La diferencia entre pasar un rato y vivir una experiencia

Buenos días, saludo a los lectores del Periódico Al Poniente desde la ciudad de Göreme en la Capadocia, una de las regiones más interesantes y embrujadoras de Turquía, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Ubicada en el corazón de la Anatolia Central, la Capadocia ocupa territorios de las provincias de Kayseri, Nigde, Aksaray y Nevsehir.

Dice la sabiduría popular de los habitantes locales que quien habla de la Capadocia se refiere a la tierra de los hermosos caballos, una región que vale la pena conocer por su belleza y por su historia. Los cronistas cuentan que la Capadocia fue un punto de intersección de rutas que unían al oriente con el occidente, dos culturas con grandes diferencias, y entre los mares Negro y Mediterráneo, y en su momento era una parada obligada de la denominada ruta de la seda.

El mundo del turismo ofrece gratas opciones alejadas de los modernos centros comerciales y de los elaborados parques de diversión y la Capadocia es una de esas alternativas que bien vale la pena tener en cuenta a la hora de viajar.

Según una leyenda que me compartió un comerciante de una tienda de esta bella ciudad de Göreme, los hombres y las hadas cohabitaban en el centro de la Capadocia hace muchos siglos, y con el transcurrir del tiempo, como pasa cuando los seres se encuentran en los senderos, comparten los atardeceres, disfrutan de las mismas caídas del sol y salidas de la luna, respiran a la par los vientos de los campos, y se bañan en aguas comunes de los ríos, una de las hadas se enamoró de uno de los hombres, lo cual causó la ira de la reina de las hadas.

Como castigo la reina les lanzó una maldición a todas las hadas y con un hechizo las convirtió en palomas destinándolas a vivir en caprichosas columnas de piedra en forma de cono, que la sabiduría popular comenzó a llamar las “chimeneas de hadas”. La reina también hechizó a los hombres y los signó a cuidar de las hadas, que ya eran palomas viviendo en “chimeneas”. Los hombres, entonces, se fueron a vivir al lado de las “chimeneas de hadas” y aquellos que tenían la capacidad de comprar una “chimenea” tenían el privilegio de conseguir esposa con mucha facilidad, como un don recibido por las hadas.

La tradición oral cuenta que quien no logre tener una “chimenea de hadas” tal vez tendrá que pasar el resto de su vida condenado a vivir sin una esposa. Yo dejé encargado uno de esos conos de piedra, esperando, si finalmente lo logro comprar, poderlo arrendar por largas temporadas a algunos de mis amigos.

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La llegada a Göreme por tierra, desde Ankara, la capital de Turquía, genera la sensación de estar en un escenario mágico tallado por artesanos milenarios que transformaron rocas y montañas en sus hogares y espacios de comunidad, algo digno de visitar y conocer que necesariamente se debe guardar en la memoria de los lugares bellos que tiene el mundo del turismo.

La Geografía de la Capadocia está dominada por la llamada toba calcárea, una roca volcánica suficientemente maleable para permitir que la mano del hombre intervenga sus montañas y montículos para construir en ellas viviendas, iglesias, conventos e incluso ciudades subterráneas. La toba calcárea se fue formando con el paso de los siglos después de las erupciones de los volcanes Erciyes, Keciboyduran, Develi, Göllü dagı y Melendiz.

Dentro de las múltiples intervenciones de diferentes reinos y culturas que dominaron a la Capadocia (1), como los asirios, los hititas, los persas, los macedonios, los romanos, los bizantinos, los selyúcidas, y los cruzados, entre otros, es de resaltar que en los primeros siglos de la iglesia católica establecida por San Pedro, en Roma, muchos cristianos llegaron a la Capadocia y vivieron en catacumbas labradas en las montañas. En el siglo IV ya había cuatro santos nacidos en la Capadocia: San Gregorio de Nanciano, el viejo, y San Gregorio de Nanciano, el joven, San Mamés y San Basilio el grande. Existe la creencia de que San Jorge también fue originario de la Capadocia.

Pensando en la actual orientación turística de Colombia, propósito compartido por los gobiernos de Uribe y Santos, quiero presentar a los lectores, y a los funcionarios de las oficinas que promueven el turismo tanto a nivel local como a nivel nacional, una experiencia en la ciudad de Göreme que a mí particularmente me dejó muchas enseñanzas como profesor de Marketing Turístico: la experiencia de montar en globo por la geografía de la Capadocia.

