¿Por qué no avanza la economía Colombiana?

se terceriza la tercerización de la cadena productiva donde la mayoría de la riqueza se está quedando en bolsillos de altos funcionarios y los últimos en la cadena que son los prestadores de servicios, atención al cliente y creadores de experiencia a usuarios de servicios intangibles son mal remunerados

Una de las principales causas por las cuales la economía colombiana se ha visto estancada es debido a que se ha enfrascado a resolver necesidades de corto plazo y no ha ideado un plan sostenible a largo plazo.

Un claro ejemplo es como aún se pretende seguir explotando el sector minero energético cuando nuestras reservas de petróleo según los expertos solo les quedan máximo 8 años, es muy probable entonces que cuando esto ocurra no vamos a tener un plan B o C que nos ayude a suplir esas necesidades que va dejar la ausencia de este importante mineral.

Y es muy curioso en un país donde la cantidad de recursos naturales con los que se cuenta es extremadamente amplia pero la proporción en relación a la cantidad de producción es realmente baja, basta con analizar como la mayoría de productos que consumimos ni siquiera son producidos acá en nuestro país tales como el maíz que proviene de Argentina y Ecuador, grasas y aceites que provienen de Bolivia y España, frutas de Chile, Canadá y España, pescados que vienen de Perú y Vietnam, carnes que vienen de Argentina, lácteos de Holanda y México, cacao de Estados Unidos, increíblemente el café donde las compras llegaron en el 2016 a 14 millones de dólares y que fue traído desde Uruguay y China, por ultimo harinas y azucares que fue proporcionado por Estados Unidos, Brasil y Bolivia.

Es irrisorio este escenario en un país tan biodiverso como Colombia, y no estoy diciendo que aquí no se producen alimentos, por supuesto que se produce pero la producción no satisface la demanda de nuestros 50 millones de habitantes, además que mucha de la producción se va del país como materia prima y no le damos el valor agregado desde aquí y terminan devolviéndonos el producto terminado pero con mayor precio tal como ocurre con el sector textil.

Entonces surge el cuestionamiento ¿Qué nos hace falta para poder cambiar este modelo? Y la respuesta quizás más acertada será como en la mayoría de nuestros problemas que es un tema cultural, para lograr este cambio es necesario un despliegue tecnológico de la industria para que ya no solo se produzca materia prima si no abrir mercados donde se venda productos terminados, pero eso requiere un cambio sustancial en la manera de concebir la desindustrialización no como un problema de impuestos y tasas de cambio si no de información y conocimiento, pero es complejo en un país donde acceder a educación superior es difícil para los sectores menos favorecidos los cuales son la inmensa mayoría y que lastimosamente terminan siendo obreros en el eslabón de la cadena económica y productora del país.

El tema educativo no es menos en el tema económico dado que tenemos uno de los índices de desempleo más alto de américa latina, 10,6%, superior a la de Chile (7,5%), Argentina (7,3%), Brasil (6,8%) y México (4,7%). Y es que los jóvenes que no encuentran la oportunidad de educarse raramente acceden a empleos formales y bien pagos, en su mayoría adquieren empleos informales que no tienen las condiciones prestacionales para garantizar una calidad de vida y esto como consecuencia trae el crecimiento de la clase baja del país dado que esto se convierte en un círculo vicioso; Colombia es un país donde la riqueza se concentra en unos pocos mientras la inmensa mayoría apenas sobrevive y en los principios básicos de la economía a menor población con capacidad adquisitiva menor será el crecimientos de la industria y la economía.

Por último es importante resaltar la nueva ola de la cuarta revolución industrial donde Colombia y especialmente Medellín han ido migrando de ser industriales a prestadoras de servicio y tal como ocurre en el fenómeno burocrático se terceriza la tercerización de la cadena productiva donde la mayoría de la riqueza se está quedando en bolsillos de altos funcionarios y los últimos en la cadena que son los prestadores de servicios, atención al cliente y creadores de experiencia a usuarios de servicios intangibles son mal remunerados en trabajos de poca estabilidad laboral, en Colombia empresas extranjeras y nacionales de servicios intangibles como las telecomunicaciones han encontrado en nuestras ciudades el espacio propicio para establecer sus centros de atención telefónica y a través de terceros contratan a los empleados pero ya hemos llegado tanto al extremo que incluso estos mismos terceros contratan a otras empresas más pequeñas para que le realicen el proceso de contratación, afiliación a prestaciones y pago de nómina, prestando ellas solo la infraestructura. Este fenómeno hace que las personas que allí trabajan sean cada vez menos remuneradas pues la riqueza generada por la primera empresa se va perdiendo en los eslabones de la cadena y dicha riqueza se va quedando en el bolsillo de altos funcionarios mientras la clase ‘obrera’ recibe bajos salarios siendo que la contratación directa con estas multinacionales facilitaría un ingreso económico más amplio para estos sectores mejorando su calidad de vida y capacidad adquisitiva.

Jonathan Peláez R.

Soy estudiante de último semestre de Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia; miembro del comité editorial de la Revista de Estudiantes de Ciencia Política y he sido "joven" investigador en el Instituto de Estudios Políticos de la UdeA. Soy un apasionado por los temas de país, coyuntura política nacional, ideologías y cultura política, además de ser un apasionado por el fútbol y la música y su relación con la política.