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Lacónico ensayo sobre la sonrisa

En la París del siglo XVIII, sonreír evidenciaba la precariedad del estoicismo, sintomático de falta de dominio sobre sí mismo era símil a eructar o tirarse un pedo. Hasta que inopinadamente surgió el primer cuadro registrado en la historia del arte con una sonrisa: el de Élisabeth Vigée-Lebrunen en 1786. Tres siglos después en la era del capitalismo artístico con la proliferación de libros sobre cuidado de sí mismo, paliativos antienvejecimiento, clínicas de belleza, obsesión por los gimnasios y la alimentación saludable, surge el artista de la sonrisa y su tendencia a la perfectibilidad dental. En el 2013, 52,0001 ciudadanos en Colombia se realizaron un diseño convirtiendo la sonrisa síndrome de mal gusto de la Ilustración en un imperativo estético tras la Guerra Fría y la propaganda de superioridad contra los Bolcheviques. ¿De dónde surge la necesariedad de realizarse un diseño de sonrisa?

Cuerpo, modernidad y dualismo Cartesiano

Cavilar sobre el cuerpo moderno requiere explicitar la filosofía cartesiana que cambió estructuralmente la sociedad y el concepto que se tenía sobre el ser humano y el cosmos. David Le Breton en Antropología del cuerpo y modernidad2 dilucida el paso del sujeto que siendo parte de una tribu no se reconocía a sí mismo como individuo, pues era parte de una comunidad, de unas tradiciones y de un universo que se veía permeado por la ritualización con los astros y la naturaleza, he ahí la importancia de alejar a las mujeres de las cosechas en sus tiempos de menstruación pues su sangre afectaba la agricultura.

Cuando el hombre moderno se ve al espejo y reconoce su rostro se descubre a sí mismo, y tras el descubrimiento de la individualidad se vuelve narcisista, egocentrista ya no forma parte de un grupo, ahora se reconoce de forma disociada.

Existen dos momentos claves en el surgimiento del individualismo, el reconocimiento del rostro y la filosofía de Descartes que logra elucidar a través del Discurso del Método y las Meditaciones metafísicas el sujeto disociado del cuerpo. Descartes anatomiza el cuerpo a través de un pensamiento que, contrario a unificar, observa una máquina, ya no es un ser humano con historicidad, sino que sirve para el estudio complementario de la medicina moderna que junto a Vesalio ven el cuerpo humano como una forma de investigar anatómica y fisiológicamente sin importar el ser, la vida o la familia del individuo. La filosofía cartesiana hace del ser humano el cetro de la jerarquía social que se apropia de la naturaleza para avasallarla, sublevarla, aprehenderla y en el momento en el que el hombre se cree superior se separa ineludiblemente de la naturaleza, ya no hace parte de ella, del cosmos o del universo, se considera el animal superior. Ya no está en condiciones de paridad, ya no ritualiza las cosechas, ya no ora al sol, ahora él es irremisiblemente el poseedor de las leyes de la naturaleza.

“Como un reloj compuesto por ruedas y contrapesos…considero al cuerpo del hombre”. (Descartes, 1641)

La filosofía y la medicina mecanicista se anexionan para ver al ser humano como una máquina. David Le Breton explicita cómo desde Vesalio la medicina hace del cuerpo un aparato sistemático del que se pueden obtener beneficios: la venta de órganos, la experimentación científica, la cura de la enfermedad no del enfermo. Al valerse de una filosofía funcionalista, el cambio de paradigma autoriza al médico a experimentar con el cuerpo, ya no es un hombre con pasado, familia y ser, ahora es un cuerpo anatomizado del que se valen las investigaciones médicas y científicas para experimentar. Tras el reconocimiento del cuerpo como individuo la filosofía de la unificación planteada por los románticos queda abolida.

“Ser uno con todo (…) 
ser uno con todo lo viviente, volver en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza, ésta es la cima de los pensamientos y alegrías, ésta es la sagrada cumbre de la montaña (…)
¡Ser uno con todo lo viviente! Con esta consigna, la virtud abandona su airada armadura y el espíritu del hombre su cetro, y todos los pensamientos desaparecen ante la imagen del mundo eternamente uno (…) “.3 

En el segundo volumen del libro Hiperión, Hölderlin elucida a través de una cita de Heráclito:” Lo uno en sí mismo diferente”, haciendo énfasis en que hay una disociación entre el hombre y la naturaleza, sin embargo, no por eso asevera que uno sea superior al otro.