Para comenzar hago referencia al título de la presente columna: la diferencia entre pasar un rato y vivir una experiencia.

Uno de los atractivos de visitar a Göreme es recorrer en globo la geografía de la Capadocia, para lo cual hay una docena de empresas que ofrecen esta posibilidad. Como todo en la economía del marketing y de los servicios en el turismo, hay unas empresas que ofrecen un servicio básico y otras que se preocupan por dar un valor agregado especial que las diferencie, según nos han enseñado autores como Philip Kotler y Michael Porter.

Las empresas de servicio básico parten de la premisa de que el cliente va simplemente a montar en globo, y no le ofrecen prestaciones adicionales, (o si lo hacen es algo muy simple y accesorio).

Por su parte las empresas de servicio con valor agregado, piensan que el cliente, que tal vez venga de otro continente, es digno de vivir una experiencia que le quede grabada en la memoria como un evento muy especial. Esta es la referencia que nos convoca en la presente columna.

La empresa con la cual contratamos el servicio, (cuyo nombre no es pertinente, porque los que nos interesa indicar es el concepto y no la mención comercial de una marca), ofrece no un vuelo en globo sino una experiencia de montar en globo.

El viajero es citado a un gran centro de recepción con una hora de antelación, donde, al llegar, le indican el número del globo en el cual va a tener su experiencia de vuelo. Seguidamente se le invita a tomar un desayuno tipo buffet con amplio y generoso surtido. A continuación el grupo de viajeros es llevado en una buseta a tomar el vuelo en el globo predefinido. Antes de subir al globo el grupo recibe una instrucción sobre las normas de seguridad que hay que seguir en los diferentes momentos del vuelo. Durante el vuelo el piloto, (si, un piloto profesional), interactúa con cada uno de los pasajeros, (diez y seis pasajeros por vuelo), les pegunta su nacionalidad y les hace comentarios personalizados. Además va ilustrando a los pasajeros sobre las diferentes zonas que va recorriendo el globo. Cuando el placentero viaje termina y el globo aterriza en una zona campestre, se sirve una copa de champaña con una mesa dispuesta con canapés. Para terminar, a cada viajero se le impone una medalla como reconocimiento a su experiencia y el piloto se toma una foto con cada uno de los viajeros.

Al revisar la página web de la compañía (2) ésta detalla las siguientes características que “nos separan del resto de empresas”:

– La mayor calidad en los materiales con los que se construyó el globo.
– Pilotos reconocidos y con licencias actualizadas.
– Seguros Allianz con las tasas más altas del mercado.
– La empresa acepta participar en el Programa de premios “American Express Selects” y evaluaciones de Tripadvisor.
– Afiliado a las membresías de las diferentes asociaciones de empresas de viajes.
– Listado de grandes personajes que han usado los servicios como Su Majestad La Reina y la Princesa Real de Bhután, el Sr. Ng Eng Hen, Ministro de Defensa de Singapur y su familia, el Se. Mahindra y su familia, propietarios de Mahindra Group, India, etc.

Con apertura mental y disciplina de servicio, muchas empresas colombianas podrían emular este modelo de servicio al cliente referenciado de la Capadocia.

@ViajeroReal

[author] [author_image timthumb=’on’]https://scontent-b-mia.xx.fbcdn.net/hphotos-ash3/t1.0-9/1512389_1429197034004824_2448223768463337392_n.jpg[/author_image] [author_info]Diego Germán Arango Muñoz Ingeniero Administrador de la Universidad Nacional de Colombia Psicólogo, de la Universidad de Antioquia Administrador Turístico, del Colegio Mayor de Antioquia. Especialista en Mercadeo, de le Universidad Eafit. Especialista en Investigación Social, de la Universidad de Antioquia. Profesor de la Universidad nacional de Colombia desde 1977. Profesor invitado a 35 universidades hispanoparlantes. Consultor en Marketing para más de 350 compañías. Director de más de 3,500 investigaciones empresariales en el campo del Marketing. Leer sus columnas.[/author_info] [/author]

Bibliografía:
(1). http://www.europamundo.com/guiaspdf/CAPADOCIA.pdf
(2). http://www.royalballoon.com/

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Al Poniente

Al Poniente es un medio de comunicación independiente que tiene como fin la creación de espacios de opinión y de debate a través de los diferentes programas que se hacen para esto, como noticias de actualidad, cubrimientos en vivo, columnas de opinión, radio, investigaciones y demás actividades. Esta publicación ha sido hecha por la línea editorial de Al Poniente.

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