Durán, el retrato de cómo desperdiciar el talento

 

El joven futbolista colombiano Jhon Jader Durán tenía las condiciones para dejar un legado histórico en el fútbol colombiano e internacional. Con menos de 20 años -hoy tiene 22- hacía parte del Aston Villa, uno de los clubes más tradicionales y competitivos de Inglaterra. De hecho, esta semana ganaron la Uefa Europa League, el segundo torneo más importante del viejo continente. Durán era titular y una de las figuras de ese equipo.

El futbolista nacido en Zaragoza, Antioquia, tiene unas condiciones físicas notables, es fuerte, alto, aguerrido, con buen control y definición. Un talento futbolístico que lo llevó muy rápido al plano internacional y a ser convocado a la Selección Colombia pero que, de hace dos años hacia acá, viene tomando una serie de decisiones que han hecho que su carrera esté en declive. Así como tuvo un ascenso meteórico, de la misma manera va en picada.

Con 22 años Durán ya es multimillonario. Cuando abandonó el Aston Villa por el Al Nassr de Arabia Saudita fue por un tema económico, el club árabe le paga la estratosférica suma de 20 millones de euros al año. Más de 7 mil millones de pesos al mes. Privilegió el dinero, con todo el derecho que tiene, a la gloria futbolística -que tampoco es que ganara poco en Inglaterra-.

Más allá de esa decisión, que es respetable, lo que llama la atención es que, desde su salida del Aston Villa, Durán no ha durado más de un año en ningún equipo. A los meses de haber llegado a Arabia -donde fue compañero de Cristiano Ronaldo-, el club decidió cederlo al Fenerbache de Turquía donde tampoco rindió y tuvo que buscar un nuevo destino en un club de Rusia donde tampoco rindió y, ahora, el Al Nassr, dueño de sus derechos, está encartado sin saber que hacer con él y donde ponerlo a jugar.

Esas características muestran un rasgo conflictivo e inestable del jugador al que tal vez la fama y el dinero le pasaron factura y le hicieron perder el foco. En menos de dos años pasó de jugar en la mejor liga del mundo a estar sin saber donde va a jugar, porque con esos antecedentes es casi improbable que un club de primer nivel le abra las puertas.

Ya Durán está muy rico y su dinero probablemente le alcanzará para tres o cuatro generaciones como dice Karol G. No necesita darle un golpe más a la tierra, pero eso mismo les pasa a leyendas del fútbol que siguen dándolo todo como Messi y Cristiano Ronaldo. Siguen con la ambición de ganarlo todo.

¿Qué lleva a personas como Durán a desperdiciar su talento? La respuesta sólo la tiene quien está bajo esa situación, pero en este caso sí se percibe que se privilegió el dinero a la pasión por jugar fútbol. En su momento defendí a Durán porque me daba la impresión de que tenía una mentalidad ganadora, pero debo desdecirme. El caso de Durán puede ser el reflejo de muchos futbolistas colombianos que, por falta de disciplina, de enfoque y de tomar malas decisiones, desperdiciaron su talento. Hasta que no haya una mentalidad diferente, ganadora y sin complejos, el fútbol colombiano no podrá trascender.

*Mis artículos no representan a mi empleador.

 

José María Dávila Román

Comunicador Social - Periodista de la UPB con Maestría en Gerencia para la Innovación Social y el Desarrollo Local de la Universidad Eafit. Creo que para dejar huella hay que tener pasión por lo que se hace y un propósito claro de por qué y para qué, hacemos lo que hacemos. Mi propósito es hacer historia desde donde esté, para construir un mundo mejor y dejar un legado de esperanza y optimismo para los que vienen detrás. Soy orgullosamente jericoano.

Nota al pie: El columnista tiene o ha tenido vinculación laboral con la minera AngloGold Ashanti. 

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