Opinión Selección del editor

Pensando en Colombia: un libro importante

En el siglo XX, tanto la población como el producto por habitante, se multiplicaron por más de 10 y, en el último medio siglo, la pobreza multidimensional se redujo en más de cincuenta puntos porcentuales, al pasar de 70%, en 1973, a 17% en 2020. En ese mismo lapso, la clase media se duplicó y la oferta de bienes y servicios al alcance de los colombianos se diversificó y amplió considerablemente, con un coeficiente Gini de consumo de 36.

El desarrollo económico colombiano se ha dado en el marco de una democracia imperfecta y con un grado de libertad económica aún insuficiente. En efecto, Colombia ocupa un puesto intermedio en el Índice de Democracia de The Economist, 46 entre 167 países, lo que la califica como Democracia Imperfecta. En el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage ocupa el puesto 49 entre 178 países y en el del Instituto Fraser, el 92 entre 162

Pensando en Colombia es el título del libro – prologado por Salud Hernández y editado por Camilo George – donde una treintena de autores, en más de 150 artículos, defienden y critican a la vez las instituciones de nuestra democracia liberal y nuestra economía de mercado, que al mismo tiempo han posibilitado nuestro desarrollo y puesto límites a su celeridad.

Desde hace varias décadas, la democracia liberal y la economía de mercado han estado bajo ataque en América Latina. La novedad del ataque actual radica en el respaldo que ha tenido entre los ciudadanos, quienes, en una elección tras otra y en todos los países de la Región, han votado masivamente por los que les ofrecen la supresión cierta de la libertad a cambio de una ilusoria promesa de igualdad.

La defensa de la libertad suele ser difícil pues, como cínicamente lo dijera Napoleón, por ser necesaria a una categoría reducida de hombres, la libertad puede limitarse impunemente, mientras que la igualdad agrada a la multitud. No debe olvidarse que los italianos votaron a Mussolini y los alemanes a Hitler y que en las naciones supuestamente más cultas y civilizadas la gente continúa votando por enemigos declarados de la libertad. De ahí la necesidad de explicar, argumentar, documentar en su defensa y eso es lo que se hace, desde diversos ángulos, en este importante libro.

Rodrigo Pombo asume sin complejos la defensa desde una perspectiva histórica:

“La verdad es que Colombia se la jugó por el Estado de derecho, las virtudes republicanas y una democracia liberal, imperfecta pero comparativamente sólida y ejemplar. De suyo, Colombia se la jugó por un sistema económico capitalista”.

María José Bernal, defensora incansable del libre mercado en Colombia, encuentra que su principal deficiencia es la normativa laboral y sin reato alguno lanza propuestas sacrílegas:

“…necesitamos reducir costos y regulaciones tanto de contratación como de despido de los empleados (…) tenemos que promover la contratación por horas y retomar sin miedo el tema de un salario mínimo diferencial por regiones”   

Frente al discurso tradicional que es incapaz de ver nada más allá del asistencialismo y las “ayudas” del gobierno, Maria Clara Escobar reclama:

“…políticas efectivas (…) basadas en la apertura económica, el crecimiento y la competitividad (…) para que los empresarios lideren la recuperación”

Por su parte, después de poner en evidencia que:

 “…el modelo económico de la economía de mercado, con sus imperfecciones en Colombia, ha producido inmensa prosperidad en las últimas décadas”

Camilo Guzmán se pregunta:

“¿Por qué entonces el discurso anti-iniciativa privada tiene tanta fuerza?”

Y encuentra la repuesta en la ofensiva ideológica y cultural de los enemigos del mercado. Hay que responder con decisión y sin complejos a esa ofensiva, sin dudar en ningún momento de la superioridad moral y funcional de los valores e instituciones de la economía de mercado y la democracia liberal.

Pensando en Colombia es un libro importante, pertinente y oportuno. Empresarios, políticos liberales, jóvenes estudiantes y trabajadores formales e informales encontrarán allí abundante pertrecho conceptual para participar en la necesaria e inevitable batalla por la libertad en el terreno de las ideas.