El capitalismo, el consumismo y la mercantilización de la vida cotidiana ignoran un posible ideal de filosofía de la unificación o del pensamiento de los románticos, para dar paso a la filosofía y medicina que comercializa con el cuerpo y que no reconoce en él al ser humano, sino al objeto de experimentación. Con la tecnificación del cuerpo se logra negociar con los fluidos corporales (sangre, semen) con la gestación (vientres de alquiler) con los órganos (tráfico ilegal de órganos, trasplantes). El cuerpo anatomizado pierde indefectiblemente la existencia espiritual o de pensamiento para ser un producto de mercado. “Representaciones anatómicas de cuerpos sin vida en los que el hombre no existe más”. (Le Breton, 2002)

Con el descubrimiento del cuerpo surge el del rostro y sus elementos constitutivos, así el individuo es consciente de que existe en una sociedad en la que es observado, analizado, detallado, que participa de un conjunto en el cual su rostro es el lugar del cuerpo en el que se focaliza la atención. Hace parte de un conglomerado, de un universo simbólico y en ese universo es reconocido por su semántica corporal. “El cuerpo sólo cobra sentido con la mirada cultural del hombre” (Le Breton, 2002)

Dilucida David Le Breton que todo el cuerpo puede cubrirse, solo las manos, el cuello y el rostro no. El rostro no se cubre, no se oculta. La fotografía tiene un papel esencial, el hombre se identifica con un documento que posee su foto, posee su rostro. Antes de que la fotografía capturara la idiosincrasia del individuo los artistas con ayuda de los médicos ilustraban el cuerpo anatómicamente (en esta época Da Vinci cobra primacía), más adelante fueron reclamados por los burgueses. En el momento en que las pinturas con los integrantes de la familia se exhibían en las salas los rostros cobraron, vertiginosamente, otro significado. El retrato no es volátil, fija la mirada, el rostro, la expresión para acompañar una casa por generaciones.

El rostro: la primera sonrisa en la historia del arte

La sonrisa protagonista del rostro hasta hace tres siglos era sintomática de demencia. Aquel diseño dental que tiende a la perfectibilidad en la época actual era inverosímil en la Ilustración. Con la llegada del azúcar, las caries proliferaron, la odontología era inexistente, las bocas de burgueses y miembros palaciegos evidenciaban la falta de higiene bucal, sin dientes y con mal aliento era más factible no abrir la boca.

El historiador inglés Collin Jones, en su libro The Smile Revolution in Eighteenth Century Paris4 realizó un estudio detallado de cómo la sonrisa llegó a las calles de París, lo que acaecía antes de estar en boga, la precariedad odontológica, su implicación semántica y la forma en que Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun revolucionó la sociedad al ser la primera mujer en sonreír en un retrato. Jones, en su investigación fisiognómica escudriña la historia dental, la sonrisa en el arte y su repercusión social.

La sonrisa, como se menciona anteriormente, tenía una connotación de rebeldía, ideas subversivas, demencia o falta de dominio de sí, sólo era aceptable en niños o ancianos, asevera el historiador.

Durante la Edad media, la precariedad odontológica llevaba a que las personas recurrieran a “tenaceros” que lejos de ser dentistas, se dedicaban al -arte de sacar muelas-. Richard Barnett, autor de “Los ladrones de sonrisas: el fino y sucio arte de la odontología” 5dilucida los orígenes de la odontología, lo perniciosa que resultaba y cómo sacarse una muela se convertía en una actividad pública realizada por barberos y acompañada por un número de espectadores.

La crema dental data de 3000-5000ac creada por los egipcios, el primer cepillo de dientes inventado por William Addis es de 1780. Finalmente, al Frances Pierre Fauchard se le acredita como el padre de la odontología desde el siglo XVII6, sin embargo ¿cómo la sonrisa pasa de ser aseada por higiene dental, a ser un atractivo estético e imperativo?

Barnett asevera que para la Guerra fría tener una sonrisa blanca y aseada era sintomática de superioridad sobre los bolcheviques. Pero no cobró gran auge hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

De propaganda política “dental” a la estetización Hollywoodense

De la historia, surge la necesariedad de hacer un lacónico análisis cinematográfico. Las estrellas de los años XX acompañadas de medios de comunicación comenzaron a propagar el ideal estético regido por estrellas de cine. Los actores de Hollywood fueron pioneros en la estetización dental, promulgando una sonrisa de dientes blancos, aseados, y con ellos otras partes del cuerpo -merecedoras- de escrutinio.

