«Hay una palabra clave con la cual convive mal el modelo capitalista: la transparencia.» Entrevista con Monedero.

«El metabolismo del capital es invariable, la búsqueda de los beneficios a través del mercado.»

Juan Carlos Monedero, profesor universitario y politólogo español, visitó hace algunos días la capital antiqueña. En su estadía concurrió a dar conferencias y charlas en varias universidades, institutos, congresos académicos y hasta estuvo en un colegio, donde presentó un libro de su autoría. El viernes 14 de septiembre tenía programada una conferencia sobre La Ciencia Política y el Big Data, la cual tendría lugar en la Universidad Nacional de Colombia, especialmente para los estudiantes de la facultad de Humanidades. Pero, como en dicha universidad se encuentran en Asamblea Permanente los estudiantes y profesores, Monedero hizo un Foro abierto para los alumnos que se encontraban en el campus universitario protestando a favor de la educación pública. Después de hablar y contestar preguntas, el profesor nos otorgó una entrevista para hablar de algunos puntos que tocó en su cátedra abierta:

 

Profesor Juan Carlos, hoy usted habló de un tema muy importante como lo es el Big Data. Pero usted también ha venido hablando, en diferentes espacios, sobre algo muy importante como el transhumanismo y lo que estas series como Black Mirror están comenzando a mostrar del futuro del humano en relación a la tecnología. ¿Cómo se está preparando no solo la humanidad sino también la ciencia política? ¿Cree que esto será una estocada a la teoría marxista o por el contrario  la reforzará?

No hay que olvidar que vivimos en sociedades capitalistas. El metabolismo del capital es invariable, la búsqueda de los beneficios a través del mercado. Por tanto, esa lógica acompaña absolutamente todo lo que desarrollamos.
Sí que es verdad que hay un elemento que algunos autores cuestionan a la hora de aplicar viejas herramientas y viejas teorías, esto tiene que ver con la sociedad de la información. Tenemos que la idea de los escases de las mercancías deja de ser cierta. Nos encontramos con que autores como Paul Mason plantean que no puedes aplicar a la información lo mismo que aplicas al agua, a la tierra o a los bienes, puesto que la información no se gasta cuando la compartes.  Por eso, hay una posibilidad de repensar prácticamente toda nuestra economía; lo que ocurre es que hay gente que está intentando privatizar el conocimiento, y ahí sí que opera las viejas lógicas donde sí podemos utilizar herramientas marxistas para leerlo. Pero claro que, si de repente aplicamos unos desarrollos tecnológicos donde desaparece la escases o donde realmente somos capaces de producir intercambios cara a cara a través de las nuevas tecnologías, ya no del Big Data, sino de las cadenas de bloque que permiten prescindir de los bancos y de los sistemas financieros, es decir, de un mundo inédito que se abriría donde tenemos que pensar otro tipo de cuestiones.
En cualquier caso creo que el marxismo tiene vigencia en la medida en que hizo preguntas correctas, ahora las respuestas van a cambiar. Es decir que las conclusiones que se sacaron desde el marxismo: estatalización de los medios de producción, partido único, sacrificio de libertad por igualdad; una serie de elementos que hoy difícilmente son asumbibles.

Me temo que la Ciencia Política, que durante una parte importante del siglo XX ha mirado a la economía, ahora tiene que mirar a otros sitios, lo que pasa es que esto también se vuelve algo muy desafiante para nosotros. Seguramente los politólogos igual tenemos que saber matemática de una manera más profunda, lo mismo con la ingeniería, por ejemplo, tenemos que saber de biología; creo que estas ramas nos posibilitan conocer ahora más nuestro mundo que las viejas herramientas del siglo XX.

 

Foto por: Danilo Castrillón.

Hoy en el continente latinoamericano, los gobiernos alternativos y progresistas no están saliendo del poder, como en la época Guerra Fría, por medio de golpes militares, sino por acciones judiciales.¿Qué análisis hace ustedes de eso?

Eso es lo que ha venido pasando. Desde hace más o menos quince años, Estados Unidos ya no forma militares para las torturas, desapariciones y represiones, hoy está formando a jueces. Estos son los que logran, por ejemplo, quitar del juego a Lula Da Silva, el cual le sacaba de distancia el 30% de los votos al siguiente candidato.
Yo creo que hay una palabra clave con la cual convive mal el modelo capitalista: la transparencia. Es decir que es muy relevante desvelar todas esas trampas, todos esos trucos, porque generan indagación cuando se conocen, igual que la foto de un político que promete una cosa y hace lo contrario. Esto puede servir para que los votantes cambien su sentido del voto; lograr hacer transparente este tipo de trampas, estos pagos a jueces, su formación, su venalidad, genera una mirada en la ciudadanía que da herramientas para lucharlo. Lo que no funciona es la ocultación, el statu quo sabe que si la información se hace pública se les haría muy difícil la posibilidad de seguir ejerciendo ese tipo de comportamientos.

 

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¿Qué análisis hace usted de la dejación de armas por parte de las FARC?

El proceso de paz ha sido una cosa que nos ha emocionado a todos los demócratas. Pero por esa misma emoción nos produce también, constantemente, decepciones. Creo que parece evidente que no se están cumpliendo los acuerdos. Han encarcelado a Santrich, no están en marcha los procesos productivos que debieran buscar una salida económica a los desmovilizados, errores que han cometido las FARC a la hora de ver su reintegración a la vida política.
Creo que el proceso de paz funciona en la medida en que haya una amplia proporción de colombianos y colombianas que lo apoyen. No puede ser una discusión entre la cúpula de las FARC y la cúpula gubernamental, hay que involucrar colombianos a la apuesta por la paz y por la justicia, a la ciudadanía. Vimos que en el plebiscito no se hicieron bien las cosas, porque se perdió.

¿Cuéntenos qué piensa acerca de los resultados de Gustavo Petro en esta nueva etapa de posacuerdo por la que atraviesa Colombia?

Hay tres cosas de Latinoamérica que a mí me llenan de optimismo: 1) La victoria de López Obrador en México. 2) Las movilizaciones de dos millones de mujeres argentinas haciendo lucha callejera, lucha institucional y reclamando el aborto como un derecho humano, siendo impacientes y haciendo  una lucha anti-neoliberal en la medida en que el 8 de marzo se volvió una huelga, por tanto también disputaba al lado del feminismo cuestiones vinculadas a las clases sociales. 3) El 40% de votos a Petro, en un país con unos gobiernos vinculados al paramilitarismo y la violencia.

Petro tiene un reto. Ese 40%, es un “gas”, que si no se mete a una caldera, no va a producir movimiento. Por tanto, es cierto que el principal problema de los gobiernos de cambio en América Latina ha tenido que ver con no haber construido partidos-movimientos y no haber sido capaces de armar unos partidos políticos vinculados a los movimientos sociales que hubieran hecho alarmas más tempranas, que hubieran disputado de alguna manera la lucha contra la corrupción y horizontalizado el poder, tiene que ver con el fracaso de los gobiernos de cambio. Petro tiene que articular ese proyecto en esa forma de partido-movimiento, porque si no el riesgo de que se disipe es “gas” es muy alto.

 

Por: Diego Alejandro Casas, subdirector de Al Poniente y Danilo Castrillón.

Nota: Puede encontrar las columnas del profesor Monedero en el siguiente link https://alponiente.com/author/juan-carlos-monedero/

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