La mejor decisión

Sin duda alguna, de las decisiones que más temor nos genera, es la de elegir qué carrera estudiar. Y es que hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de tomar esa decisión…”


En el transcurso de nuestras vidas nos vemos enfrentados a infinidad de decisiones. Desde las más banales y aparentemente irrelevantes, hasta las más profundas y trascendentales. A pesar de que tengan niveles de complejidad e incidencia diferentes, todas las decisiones nos llevan a cuestionarnos, todas nos llevan a realizar un proceso de análisis y comparación para finalmente tomar una decisión, esto no es una tarea sencilla, además es una que se realiza durante toda nuestra existencia, durante décadas y décadas, día tras día.

Sin duda alguna, de las decisiones que más temor nos genera, es la de elegir qué carrera estudiar. Y es que hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de tomar esa decisión. Además, todos quieren opinar sobre lo que elegimos o planeamos elegir, los profesores del colegio, los compañeros de curso, amigos y familiares, todos creen saber qué es lo mejor para nosotros, y si, tal vez lo hacen con  la mejor de las intenciones, pero lo que no se les pasa por la cabeza es que nos confunden más de lo que ya estamos; de por sí cuando salimos del colegio, la mayoría no estamos listos para tomar una decisión tan importante y cargar con tantas distintas opiniones sobre nuestra vida, y puede que algunas personas tengan fuertes vocaciones y estén seguras de lo qué quieren estudiar y a qué se quieren dedicar, sin embargo ellos no son la gran mayoría, según el ministerio de educación 4 de cada 10 estudiantes universitarios cambian de carrera en el primer año de sus estudios, esto quiere decir que de 1000 personas en Colombia, 400 se equivocaron eligiendo carrera, y no está mal, la vida se trata de aprender de nuestros errores.

Hay una gran variedad de motivos que nos lleva a querer cambiar de carrera, e incluso impulsarnos a tomar la decisión: puede que la carrera que elegimos no es lo que habíamos pensado, descubrimos algo que nos apasiona mucho más, tuvimos dudas de lo que queríamos, o simplemente estudiamos lo que nuestros familiares querían para llenar sus expectativas. En cualquiera de los casos anteriores, lo mejor es centrarnos en nosotros y en lo que queremos, es una decisión que nos pertenece y no hay que tener miedo de tomarla.

¿Qué hacemos nosotros estudiando algo que no nos apasiona? ¿cómo lograremos un buen rendimiento estudiando algo que no nos gusta? ¿vale la pena estudiar algo equivocado para satisfacer a los demás?  Estas son algunas de las preguntas que nos realizamos al momento de considerar cambiar de carrera, mi consejo es que no hay que temer a tomar la decisión, no podemos condenarnos nosotros mismos con algo que no nos haga felices, no hay forma de dejar huella en nuestro paso por el mundo si hacemos algo que no nos nace. No alcanzamos a imaginar ni un poco todo lo positivo que puede ser para nuestras vidas tomar una decisión como esta. Yo lo hice, yo tomé la decisión, y a día de hoy no me arrepiento, y espero no arrepentirme, aún soy estudiante y tengo mucho camino que recorrer, sin embargo, siento que fue la mejor decisión que pude haber tomado.

Para concluir: un último consejo a todos aquellos que están pensando en cambiar de carrera, no tengan miedo por el tiempo perdido, porque no es perdido, todo lo que aprendemos sirve, si hiciste 1,2,3 o incluso 7 semestres de una carrera equivocada todo lo que aprendiste servirá de experiencia, y nunca es tarde para hacer lo que nos gusta.

Miguel Angel Barragán Alape

Soy estudiante de segundo semestre de comunicación social y periodismo en la Universidad del Tolima. Disfruto mucho de escribir porque es liberador, tanto para mi, como para los lectores, tengo la firme convicción de que una historia bien escrita puede ayudar a muchas personas, abrir puertas y horizontes que no se imaginaban.

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