La tendencia a la perfectibilidad dental proliferó a tal punto que pasó a ser imperativo en la cotidianidad. Personas de clase media requerían un diseño dental que acompañara su individualismo, que los ubicara en las antípodas de las “anomalías corporales”. Luego de la propaganda mediática, surgen especialistas en imagen, encargados de enaltecer la diferenciación, de definir estrategias para la apariencia, de subsanar problemas de autoestima y de afianzar cánones de belleza idealizados según el consumismo, la industria hollywoodense de la moda y el capitalismo.

En el siglo XX el actor austriaco Errol Flynn7, protagonista de películas a blanco y negro fue vituperado por su dentadura amarillenta, así que las industrias cinematográficas comenzaron a exigir a los actores la firma de un contrato cuya condición era seguir un tratamiento dental.

Especialistas en comunicación, protocolo, artistas de la belleza comenzaron a publicar información sobre la necesariedad de realizarse un diseño de sonrisa, como sintomático de buena presencia, como requerimiento imperativo para presentarse a una entrevista, como una forma de mercantilización estética que aniquila el intelecto y la capacidad de creación para definir al individuo en el mercado por “su sonrisa”.

La sonrisa de Hollywood asimétrica, de dientes blancos y destellantes logró estandarizarse y ocupar junto a la delgadez, la jerarquía de los requisitos estéticos taxativos.

Anomalías corporales: el cuerpo del capitalismo artístico

El pensamiento Freudiano evidenció la separación entre lo divino y el hombre: la herida narcisista de aquel que no fue creado a imagen y semejanza de una deidad perfecta: dios. El cuerpo constantemente tiende a la imperfectibilidad, así como el ser humano. El libro Imperfecciones corporales del médico William Álvarez y el ingeniero Antonio Vélez Montoya9, evidencia los múltiples errores anatómicos, biológicos y sociológicos a los que se enfrenta la raza humana.

“La retina tiene un defecto enorme, los nervios entran por la parte posterior del ojo, se abren en ramal y se devuelven hacia la parte de atrás, la parte sensible está en el fondo cuando la luz llega tiene que cruzar todo el conducto nervioso hasta llegar al fotosensible, el ojo no recibe ni un 10% por ciento de la luz que llega, por eso no podemos leer en la noche(…)El ojo es una de las partes más defectuosas, toda persona que lleva anteojos ya da cuenta de un defecto óptico.”

Aquel cuerpo enajenado de la religión es consciente de su imperfectibilidad puesto que no ha sido creado a imagen y semejanza de dios, sino que es producto de una transformación evolutiva que sigue haciéndolo anatómicamente incapaz de satisfacerse a sí mismo y se inserta en la sociedad moderna para ocultar su precariedad, para evitar el temor a la muerte, al envejecimiento, a la enfermedad, al dolor del cuerpo físico con necesidades básicas: comer, cubrirse, etc. Y el dolor moral, ya lo dijo Baudelaire en los Paraísos artificiales:” Pues los dolores morales producen efectos análogos a los sufrimientos físicos tales como hambre”. En su intento por escapar del temor, de la nada, del tedio el cuerpo descolocado tiende a insertar sus conductas en modelos estandarizados que lo alejan de la estética de la fealdad: del dolor de Hölderlin, del sufrimiento de Nietzsche, de la miseria de Dostoievski para espectaculirzarse, teatralizarse y exponerse.

El individuo en la era de la esclavitud por el físico, la alimentación saludable, el gimnasio, la búsqueda de la constante perfectibilidad espiritual, así como por una cura antienvejecimiento se le hace ineludible no corregir su sonrisa. La sonrisa, expresión genuina y espontanea se inserta en la lista de imperfecciones físicas. Alejado de las anomalías evolutivas corporales el hombre inventa sus propias imperfecciones para insertar una cura de consumo. La sonrisa data incluso antes del nacimiento del hombre, científicos investigaron qué los monos sonreían antes que el Homo Sapiens10. Si la sonrisa precede al hombre se evidencia que esta es una expresión simultánea, una muestra de agresividad como en algunos primates o sintomática de algún sentimiento humano ¡Y ahora la sonrisa hay que corregirla!

