Las decisiones

La verdad es que el mundo está basado en este título, son tan complejas como ellas mismas y son tan variables como ellas solas, un día se puede actuar o pensar algo al otro día otra cosa, nunca son unidireccionales y muchas veces son muy inestables; todo esto es verídico y más cierto aún, que todas ellas hacen depender nuestra estadía presente y nuestro futuro próximo, todas ellas impactan este mundo y nuestras vidas, de forma positiva o negativa, ¿de quien depende?

Es una pregunta que muchos contestan pero que no todos piensan antes de hacerlo, muchos llevados por los problemas la asocian y les culpabilizan a  esas circunstancias, también ocurre que  normalmente le tiramos el agua sucia al otro y nos lavamos nosotros mismos o simplemente culpamos al otro de nuestros fracasos y hasta  Dios por nuestras perdidas, en otras ocasiones decimos actuar bajo presión o por las condiciones que nos hacen tomar un camino o el otro, yo me pregunto ¿ES QUE ACASO YO NO SOY EL DUEÑO DE MI VIDA?

Pues lo que si es cierto es que si en este momento estamos leyendo esto es porque estamos vivos, es real que en muchos minutos o años ya no estaremos leyendo este documento y ningún otro, pero eso no importa, eso nadie lo sabe ni lo sabrá, lo importante es el ahora. Las decisiones son como un juego de ajedrez, las fichas jamás se mueven solas y por más presión alguna ninguna ficha es movida si el jugador actual no quiere moverla, las fichas aparecen en otro lugar por la voluntad del jugador, así mismo pasa con la vida. Las decisiones propias no las toman los demás por nosotros, ni nuestra madre, ni nuestros amigos ni Dios mismo. Cada quien es responsable de sí mismo y de las acciones que realice o que deje de hacer, cada quien es responsable en gran medida de su vida,  triunfo o fracaso, ese título solo lo ponemos nosotros, es como un flor, si queremos verla florecer debemos esforzarnos por darle agua, cambiar su tierra y abonarla, de lo contrario se marchitara y morirá y jamás le veremos florecer, jamás fue culpa del agua porque el agua está en tu cañería, fue culpa del personaje que por pereza u ocupación no hizo nada de lo que debía hacer  con la flor, se considera una decisión pero que deja efectos negativos, de nadie más es la culpa que dé el mismo.

Es claro que la violencia, la falta de oportunidades marcan significativamente las vidas, pero eso que importa, todos tenemos problemas, grandes o pequeños todo el mundo los tiene; lo importante es echar pa delante sin importar que y tener la frente en alto y luchar honestamente y justamente es la mejor forma de responder  y cambiar esas circunstancias.

El mundo cambia cuando pocas o muchas personas cambian, pero todo ocurre cuando alguien se decide a tomar decisiones y mejorar.  Lo complejo del asunto es que esas decisiones que tomamos o no tomamos muchas veces son irreversibles y significantes en nuestra vida, muchas jamás se pueden borrar como el cáncer de pulmón producido por el consumo exagerado de sustancias toxicas para el cuerpo, otras se pueden cambiar como la pobreza sacada por verraquera de quienes quieren salir adelante y lo logran, no solo radica la complejidad allí, sino que el mundo no eres tú, no soy yo, somos todos y a todos de cierta medida o lejana nos afecta las determinaciones del otro, como el hombre que lleno de dolor por algún problema, desencadena su furia en una Escuela de niños asesinando a 15 pequeños indefensos que jamás tenían que ver con el problema de tal hombre, pero que las decisiones erróneas del joven afectaron a los más indefensos. La cuestión acá no es si tomamos o no decisiones, es que entendamos que todas las que no tomamos o tomamos afectan a este planeta llamado tierra, por ello la conciencia de entender que no somos los únicos y que el beneficio propio es una maldición que si no se ataca nos sumergirá en un hueco en el cual salir es complicado, el éxito propio es bueno cuando me da un logro a mí y jamás un perjuicio al otro, cuando afecta al otro es ahí cuando el éxito es un fracaso completo.

