La Inteligencia Artificial como “doping” en los procesos comunicativos

Ser comunicadora supone tener una amplia posibilidad en poner en común lo que no solo personas quieren, sino las empresas, proyectos o instituciones. Sin embargo, es un rol, que como muchos tienen la necesidad de revisar sus cambios estructurales en cuanto al auge de la extrema reproducción de imágenes y contenidos que atiborran en nuestras redes, entornos y conversaciones la Inteligencia Artificial y más en términos de “generativa”, en espacios de trabajo.

“Lo mejor de la Inteligencia artificial es la paciencia”, me decía una adulta mayor en cuanto a una conversación mientras tenía comprensión de un asistente por voz que le brindaba respuestas a sus dudas, y es que sí, la complacencia y las respuestas incansables pueden estar generadas por un sistema, pero no pueden ser el reemplazo de una conversación real. Una anécdota que se suma a una frase que escuché en un podcast donde decían, que en función profesional y de conocimiento, “la Inteligencia Artificial podría ser caso de “doping pisitivo”. Una analogía no muy lejana a esa posibilidad ya que cualquier persona o comunicador puede tener acceso a conocer métodos, generar contenidos, plasmar embudos y tener resultados de análisis en planes, matrices, guiones, producciones o post-producciones que ya no son el valor que capitaliza o atrae de un profesional para quienes están enfermos con la palabra “estrategia” en el campo laboral.

El afán de la producción puede carecer de análisis y el costo más alto lo tienen quienes ya no confían en el discernimiento de lo que se dice, recolecta, analiza y piensa, sino en la hiperproducción con una acción desmedida de posicionamiento que carece de todo plan y exagera en palabras lo que una marca realmente tiene por decir.

Leer, profundizar y cuestionar se hace urgente en los comités creativos y acá traigo una teoría que bien se aprende en las aulas de nuestra profesión como comunicadores y es: “La espiral del silencio”, donde se ve activa cuando los profesionales ya temen decir “no sé, no tengo ese conocimiento, no soy la persona idónea para esa decisión, necesito tiempo de lectura, requiero capacitarme en el tema, o mi uso de la Inteligencia Artificial es con fines meramente informativos”.

Tener miedo a dar esa opinión será lo que termine de catapultar esa posibilidad de mantener lo humano de la profesión y la excelencia de un buen obrar bajo un criterio no solo ético sino responsable en cuanto a lo que realmente no puede ser negociable en un proceso de esta labor, que es proteger la identidad, mantener en mente los objetivos reales de quienes los contratan y administrar con propósito comunicativo los canales que le están siendo confiados en las marcas que lo rigen.

El uso de las herramientas no pueden ser la excusa para que líderes de equipos y más de cargos creativos usen para presionar conocimientos sin validez y práctica en el mercado. Urge que la capacitación sea consciente, mediada, y que la Inteligencia artificial se aplique no solo como agentes que ahorran tiempo en procesos con indicadores de productividad, sino como la forma de lo que puede sumar en áreas de comunicación, marketing o publicidad, pero no reemplazando el pensamiento y la conversación que se convierte en la real estrategia de cualquier equipo humano.

La comunicación sugiere y requiere en su base de estudio que siga respondiendo como proceso cultural y político para la sociedad y no caiga en la transmisión de datos. Ya no hablamos de propaganda de guerra, teorías de masas, sino que convoca la investigación y aplicación de la comunicación sintética y el uso de la comunicación generada entre la máquina y el humano.

Quisiera cerrar este pensamiento escrito con una frase de Borges en, La biblioteca de Babel, frente a la mirada lejana de la IA, pero que se acerca a esa necesidad de creer en respuestas absolutas: “La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra”.

Daniela Acevedo Flórez

Comunicadora Audiovisual y Especialista en Gerencia de Mercadeo.

Docente y mediadora de contenidos con IA Generativa.

Acompaña marcas comerciales y políticas en su comunicación interna y externa.

Comentar

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.