En el intento por corregir la genuinidad de la sonrisa, una expresión inherente y biológica, el hombre reconoce la incapacidad de aceptación de la imperfección y la forma en que las prácticas del cuerpo se circunscriben una vez a lógicas de marketing y tecnificación del mundo simbólico ¿unos dientes amarillos son tara? ¿es necesario corregir la sonrisa? ¿que implica una sonrisa de dientes torcidos?

Los estudios fisiognómicas datan de la antigua Grecia:

“Las fisiognomías más sistemáticas nacen en Grecia, especialmente a partir de Pitágoras. Antes de admitir a un postulante en su sociedad los pitagóricos lo sometían a un examen minucioso del rostro, de las manos, del poder y del movimiento de su cuerpo. Hipócrates se interesa en la fisiognomía y hace de ella un auxiliar médico (…) Las escuelas de Sócrates y Platón subordinan el reclutamiento de sus discípulos a la observación de rostros y manos. (…) Más adelante en Historia de los animales Aristóteles esparce en su texto observaciones fisiognómicas”. (Le Breton, 2010)11

El hombre debía ser conjuntamente bello, inscribiendo al cuerpo en una triada de belleza física, espiritual y de pensamiento y si alguno carecía de uno de estos tres elementos no era admitido.  

Si la estética no es un invento moderno, estetizar y mercantilizar incluso las expresiones y conductas biológicas en afán de “sentirse diferente” sí. En la era del capitalismo artístico, Lipovetsky12 hace un símil entre los individuos que desean marcarse: hacerse piercing, tatuajes, la compra desmesurada de ropa todo con el afán de no querer ser análogo a la masa, empero, sin darse cuenta se circunscribe a la ritualización masiva que se impone en boga y en el afán de querer ser diferentes decaen en la generalización.

El quinto lugar: la sonrisa

Escribe Milan Kundera en La fiesta de la insignificancia:

“- (…) Desde hace algún tiempo, pienso mucho en el ombligo… (…) hoy en día se ha puesto de moda pasear así el ombligo al aire. Dura como mínimo hace diez años (…) en el cuerpo de la mujer algunos lugares son excelsos: siempre creí que eran tres: los muslos, las nalgas, los pechos (…) y luego un día comprendí que hay que añadirles un cuarto lugar: el ombligo”.

¿Acaso hay que sumarle ahora los dientes? ¿Desde cuándo los dientes son un atractivo estético?

Ya se señaló con anterioridad que la industria cinematográfica, los medios de propagación masiva y la Segunda Guerra mundial tuvieron gran influencia. Jones, también relata epistolarmente como algunos burgueses y miembros palaciegos comenzaron a darle primacía a la sonrisa con el surgimiento de la odontología. Es menester avizorar el lúgubre paisaje que se le presenta a la sonrisa del individuo narciso de la modernidad: el sujeto consciente de su unicidad, en busca de la prolongación de su vida corpórea y espiritual y su constante preocupación física- estética en un mundo digitalizado en el cual las redes sociales y la fotografía configuran las estructuras simbólicas culturales.

Anatómica, fisiológica y biológicamente en el mundo simbólico la sociedad se ha encargado de enaltecer ciertos atributos que en unos años posteriores pudieron ser inaceptables. Los cánones estéticos son volátiles según la coyuntura que se atraviese. Los escritores del libro Imperfecciones corporales, Álvarez y Vélez aseveran que en unos años las personas de piel negra y ojos oscuros serán más resistentes al cambio climático, mientras que las de piel blanca y ojos azules no tolerarán los rayos ultravioletas. La negritud vituperada y esclavizada pasaría a ser entonces, una tara social para poseer genéticamente características que les aseguran no sólo la supervivencia, sino que culturalmente los paradigmas impuestos en la historia por las monarquías, la iglesia católica y las elites cambiarían notoriamente con respecto a ellos.

La sonrisa estuvo en boga, luego fue vituperada y ahora las cifras demuestran que una persona en Latinoamérica puede gastar entre $2 y $6 millones y hasta $40 en un diseño en caso de intervención quirúrgica13. Las ortodoncias pasaron a ser un imperativo y la imperfectibilidad dental es inadmisible en la sociedad moderna en la que la preocupación por los dientes blancos y simétricos aumenta cada vez más.