Nuestras acciones se entrelaza en si en forma infinita, porque todas nuestras acciones se repercutirá en la siguiente como un círculo vicioso sin cesar, somos una aglomeración de gente en la que cada historia se entrelaza con el tiempo y más por las decisiones, por ahí dicen que los pensamientos son como bacterias que tarde que temprano carcomen la mente, no hay acción sin reacción y muchas veces no pensamos en todas estas variables.

Lo que debe ser claro es que esto no es una cátedra más o simplemente  un regaño, es una realidad que a todos nos está afectando, pues lo que tomen o no dejen de tomar los demás nos afectan a nosotros.  Debemos comprender y  entender que no estamos tardes de cambiar, que si bien es cierto hay acciones que ya tuvieran su efecto es cierto que seguimos aquí y de ahora en adelante seguirán todos los días abriéndonos posibilidades para tomar decisiones pues eso es cada momento de la vida, un millón de decisiones que determinan nuestro mundo, tomemos conciencia que no somos los únicos en la tierra y que no hay nada mejor que dejar en esta tierra una huella imborrable y que nadie nos olvide y nos recuerden con las mejoras memorias, eso sí es tener éxito. Un mundo lleno de buenas decisiones es un mundo lleno de oportunidades para nuestros hijos y para nuestros descendientes, si queremos hacer un cambio no debemos esperar a que la multitud cambie, debemos empezar por cambiar nosotros mismos.

Algunos apenas están probando que es la vida, están conociendo todo lo que tiene. Qué bueno sería empezar a vivir tomando buenas decisiones, las decisiones que uno toma desde pequeño repercuten en el futuro sin lugar a duda, unas más que otros producen un efecto mayor, pero cada una contiene una consecuencia, los hábitos que empezamos desde pequeños se quedan para toda la vida. Nunca es tarde para empezar, pero es mejor empezar bien.  Creer que por que somos jóvenes podemos hacer lo que queramos es una trampa, nuestras acciones se quedan a lo largo del tiempo y entre mas equivocaciones mayores dificultades tendremos en nuestro futuro, por ello debemos aprender de lo que nos dice nuestros mayores, las historias que pasaron ellos nos debería servir para no pasar las dificultades que ellos pasaron, las experiencias de otros son aprendizajes para nosotros.

¿Es que hoy en día el tema solo es sexo, licor y drogas y la vida solo de basa en ello? ¿Dónde quedo la familia, los buenos y sanos parches, donde quedo Dios o donde quedo el amor y el respeto???? La vida es más que pasar un buen rato, la vida es una lucha digna, con principios y valores, Eso si es vida. El licor produce cirrosis, el cigarrillo cáncer, las drogas daño neuronal irreversible por lo tanto déficit de atención y baja inteligencia, no caminar produce obesidad por lo tanto colesterol aumentado y riesgo de morir, irresponsabilidad produce fracaso, me pregunto ¿vale mucho la pena pensar y actuar así? Cada quien se responderá, lo que sí es cierto es que tener una vida saludable, alimentarse bien, no consumir ninguna sustancia, ni licor, ser responsables, honesto y sencillos son las claves para tener un éxito seguro, no un éxito que representa dinero pues eso como va se viene, el éxito es cuando nuestras conciencias están tranquilas, cuando la gente nos recuerda con la mejor perspectiva y cuando para los que creemos tener un lugar en el cielo con Dios lo tenemos.

Recuerden que la vida es una ratico y ese ratico lo hacemos nosotros lo más vacano posible o el remordimiento y la pesadilla más grande.

About the author

Daniel Sierra Botero

Empresario y profesional del area de salud pública, asegurabilidad y administración en salud preventiva. Preocupado por los problemas sociales y de salud pública.

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