La identidad y el pasado

La tendencia indie de jugar con la soledad y la incomprensión afectiva -Frances Ha de Noah Baumbach, Nebraska de Alexander Payne, A coffee in Berlín de Jan Ole Gerster’s, entre otras- junto a relatos de lineamientos discursivos e intelectuales -la filmografía de Guy Maddin, por ejemplo- ha copado de motivos el modelo del blanco y negro como complemento emocional del relato. Sin embargo, en Ida, el nuevo largometraje del director polaco Pawel Pawlikowski, la limitación cromática tiene una función que, como en La cinta blanca de Michael Haneke, se aparta de la simple exposición del retrato de una época para ser el punto de partida a la exploración de identidad de un individuo y la unión de este con su territorio.

La historia nos sitúa en la fría Polonia de principio de los años 60’s, donde Ida, una novicia a punto de tomar sus votos en un convento católico, es notificada de que hay alguien en la familia que sobrevivió a la época del nazismo y que está dispuesta a recibirla, su tía Wanda, jueza que atacó y castigó a implicados de las barbaries de la segunda guerra mundial. Nomás el primer encuentro deja dos datos trascendentales para que Ida, inmersa en una burbuja de inocencia, comience a atar cabos sueltos de su pasado: es judía y su familia murió en el holocausto.

Las dos mujeres no podían ser más diferentes: mientras Ida es entregada a la causa religiosa su tía, en declive laboral y emocional, se refugia en el licor y el sexo para seguir viviendo. Ahora bien, esto es la primera impresión de unos personajes que, tras el viaje que emprenderán en busca de la tumba de los padres de la “monja judía”, desnudarán los miedos y sentimientos de una nación que aún lucha por pasar la página más triste de su historia.

image

Y es que Ida, planteada con una ambientación minimalista y directa, es un tratado lleno de búsqueda de identidad a través del encuentro con el pasado que, por más recóndito que se encuentre, moldea la conducta humana y su relación de este con su entorno. Es decir, Pawlikowski entiende y ejecuta con maestría la idea de que su natal Polonia -donde nunca había filmado- tiene las heridas abiertas, y lo que es peor, nadie da explicación de lo que allí sucedió. Recuerdos que permanecen y desgastan, como bien sucede con la tía Wanda.

Dos actuaciones de primer nivel engloban un relato redondo, pues sus expresiones, tan desiertas como intensas, dan la sensación de que no todo está contado, que no hay tiempo para las explicaciones, posiblemente porque no las haya. Mientras Ida, con su timidez y escepticismo, es una joven deseosa de encontrarse en ese mundo al que nunca perteneció, su tía es una mujer infeliz que, tras vivir en carne propia el horror, solo desea un poco de paz. La identidad nunca aparece, o por lo menos, no se transforma, simplemente sale a flote. El choque, planteado con sensibilidad y crudeza recordando al mejor cine europeo, es una prueba de la conexión indeleble entre el destino y el pasado, el presente y la imposibilidad de olvidar.

El ritmo del metraje está controlado por una sincrónica puesta en escena y una atmósfera plagada de silencios que remite a la desolación, tanto del territorio como de los personajes. Punto aparte a la fotografía, con creces lo más sublime del film, donde el blanco y negro está mas que nunca justificado y el juego de sombras, junto a una iluminación pictórica, ensalzan la melancolía de unos individuos que nunca llegan a entender el porqué les tocó ser parte de semejante tragedia. Una estética fríamente detallada, donde no hay saturación de elementos que enturbien esa espléndida composición. Un deleite visual y narrativo que incomoda por la veracidad de lo contado, y también, de lo no mostrado. Obra maestra.

[author] [author_image timthumb=’on’]https://alponiente.com/wp-content/uploads/2014/12/Diego-Perez-AP-e1418367495797.jpg[/author_image] [author_info]Diego Pérez Torres Estudiante activo de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Antioquia y de Comunicación Social en la Universidad EAFIT. Ha participado en la elaboración de diversos documentales y cortometrajes que han alcanzado presencia en diversos festivales de cine. Apasionado por el cine, la literatura y las artes visuales; con proyección en la realización e investigación cinematográfica.[/author_info] [/author]

 

Al Poniente

Al Poniente es un medio de comunicación independiente que tiene como fin la creación de espacios de opinión y de debate a través de los diferentes programas que se hacen para esto, como noticias de actualidad, cubrimientos en vivo, columnas de opinión, radio, investigaciones y demás actividades.

Comentar

Clic aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.