y compañeros esapistas yendo a lagartear y hacer lobby para no quedar de enemigos y fuera de los contratos del nuevo Gobierno, ese mismo gobierno que ganará seguramente con el voto de los que, según ellos, no tiene derecho a la gratuidad de la educación pública, a ninguna garantía fundamental de la dignidad humana, y entre ellas la vida.

Son personas, que en su sectarismo manifiestan su instinto criminal y cobardía.

Desde esta columna y desde los escenarios académico y judiciales si toca, quiero que sepan que ni yo, ni la mayoría de la comunidad esapista bogotana ni nacional les tiene miedo. Este país y la capital han sabido sobrevivir a Paros Nacionales, al 9 de abril de 1948, a los años ochenta, a golpes de Estado, a desplazamientos, masacres y sicariato moral a través de la calumnia. Hemos sobrevivido a un Estado que como no es capaz de aterrizar de manera concreta el equilibrio entre una economía de mercado, una industria nacional y una función social del Estado; y cuando algo le queda grande, recurre a acabarlo, no a pensar.

De una vez digo mi voto: VOTO CRÍTICO POR ABELARDO DE LA ESPRIELLA Y JOSÉ MANUEL RESTREPO. Porque de otra manera, será muy difícil ejercer las capacidades de participación ciudadana y control ciudadano, para que las fotocopias de las antípodas de los intolerantes socialistas, que son los intolerantes conservadores, clericales y que creen que por sus apellidos tienen como mandato divino “heredar” los cargos públicos. El laureanismo y el alvarismo no pueden regresar nunca más al poder colombiano. Pero una visión sectaria, violenta y que haga que los grupos de choque se queden de manera alegal y normalizada como formas de hacer política nos condenará a una mutación directa urbana de la violencia política que será una lógica respuesta a los abusos de los sectarios, pero que siempre correrá el peligro de convertirse en una herramienta de abuso de poder y de criminalidad en manos de las estructuras intermedias del crimen.

 

NI LA ESAP DEBE ACABARSE NI EL ABELARDISMO ACOBARDARSE

Ayer de manera virtual, hubo un presunto “debate” generado por el administrador público Camilo Zapata, CEO de la empresa Talento Público, que básicamente es un PREICFES para entrenar a nuestros colegas y a otros profesionales en los concursos de mérito y exámenes de cargos públicos. A mi modo de ver, es tan antiético y doble moralista como cuando en un colegio -sobre todo si es privado y se paga pensión- se cobra un extra para “entrenar a los de noveno y once para el ICFES”. A ver, uno dura casi catorce años de su vida metido en toda suerte de convivencia forzada de escolaridad, el promedio de egreso está entre los dieciseis a diecisiete años…¿acaso no debería un estudiante tener las bases mínimas en tanto tiempo de exclusiva dedicación para responder de manera competente un pinche Exámen de Estado?

Los representantes conceptuales de las campañas del Senador oficialista Iván Cepeda y el abogado opositor Abelardo de la Espriella eran respectivamente el catedrático e investigador de la ESAP Andrés Jimenez -estamos jodidos en la Escuela con ciertos egresados y profesores- y el profesor y servidor público pereirano Leonardo Huerta, quien fuera la fórmula vicepresidencial de la ex alcaldesa de Bogotá Claudia López y ahora apoya a De La Espriella. Éste último no asistió al debate, dejando un vacío que es reprochable al abelardismo. Los debates institucionales de los candidatos y sus representantes son algo serio: se está buscando el voto de la gente. Y poner la cara y después no ir es una falta de respeto con esas personas, con quienes votan y con la ciudadanía.

Hubiese sido interesante ver por fin a alguien que no le tenga miedo a uno de los docentes más nefastos que he conocido en la ESAP desde 2023. Jimenez, un sicario de tablero y tiza, un enemigo de las instituciones, un “chavorruco” como se diría en México que manipula a mentes imberbes para a través de un presunto ejercicio académico, legitimar artificialmente sus prejuicios y giros sectarios para sacar réditos y algún día ser docente de planta o directivo de la Escuela, para vengarse, como todos los resentidos sociales, porque un “dios” que no existe o la sociedad “les debe algo”. Así de nefastos como un docente que no recuerdo su nombre de una materia en 2023 en pleno paro que dictaba Regímenes y Sistemas Políticos Latinoamericanos. Propaganda izquierdista pura y dura -y de la radical y peligrosa-.

Este país está jodido con esa derecha de quinta que tenemos.

