No vivo de los políticos

Decir que no se vive de los políticos, es como decir que no se vive del aire”


A más de uno le hemos escuchado decir la frase “yo no vivo de los políticos”. Frase que en principio es cierto, pero que en el fondo no lo es.

Todos vivimos de los políticos. No en el sentido que nos mantengan o nos lleven el dinero al bolsillo. Esa no es la idea.

El político interviene en todo, está involucrado en todo. No existe algo que se pueda hacer sin que haya estado metida la mano u opinión de un político.

Los colegios se construyen por orden de un político.

Los hospitales se construyen por orden de un político.

El precio de los artículos depende de los políticos.

La paz y la violencia nacen entre políticos.

El futuro de un país o ciudad depende los políticos.

El buen o mal servicio de una entidad tiene que ver con los políticos.

Nos guste o no, dependemos de ellos para bien o para mal.

Usted tiene trabajo en una empresa debido a que un político autorizó que esa empresa empezara actividades.

Usted paga una cuota moderadora baja o alta porque un político decidió el valor.

Sus hijos estudian en un colegio porque un político lo autorizó o lo mandó a construir.

Usted es libre o cautivo, dependiendo de la orden de un político.

Muchos invocan la frase “No se mueve la hoja de un árbol si no es la voluntad de Dios”; pues vayamos aceptando que “En el mundo real, nada se hace sin la voluntad de un político”

Con base en esa realidad que yo he decido plantear, es que invito a todos a votar masivamente. No podemos permitir que todo lo decida el político de manera unilateral. Debemos influir en quien gana o no gana en las elecciones.

No podemos permitir que nuestra suerte la decida un político sin que nosotros no hayamos manifestado nuestra opinión en las urnas.

Sin embargo, eso no significa que votemos por el que más bonito habla, ni por el que “le canta la verdad a los corruptos” ni por el que invoca el cambio sin control ni filtro. Ojo con los cantos de sirena.

Nuestro voto debe ser producto del análisis de nuestra circunstancia personal, circunstancia regional y circunstancia nacional.

No podemos dejar de hablar de política o de los políticos.

Podemos hacer lo que queramos, decir lo que queramos, pero el tema de la política siempre debe tener un espacio en nosotros.

No hacerlo es esperar que otro decida nuestra suerte y sin el derecho al pataleo.

About the author

Jorge Enrique Hernández

Abogado. Monteriano. Director de la página web Movilidad Total, en la cual publico blogs sobre Movilidad y Tránsito. Interesado en los temas políticos a su alcance. Candidato al Concejo Municipal de Montería.

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