[1] «Y sin quejumbre, solo el rescoldo soplando su propio tibio, la serpiente llenándose con una liana angulosa, que grita y pide socorro a un verde que...
[1] «Y sin quejumbre, solo el rescoldo soplando su propio tibio, la serpiente llenándose con una liana angulosa, que grita y pide socorro a un verde que...