Estudiante: consejo de vida. Porque usted esté matriculado no quiere decir que tenga que tener ninguna ideología, ni aguantarse nada que vaya contra sus valores, personalidad y manera de ver el mundo. Existe la libertad de cátedra y expresión para el docente, pero para nosotros existe la libertad de objeción de conciencia. Para que no haya problemas -salvo que sea un caso delicado- con denuncias que lo convierten a uno en objetivo y le ponen la vida en entredicho, cancele esa asignatura y veala después con otro docente o en intersemestral. Afortunadamente, uno puede evitarse muchos males y hoy en día, la gente culta se conoce más por lo que ignora que por lo que sabe ante tanta información basura.

De ahí nace la desinformación. Y las mentiras como una presunta lista que hizo Daniel Rainsbeck -tranquilos, estoy haciendo las gestiones para una entrevista exclusiva para la prensa de Antioquia en este medio para dar claridades sobre eso y su papel de asesor económico de la campaña De La Espriella-. de 136 entidades para eliminar entre ellas la ESAP. Si hay un asidero de verdad, porque desde 2018 se ha hablado de eso en la primera elección de Trump y desde entidades libertarias como el Heritage Foundation -en ese entonces eran en 68 y 80 entidades-. Pero nunca pasó de una discusión académica, y ese ejercicio de resistencia conservadora y libertaria que se intentó hace en la Universidad La Gran Colombia murió antes de tiempo por la ligereza de su rector de entonces.

Si un golpe de Estado acabó el experimento totalitario laureanista en Colombia y fue una transición dolorosa pero efectiva a la pacificación del país, tal vez una purga dentro de la derecha del duquismo y la llegada del conservatismo al poder hubiese librado de la violencia, la mediocridad administrativa y de la llegada del progresismo al poder al país. Escenario que queda para una novela distópica.

 

LA VERDADERA DEFENSA DE LA ESAP

Las elecciones se acaban el 21 de junio. Con ellas la Ley de Garantías y ante la notable crisis de empleo, muchos querrán entrar a trabajar cuanto antes a solventar, como todos las castigadas economías personales debido al costo de vida al que no hay salario que aguante. Habrá Empalme, así los mercaderes del miedo y los que viven de asustar a la gente en ambos bandos digan lo contrario.

Y es allí, desde la presión ciudadana, desde el cabildeo, desde el control ciudadano, desde el uso de las redes sociales y la fundación de medios alternativos, desde la escritura y el conocimiento real de la Administración Pública desde donde se puede debatir. Que ni el Gobierno saliente ni el Entrante crean que pueden hacer secretismo con asuntos que importan a todos y de los que depende el futuro.

La ESAP es la base de una política coherente de inversión para mejorar la educación y la estructura del Estado. Esa fue la clave del progreso de Taiwán, Corea del Sur, Singapur e incluso China comunista -además de liderazgos fuertes en sus gobiernos que generaban la voluntad política y los acuerdos internacionales para fomentar la alta academia-. Sí, la ESAP debe mejorar muchísimas cosas, pero no acabarse. La ESAP es la presencia del Ejecutivo del Estado en toda la geografía nacional a través de sus territoriales y Centros Territoriales-CETAP -mucho antes que la UNAD siquiera existiera-.

La ESAP cumplirá 70 años, será democrática, grande y glorioso bajo el amor, cuidado y razón de los que por destino nos tocó hacer parte de ella en la presente generación.

POSDATA:

  1. Nos vemos en Antioquia el próximo 26 al 31 de julio en el Congreso Anual de la Red de Radios Universitarias de Colombia desde la sede territorial Antioquia de la ESAP. Un logro indiscutible de la Dirección Nacional actual de Jorge Iván Bula ha sido constituir a Radio ESAP y ESAP TV dentro del gremio radial más fuerte, unificado y técnico del país, dando lugar y prestigio en el concierto de comunicación académica a nuestra institución. No participo desde 2023 que fue en la Universidad Santo Tomás en Bogotá, pero sin duda vale la pena.
  2. Es normal la pataleta violenta con aquellos que no tienen escala de valores ni jerarquía en su vida los lleve a destruir todo por su frustración. El que rompe un vidrio, intenta matar a un policía o raya lo que no es suyo dudo mucho que los escenarios de su vida personal sea una persona ecuánime y pacífica. El vandalismo dudará a lo sumo quince días, y después cuando el dinero se acabe, la vida les reclame volver a ser seres funcionales, dejarán en paz a la sociedad. No hay mal que dure cien años, ni cuerpo ni sociedad que lo resistan.

 

Jhon Jairo Armesto Tren

Con estudios en Administración ambiental de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas-Bogotá. Veedor ciudadano en presupuesto electoral de la Universidad desde 2011 hasta hoy registrado ante la Personería de Bogotá. Columnista de opinión en varios medios de comunicación digitales desde 2013. Actualmente director publicitario de El Nodo Colombia y columnista habitual, además en El Quindiano (Armenia) y Diario La Piragua (Montería, Córdoba)

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