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Un día inquietante

La cifra de cuántas personas pagaron con sus ahorros y quienes con tarjeta de crédito, que se conocerá en los próximos días nos dirá si a manera de conclusión a la gente se le envió a la calle a endeudarse en medio de una emergencia.

El día sin IVA en el país vivido el pasado viernes, seguramente generará unas consecuencias muy delicadas en el manejo de la pandemia en Colombia, aunque las cifras oficiales quieran dar un parte de tranquilidad, lo cierto es que para expertos epidemiólogos consultados, las 85 aglomeraciones presentadas en ciudades como Bogotá y Cali representan que la trazabilidad de los contagios y la gestión de los mismos por parte de las autoridades se rompió y se puede estar ad portas de un nuevo crecimiento en los casos.

El gran problema no es que los alcaldes y gobernadores no hubiesen garantizado el distanciamiento, el inconveniente real es que se haya promovido una jornada como esa para comprar productos que no eran de primera necesidad en medio de la emergencia, curiosidad que llegó incluso a medios internacionales, que atónitos veían vídeos de colombianos unos encima de otros sin entender.

Los expertos también consideran que otro de los riesgos potenciales es perder la gestión de los manejos en las UCI, que en ciudades como Bogotá y Cali están en una delicada situación si estas aglomeraciones se convierten en pacientes que se compliquen, por lo cual invitan al gobierno a repensar si las próximas 2 jornadas, pactadas para el 3 y 19 de julio deben realizarse o es mejor esperar a superar la emergencia sanitaria, es decir, en septiembre.

Aunque el panorama económico pinta ser positivo, solamente hasta que se conozca la cifra consolidada sobre el medio de pago con el que los ciudadanos adquirieron sus productos, se sabrá si los hogares a pesar de la crisis contaban con ahorros, o el día sin IVA en medio de esta situación solamente sirvió para impulsar a la gente a salir a endeudarse en medio de una emergencia sanitaria a través de sus tarjetas de crédito, pagando en intereses lo que se ahorraron en el día.

Debido a que es muy posible que el gobierno persista en adelantar las próximas dos jornadas, es menester fortalecer las páginas web de los almacenes de grandes superficies que fueron otro de los puntos negros de la jornada, esperas de horas enteras sin poder comprar era inaceptable y una invitación a salir a la calle, como lo expresaron expertos economistas consultados.

El día sin IVA deja muchas lecciones para aprender y un riesgo inquietante sobre un posible aumento de contagios cuando el país camina hacia el pico de infección y también una autocrítica a los ciudadanos que de manera irresponsable pusieron en riesgo su vida y la de sus familias, prefiriendo un dispositivo electrónico que la salud.

También deja en el aire una propuesta como se  mencionó anteriormente, en la que se vería con buenos ojos un aplazamiento de las dos jornadas siguientes, teniendo en cuenta todo lo anterior y siguiendo las recomendaciones de quienes son expertos en epidemias, que no por casualidad rechazan sacar a la gente a la calle en estas circunstancias.