Es menester hacer una disociación entre higiene bucal y estatización dental. La primera surge de la necesariedad biológica, la segunda es demandada por la industria consumista, capitalista y el mundo mediático y de la moda. La ciencia dilucida el mal diseño del cuerpo, valetudinario, precario y los grandes pensadores poetas, literatos y filósofos han explicitado la fragilidad del espíritu. Ya Stefan Zweig en La lucha contra el demonio dilucida la degeneración mental de Hölderlin y Nietzsche.

¿Se condenará la imperfectibilidad de los albinos, de personas con discapacidades cognitivas, físicas o enfermos mentales? La iglesia católica, y los nacionalismos ejemplificaron lo que acaece cuando las ideologías imperantes marginan la diferenciación y lo que ellos consideran “anomalías”.

Según los expertos en el tema, existen varios estudios que han logrado definir el perfil psicológico corporativo y empresarial de los posibles clientes, lo que ha permitido conocer que cuando se tiene un contacto directo con empleados y clientes, y se tiene una sonrisa perfecta, existe un mayor acercamiento. Esto,a su vez,genera una mayor confianza, menos temor al momento de hacer un negocio y sobre todo se tiene más fluidez”. Martinez, en Revista Dinero14

En el imaginario social actual con la obsesión por el cuidado de sí mismo, la industria de la moda y mediática se esfuerzan constantemente por la perfectibilidad inverosímil tanto en el cuerpo como en el espíritu del ser humano.

El modo de vida, las aspiraciones, los preceptos de los consumidores, son afectados por la mercantilización, el consumidor transestético15 se define según las necesidades comerciales, así como sus propósitos y veleidades. Si Lipovetsky asevera que la demanda del embellecimiento no deja de aumentar ¿qué pasa con aquellos que encuentran la beldad en las antípodas de los requerimientos estéticos sociales?

La sonrisa, según estudios de fisiognomía es un gesto social con un significado semántico fluctuante (primero de subversión, luego de amabilidad) pero más allá es una expresividad, así como los besos sintomáticos de afecto, la sonrisa manifiesta un significado emocional.

La mercantilización de una expresividad y necesidad biológica, la estandarización estética modificada, la genuinidad de la sonrisa que se convierte en un requerimiento laboral y una parte ineludible de la cotidianidad, pone un precio a las más significativas expresiones de vida. Lo vuelve un producto al igual que la filosofía y la medicina mecanicista ¿estamos ante un avance o un retraso que mercantiliza con el cuerpo y las expresiones corporales? ¿en el capitalismo artístico sonreír requiere una inversión dental? ¿una ortodoncia que se paga en 24 cuotas? ¿una visita al artista de los dientes, el artista de la belleza?

¿Ahora sonreír tiene un precio?

Escrito por: Manuela Granda Loaiza- Periodista

 

Bibliografía:

  1. 9Álvarez, W. y Vélez, A. (2014). Imperfecciones corporales una visión evolutiva.
  2. 3Hölderlin, F. (1998). Hiperión o El eremita en Grecia.
  3. 4Jones, C. (2014). The Smile Revolution in Eighteenth Century Paris.
  4. 2Le Breton, D. (2012). Antropología del cuerpo y modernidad.
  5. 11Le Breton, D. (2010). Rostros.
  6. 12Lipovetsky, G. (2015). La estetización del mundo: vivir en la época del capitalismo artístico.
  7. 15Lipovetsky, G. (2015). La estetización del mundo: vivir en la época del capitalismo artístico.
  8. 8http://americanpsique.blogspot.com/2012/02/dientes-sonrisas-comunicacion.html
  9. 5https://www.bbc.com/mundo/noticias-39771417
  10. 6https://www.bbc.com/mundo/noticias-39771417
  11. 7http://beyourselfcenters.com/blog/que-hay-detras-de-la-sonrisa-perfecta-de-hollywood/
  12. 13https://www.dinero.com/negocios/articulo/los-dientes-estan-moda/37321
  13. 14https://www.dinero.com/negocios/articulo/los-dientes-estan-moda/37321
  14. 10https://www.elmundo.es/cultura/2014/11/12/54622cb8268e3eb0478b456e.html
  15. 1http://toronto.hispanocity.com/publicacion/por-que-colombia-esta-a-la-vanguardia-del-turismo-dental/

Imagen tomada: https://www.elmundo.es/cultura/2014/11/12/54622cb8268e3eb0478b456e.html