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Yo cultivo lo que me da de comer

“Esto es un daño pal país, pa” toda la gente, pa” todo Colombia y pa” todo el mundo; pero como con esto llega el arroz más rápido”

Muchos campesinos en nuestro país deben cultivar coca pero no por el amor a este cultivo. Lo hacen porque es la única forma en la que pueden obtener ingresos para alimentar a sus familias y brindarles un mejor futuro.

Aunque en esas tierras olvidadas los futuros son inciertos.

La vida en el campo no es sencilla, la falta de atención del Estado ha hecho que el cultivar productos de la canasta agraria sea imposible; ya que estos no tienen como bajarlos a las centrales de abastos. Porque en el campo colombiano funciona así “Yo cultivo lo que me genere ingresos, lo que me compren” en este caso el narcotraficante si va a sacar producto de exportación más preciado para los americanos.

Séptimo Día hizo un especial sobre el cultivo de coca al que tituló: “Lluvia de coca” donde de una campesina dice:

“Esto es un daño pal país, pa toda la gente, pa todo Colombia y pa todo el mundo; pero como con esto llega el arroz más rápido”

Este es cultivo con el que miles de campesinos e indígenas consiguen el pan de cada día; porque el Estado los abandonó, los dejó en el olvido.

Los presidentes que ha tenido Colombia siempre les hacen falsas promesas a los campesinos. “Que les van mejorar las vías “3G” para que estos puedan bajar sus cosechas a las ciudades, que les van a entregar subsidios para que cultiven plantas legales, entre muchas otras promesas que se lleva el viento” porque aún no vemos esas famosas vías que ellos prometen y mucho menos han llegado los dichos subsidios. Pero el Gobierno sí está listo para erradicar cultivos quitándole el pan de la boca a los campesinos, que doble moral tan….

Claro como aquí vale más dar resultados a Estados Unidos, yo como mandatario cumplo con la erradicación no me importa que mi pueblo se muera de hambre y más en estos tiempos de pandemia donde la erradicación a mano ha aumentado y ha dejado a cientos de familias sin sus ingresos para poder comer.

Por eso los campesinos no cultivan piña, cacao, guayaba, plátano, auyama entre otras frutas y verduras, porque estos cultivos no son rentables para ellos, las vías de acceso a sus veredas se encuentran obsoletas, razón por la cual es imposible hacer llegar los productos a las grandes ciudades; pero el narcotraficante si se da sus mañas para sacar la coca. Si ven la pequeña diferencia. El narco hace lo que el Estado no es capaz de hacer, este si le brinda medios de sustento a los campesinos, así sea solo su alimentación, pero es que estas personas necesitan algo para vivir y la hoja coca les da ese dinero.

Un cabo que anda suelto tiene que ver con unos famosos subsidios propuestos en el gobierno del expresidente Santos, a los campesinos se les prometió un subsidio si estos erradicaban la coca y empezaban a cultivar plantas legales, esto ocasionó que más campesinos implementaran el cultivo de coca “pues si tengo coca sembrada me dan el subsidio” pero esto no fue así, el gobierno colombiano incumplió este acuerdo y los narcotraficantes aprovecharon la situación, pues si hay más cultivo ellos van a tener mejores ingresos, porque tristemente es así, aquí la fortuna la hace el narcotraficante, el campesino solo recibe lo necesario para comer.

Por eso el día que usted quiera criticar un campesino que se dedica a este cultivo póngase en sus zapatos ¿qué prefiere usted, morir de hambre o sembrar coca?

En el año 2019 los cultivos de coca superaron las 212.000 mil hectáreas y la producción de la cocaína “el polvo mágico” llegó a las 951 toneladas según cifra publicadas por el gobierno de Estados Unidos. El presidente Donald Trump está muy preocupado por estas cifras y le dice a Duque que deben erradicar los cultivos de coca, básicamente aludiendo que este cultivo es un mal para los americanos; pero aquí el mal es el consumo que ellos le dan, porque es que a los americanos les encanta la coca, la aman.

Por eso todo se resume en esto: si los norteamericanos siguen consumiendo cocaína los narcotraficantes seguirán exportando ilícitamente el polvo de dios y los campesinos e indígenas colombianos podrán conseguir la comida por cultivar la mata que mata.

La guerra contra el narcotráfico y el consumo la tiene Estados Unidos; pues ellos son los mayores consumidores de este producto, el consumo de coca se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública de Norteamérica y para el gobierno colombiano en un efecto dominó que está incrementando la deforestación, pues año tras año se tala más selva para poder sembrar coca.

Entre la coca y la ganadería van a acabar con las selvas colombianas.

La solución del gobierno colombiano no está en seguirle las payasadas al presidente de Estados Unidos con el tema de erradicar la coca a como dé lugar. La verdadera solución es brindarle garantías a los campesinos para que estos puedan cultivar plantas legales, el estado debe mejorar la calidad de vida de estas personas, tiene la obligación de transformar las vías de acceso que comunican con sus lugares residencia para que estos puedan llevar los productos a las ciudades y venderlos con el único fin de llevar el pan a su casa.

Pero este no es el único problema que enfrentarían los campesinos, porque detrás de los cultivos legales también se esconde una mafia de la cual les hablaré más adelante. Mientras tanto que los campesinos e indígenas cultiven coca, porque esto es lo único que les genera ingresos para poder subsistir y presidente Duque en vez de erradicar los cultivos genere soluciones para estas personas, porque el juego de erradicar ya empezó a causar muertes.