Para la pobreza un poco de educación

“La educación es un constructo que se equipara a un factor de cambio, un suceso que todos han mencionado en sus discursos”


La educación es un constructo que se equipara a un factor de cambio, un suceso que todos han mencionado en sus discursos como la estructura faltante en la ecuación que resolverá la sociedad, es importante entonces preguntar ¿es la educación la base que sustentará un verdadero cambio?, muchos estudios como los de la UNESCO identifica que “El gasto público en enseñanza es una de las armas más eficaces para combatir la pobreza” (UNESCO, 2015), situación que se puede ver como un índice de resultados, a mayor financiación, mayor educación y mejor índice de calidad de vida sobre el acceso a bienes y servicios, como también al Estado.

Situación que se vuelve un dilema, ¿sería entonces solución el acceso universal a la educación?, y, en Colombia, ¿acaso eso no es la realidad?, pues existen fondos, becas y conocimiento, como alguna vez escuchaba “el que no estudia, lo hace porque no le da la gana”, y afrontar eso es necesario, no todos tienen acceso, y quienes lo tienen, no tienen permanencia en los campos educativos, porque las herramientas son limitadas, y la capacidad institucional “equivocada”, cómo brindar acceso a un computador, sin primero garantizar que este venga con las condiciones para mantenerlo y es más, para cuidarlo, pues de nada sirve tener la leche, sino se tiene con qué calentarla, así mismo, obtener una herramienta tecnológica sin acceso a los campos que abre este, es un desconcierto, como ver que hay acceso a algunas herramientas, pero no a todos, ¿cómo un joven puede obtener un computador, pero no conexión a internet?, volver la educación en solo medios tecnológicos también sería un error, como lo es encerrarlo a las estructuras, a un colegio o solo a un grupo de personas, como muchas veces se “chutan” la pelota entre la familia, el colegio, universidades, entidades estatales, y algunas veces el sector privado.

Sería necesario preguntarse entonces, ¿cómo nos vinculamos como sociedad para identificar, pero también a proponer soluciones a estas problemáticas?, que se recrudecen cada vez más, como por ejemplo el informe de Medellín cómo vamos en el 2020, sobre educación y conectividad, las comunas más golpeadas por las circunstancias de la pandemia fueron las del norte de la ciudad, y fueron como el popular (comuna 1), unas de las que menos acceso tuvieron a internet, educación superior y participación en las estrategias que la misma alcaldía municipal (en su momento, municipal, ahora distrital) creo para mitigar la pobreza.

Es importante hablar de los factores más relevantes sobre la necesidad de cambio, por lo menos definirlo en la ciudad de Medellín, la educación como herramienta que necesita venir acompañada como estructura de cambio, tal como lo es, el acceso, que poco a poco se va logrando si se identifica las necesidades territoriales, más que las brechas metafísicas, la permanencia en espacios de calidad, y el esfuerzo articulado entre las instituciones de la sociedad.


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David Verdeza Mora

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