Filosofía Opinión Recomendados

La normalización en el ruido de la opinión

“Es feo ser digno de castigo, pero poco glorioso castigar” Michel Foucault


Foucault utiliza el término ‘Normalidad’ para señalar la serie de convenciones psicológicas, sociales, legales, políticas, científicas, económicas, culturales y demás, que determinan la percepción de la realidad y los parámetros morales dentro de los cuales el sujeto se desenvuelve y se pretende identificar. La NORMAlidad es entonces un concepto que contiene las acciones, omisiones, creencias de la población dentro de límites indicados por la medicina (psiquiatría, hospitales, farmacéuticas), la psicología (términos de la locura), las leyes (cárceles, colegios, sistemas de gobierno) …

“El poder, lejos de estorbar al saber, lo produce” Michel Foucault

Michel Foucault, el pensador del poder, estudioso de Sigmund Freud, también de Karl Marx y muchos más, el que indica que a toda normalidad amparada del poder le sobreviene una resistencia, la inminente resistencia.

El filósofo del siglo XX que se empezó a popularizar entre los estudiantes de humanidades y de quienes a través de sus propias formas aprenden del sistema, entre la conmoción que suscita el poder que somete y la pregunta por el poder mismo. Muy citado en pandemia por sus pertinentes planteamientos para este momento histórico póstumo a sus teorías que hoy generan luces para acceder al conocimiento de ‘la nueva normalidad’ desde la observación de una realidad objetiva y crítica del mundo en el que vivimos, para quien quizá sería muy pretencioso llamar ‘verdad’ debido a los dogmas – del poder – presentes que el avance de la humanidad irá develando.

“Lo propio del saber no es ni ver ni demostrar, sino interpretar” Michel Foucault

Mencionado con frecuencia por los medios oficiales y otros, en los últimos días porque un titular invade el mundo, en el que se acusa al filósofo francés de abusar de menores en Túnez. Esta denuncia es dada por Guy Sorman en su último libro “Mi diccionario de mierda”. Entre los juicios que se emiten alrededor de esta acusación que, con suspicacia, alude además características racistas y clasistas en el citado profesor, Sorman invita a un cambio de perspectiva sobre la obra del brillante autor de “La historia de la sexualidad” y “Vigilar y Castigar” entre sus más destacados legados, insinuando juicios morales sobre la vida personal del también psicólogo para desvirtuar su aporte. Una hoguera mediática sin derecho de contradicción y nulo sustento más allá del señalamiento de testigos que no se han manifestado como tal.

La cacería de brujas toma fuerza al rodar en la prensa una carta en la que se pedía reducir la edad para que sea legal el consentimiento que brinda una persona sobre sostener relaciones sexuales, en la que Foucault suscribía con su firma junto a otros grandes intelectuales contemporáneos en aquel momento. El autor de “La hermenéutica del sujeto”, uno de los antagonistas del individuo masa para el consumo y la ‘creatividad científica’ como dispositivo de poder de una cultura sobre otras, un pueblo sobre otros y sus formas de saber; boicoteado por el ‘panóptico’ de las Big Tech.

“No puede comprenderse nada del saber económico si no se sabe cómo se ejercía, en su cotidianidad, el poder, y el poder económico” Michel Foucault

Sin buscar justificar actos de pedofilia, si efectivamente los hubieron, es pertinente comprender en contexto lo que implica la censura de mentes prodigiosas, y como diría Michael Sandel, resultado de la humanidad y sus diversas construcciones. El pasaje sobre Foucault en el libro del economista, periodista, filósofo y autor francés que aboga a favor de los ideales de la creatividad y el capitalismo moderno, partidario del liberalismo clásico, causa entonces gran revuelo a nivel del mundo; la apuesta por una coartada a las vacunas y su efectividad, desprestigio conveniente de las izquierdas, cancelación de una obra incómoda y la moral como instrumento de doble filo.

No se ha pedido “leer con otros ojos” la biblia tras los recurrentes escándalos de pedofilia denunciados y probados al interior de la iglesia, y es que es mejor sentar la discusión en la ética que exigen nuestras pasiones, pulsiones.

“La historia de las luchas por el poder, y en consecuencia las condiciones reales de su ejercicio y de su sostenimiento, sigue estando casi totalmente oculta. El saber no entra en ello: eso no debe saberse” Michel Foucault

Los derechos humanos son una categoría universal de convenciones que establecen unos mínimos de dignidad para las personas, pero, ¿quiénes son esas personas? En la medida que vayamos aceptando que, como diría Jorge Luis Borges, la historia de un hombre es la historia de todos los hombres, y que esas personas son todos los seres humanos más allá de las interseccionalidades que nos atraviesan, entenderemos el valor del respeto como semilla y fruto de una humanidad bondadosa.

Los niños y las niñas gozan de especial protección por su etapa biológica de desarrollo aún incompleta y su elasticidad cerebral que aprenderá y aprehenderá el entorno con importante impacto en todos los aspectos de su vida, el cuidado integral de esta etapa y la satisfacción de necesidades básicas determinará en gran medida las decisiones del futuro adulto. Por su parte, los adolescentes se encuentran en una transición en la que quieren experimentar, pero al tiempo están en un proceso de adaptación hormonal y de neurotransmisores que les sesga de una consciencia plena de la trascendencia de sus decisiones. En este sentido, manifiesto mi postura a favor de la protección integral de los y las menores como responsabilidad política y social con el sano curso de cada humanidad.

“Las relaciones de poder múltiples atraviesan, caracterizan, constituyen el cuerpo social; y estas no pueden disociarse, ni establecerse, ni funcionar sin una producción, una acumulación, una circulación, un funcionamiento del discurso” Michel Foucault

Sin embargo, eso no resta el problemático dilema que cada vez es más recurrente: la tendencia de la cancelación. La opinión sin rigor que toma valor al tiempo que sustrae del mismo a la vocación intelectual, artística y deportiva predilecta. La normalización como tiranía de la estupidez en el ruido de lo inmediato, la irresponsabilidad y la conveniencia que no evitan generar buen rédito cambiario.

“La libertad es la condición ontológica de la ética; pero la ética es la forma reflexiva que adopta la libertad” Michel Foucault