Un galán improbable

“Cae más rápido un hablador”


Creo que poder encontrar momentos de distracción, ayuda a equilibrar el ajetreo cotidiano, sobre todo encontrándonos en momentos complicados, pensando en esto, dejo por aquí esta hilarante historia:

Lo habíamos visto unas cuantas veces, era un tipo amable, saludaba a todos, a veces estaba acompañado por un pintoresco perro lanudo, nunca supimos a qué se dedicaba, tenía una larga cabellera y vestía un atuendo negro.

Ese viernes habíamos terminado de rendir nuestros exámenes finales, ya era muy entrada la noche, y  salimos a la calle, el frío inclemente ya envolvía la noche.

Caminábamos por la acera, conversando y riendo, tratábamos de calentar nuestras manos  cubriéndonos con las mangas. Pasamos por una calle conocida por tener muchos comercios, bodegas, abastos y algunos restaurantes; a esa hora ya varios negocios estaban cerrando, la calle se tornaba cada vez más silenciosa, avanzabamos y la noche iba cayendo en calma lentamente; de pronto, todas las tiendas ya habían cerrado, y la calle permanecía en absoluto silencio; buscamos el final de calle, y esta se hizo interminable. De pronto; una melodía en el aire y un destello a lo lejos; seguimos la música, y llegamos hasta una de estas tiendas, en la que en el segundo piso, al parecer había un pequeño pub; ingresamos; nos detuvimos un momento en la entrada, nos detuvimos un momento, como quién teme lo nuevo y extraño, tal vez analizando alguna situación implícita, el ambiente oscuro se salpicaba de destellos de luces coloridas y sonaba una música desconocida, era un ambiente  fascinante. Después de salir de nuestro estupor, tomamos posesión de una mesa en la parte más alejada, debajo del cual había una maquinita de  calefacción, era un ambiente muy confortable.

El tiempo fue avanzando y el pequeño pub se fué llenando; transcurría la noche; tal vez sería una o dos de la madrugada, cuando la vimos entrar, era una dama alta, cabello negro y largo, al parecer no tenía acompañantes, se sentó en una de las sillas en un lugar que quedaba muy cerca de la entrada, pidió algo que después trajo el camarero en un extraño vaso azul, bebió del vaso; y de rato en rato sacaba un papel del bolsillo y leía.

Teníamos un amigo que alardeaba de ser un galán, le gustaba narrar de lo  experto que era en el ámbito de las conquistas; tal vez nadie creía por completo ninguna de sus historias, a veces las escuchábamos sin darle mayor importancia. Al ver a la dama entrar, casi inmediatamente, dijo: “la voy a invitar a bailar”, se puso de pie y se fué.

Caminó hacia la misteriosa dama, vimos cómo agachó la cabeza y se acercó tratando de decirle algo.

El presunto conquistador regresó; lo vimos acercarse, se sentó, lo acribillamos con preguntas que él no podía responder; pasó un momento, nuestro amigo pareció haber vuelto en sí… y la historia que nos contó ha sido motivo de bromas hasta el día de hoy.

El presunto galán se acercó hasta donde estaba la misteriosa dama; según nos dijo, se sentía nervioso, algo que nunca le había pasado antes (nadie le creyó esto); llegó, y la dama estaba leyendo algo que parecía una revista, ella parecía no percatarse de su presencia, y no se inmutó, esto puso aún más nervioso a nuestro amigo; entonces decidió tomar la iniciativa, tomó la mano de la dama e impostando la voz dijo: “Hola, ¿es la primera vez que vienes?, nunca te había visto… “

Entonces, la dama giró la cabeza, miró al improbable galán y con voz grave y varonil dijo: “Que pasa, no ves que soy hombre”

¡Era el enigmático hombre de cabello largo!; al que nosotros conocíamos tan bien.

En fin, ya lo dice la sabiduría popular, cae más rápido un hablador que un cojo.


Derechos de autor de la imagen: Pinocchio by Enrico Mazzanti (1852-1910) – the first illustrator (1883) of Le avventure di Pinocchio. Storia di un burattino – colored by Daniel DONNA

Frank Poma Martel

Nací en el departamento de Pasco en Perú, me gusta la lectura desde que estaba en la escuela y cuando cursaba la primaria escribí algunos cuentos infantiles, al terminar el colegio postule a la Universidad Alas Peruanas el año 2010, en la que estudié la carrera de Administración y Negocios Internacionales de la cual egrese el año 2015. Actualmente vivo en la ciudad de Lima en la que me he desempeñado en el ámbito privado y público ejerciendo mi profesión pero no he dejado mi afición por la lectura y continuamente escribo, teniendo especial predilección por las historias de ciencia ficción.

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