Santísimo Daño Ambiental

     

 

Es bien sabido que la dirigencia política colombiana NO es muy amiga del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, es más, líderes quienes gustan de mezclar su profesión con la religión, los consideran un pecado mortal; obras de Satanás, ya que les abren los ojos a los ciudadanos de a pie, para que no crean en mojigaterías y TLC´s (tamales, lechonas y cervezas). Y a lo anterior, se suma la mala fé de grupos armados ilegales; ya que las FARC, ELN, AUC y Bacrimes (incluso, en alianzas con movimientos políticos y multinacionales) han convertido Zonas de Reserva Forestal en sus fortines, donde pueden dar rienda suelta a sus bajezas, a la humillación de mujeres y menores de edad, a destruir la fauna y flora para imponer cultivos ilícitos y minería ilegal, que les producen dividendos, mientras que las autoridades ambientales (por negligencia) se hacen las sordas y se mueren de la risa.

 

Un ejemplo es el caso que ocurre con el Cerro El Santísimo, ubicado en el municipio de Floridablanca (Santander), o sea, área metropolitana de Bucaramanga. No tiene que ver con cacería indiscriminada o tala por el estilo. El lugar aún conserva su belleza verde, es un espacio para el sano ejercicio, donde familias van a divertirse y hacer ejercicio, ideal para la reflexión y paseos escolares, donde las parejas refuerzan su amor, un orgullo regional y nacional. El asunto es que las autoridades locales, encabezadas por el actual gobernador Richar Aguilar (hijo de Hugo, exgeneral de la Policía, célebre por su sonrisa de vedette al lado del cadáver de Pablo Escobar y ahora preso por líos de parapolítica; y hermano de Mauricio, senador y líder del movimiento opción ciudadana, célebre por su antiambiental símbolo del gallo de pelea, y conocido anteriormente como el partido de integración nacional (PIN) o como convergencia ciudadana, emblema de otro político preso por parapolítica, Luis Gil) quieren hacer una construcción de carácter religioso de dimensiones astronómicas (se supone que Colombia es un país laico), que ha despertado alarmas en los amigos de la Conciencia Ambiental.

 

Dicen que como virtudes se podría convertir en un atractivo turístico, al igual que el polémico Ecoparque en Chicamocha (obra llevada a cabo, incluso, sin escuchar sugerencias, por parte del exgobernador Hugo y el gobernador Richard), con base en la Ley de Turismo de 2012, impulsada por el Senador Mauricio; familia que trabaja y hace política unida, permanece unida; para la muestra, la coincidencia de que el padre pidió ser trasladado a Santander, para apoyar a sus hijos gobernador y el senador, quien salió reelegido (incluso ganándole al barrabermejo Horacio Serpa Uribe, quien también fue gobernador, gracias a los buenos oficios de los Aguilar). ¿Características de la ley y el proyecto? Según la Silla Vacía, podrían mencionarse aspectos como: “modificó el principio de desarrollo social para convertirlo en desarrollo social, económico y cultural, teniendo como argumento que la Constitución considera el deporte y la recreación un gasto público social; sin embargo, el espíritu con que se creó ese último concepto era facilitar programas y proyectos que respondieran a las necesidades básicas insatisfechas de las poblaciones más vulnerables”. Suena muy bonito, pero el lugar está cumpliendo su misión y visión desde hace muchos años, sin necesidad de modificaciones ni monumentos descomunales.

 

En la Ola Política, se tienen las siguientes palabras de Consuelo Ordoñez de Rincón, exgerente del recordado Instituto de Recursos Naturales (INDERENA) y por consiguiente, experta en la materia (no es pariente de cierto procurador no muy amistoso con la fauna y flora): La verdad es que el Área Metropolitana no ha podido ver el Cerro del Santísimo. En tres oportunidades hemos pedido conocerlo, pero no hemos logrado que nos lo presenten. Si es un proyecto de las dimensiones que dicen los medios, tendremos que convertirlo en un hecho metropolitano. Me preocupa mucho que no haya surtido el trámite ante la junta metropolitana, porque si había que hacer modificaciones de uso de suelo, debería haber contado con su visto bueno. Y si va a tener las dimensiones que comentan los medios, va a requerir un plan de movilidad, que debe concertarse con el Área Metropolitana”. Prácticamente está denunciando un terrible caso de negligencia de las autoridades, de querer imponer un ego de cemento y concreto en el lugar, solo para tener una placa donde los adoren.

 

¿La Religión podría tener sus efectos negativos? Sin ser fanático religioso, para el autor es deducible que si los va a haber. Se imaginan las aglomeraciones en fiestas religiosas como semana santa y navidad, donde dejan basura regada por todos lados, porque son los “designios de mi Dios”; es que según la Biblia, la Naturaleza tiene un lugar secundario, incluso Jesús, para manifestar su inconfomidad con el mundo, maldijo una higuera, cuando ésta no tenía la culpa de absolutamente nada. Eso, si, no faltará el religioso quien se apropie del cerro, al mejor estilo del Padre Chucho, quien prácticamente es el gamonal de un buen sector de Kennedy en Bogotá. Ya no habría un parque para el sano esparcimiento, sino para la autoflagelación, para la discriminación (las iglesias son expertas en esta materia), no se podría hacer deporte y ejercicio porque estarían rezando el rosario, o de pronto, se enojaría el ultracatólico y santandereano procurador Alejandro Ordoñez, perteneciente al Partido Conservador, igual que la desapercibida Ministra del Medio Ambiente y antigua directora de la ANLA, Luz Sarmiento. Más bien, todas estas autoridades en vez de apoyar absurdos como éste, deberían revisar otros casos como el del Relleno El Carrasco y el Páramo de Santurbán, ya que al igual que el Cerro el Santísimo, son fuentes prioritarias para la Sostenibilidad.

 

Pero en este caso, el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible son muestras para demostrar el poderío familiar de los Aguilar.

 

PD1: El ExAlcalde de Bogotá Gustavo Francisco Petro Urrego tiene derecho a motivar la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, eso sí, sin huelgas, manifestaciones vandálicas, y mucho menos, para favorecimiento personal. Un estilo muy uribista.

 

PD2: Frente a las imperdonables catástrofes ambientales en Casanare y Chocó, a esta dirigencia política colombiana solo se le ocurre fomentar un referendo misógino. No hay derecho.

 

 

[author] [author_image timthumb=’on’]https://scontent-a-atl.xx.fbcdn.net/hphotos-frc3/t1/1780782_1404465043144690_1197510993_n.jpg[/author_image] [author_info]Pedro José Rivera Giraldo Ingeniero de Petróleos de la Universidad de América (Bogotá, 1994) y Especialista en Gerencia de Mercadeo de la Universidad del Rosario (Bogotá, 2002). Consultor Independiente en Materia de Mercadeo así como el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible en la Industria. Creador de la Conciencia Ambiental (tiene su propio blog: Conciencia Ambiental (El País, España), algo que falta en Colombia; escritor en Al Poniente y Bajo la Manga. Ha elaborado varios ensayos como Marketing Político Alternativo, Marketing Ambiental Alternativo (EMA), Marketing Curriculum Alternativo, Marketing Empresarial Alternativo, y Tips de Marketing Alternativo. Twitter: @petroides. Leer sus columnas.[/author_info] [/author]

 

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Al Poniente

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