Denuncia Opinión

Los despidos que adelanta PELDAR son ilegales

La multinacional Owen Illinois, propietaria de Peldar, adelanta las acciones administrativas para el despido de los cinco directivos de Sintravidricol Envigado, que aún resisten desde que se le impidiera el traslado a la planta Zipaquirá. El procedimiento, además de ilegal, es una medida desesperada de la multinacional para forzar la terminación de sus contratos por dinero.

Es importante recordar que el 29 de enero, la multinacional tomó unilateralmente la decisión de trasladar sus instalaciones de Envigado a Zipaquirá y dejar por fuera del servicio a los cinco trabajadores sindicalizados. ¿La razón? No la hubo. Es evidente el sesgo anti sindical que existe en la compañía, pues los trabajadores han manifestado que están en condiciones de continuar y sus calificaciones de desempeño son más que sobresalientes.

A inicios del 2019, los trabajadores recibieron la notificación que los dejaba en sus casas sin prestación del servicio y, aunque legalmente la empresa disponía de dos meses para adelantar levantamiento de fuero sindical, lo hizo año y medio después. En Colombia, un trabajador sindicalizado (aforado) solo puede ser despedido por la decisión de un juez de la República.

“Estamos con la frente en alto. Y con la dignidad de saber que solo por nuestras posiciones sindicales y en defensa de los trabajadores nos quieren despedir” afirma Pablo Castaño, presidente nacional de Sintravidricol y uno de los trabajadores de la subdirectiva que está en proceso de despido.

Los comités disiciplinarios, además, denuncian los trabajadores, no se ajustan a los pactado en la convención colectiva: no los realiza en el jefe inmediato ni se hacen de manera presencial, y mucho menos tres días después del cierre. “Desde la dignidad y las leyes, la multinacional debe respetar la Convención que firmaron” concluye Carlos Mario Díaz, trabajador.

Sintravidricol espera que la justicia, al final, fallé en derecho y le garantice el derecho al trabajo a los cinco obreros sindicalizados. No exigen nada especial, solo que las leyes colombianas se cumplan a cabalidad y se ordené el traslado para continuar con su vida laboral.