Opinión Selección del editor

¿Hay que desembalsar Hidroituango?

Hidroituango va a dar para escritos y procesos judiciales 15 años o más. La información pública de EPM es muy precaria y eso aumenta la especulación y esconde la verdad. Es tanto el dinero perdido y lo no contado con Hidroituango que se necesitaría otro proceso de paz para llegar a la verdad.

Hidroituango es el único proyecto hidroeléctrico en el mundo donde se ha desviado dos veces el mismo Rio, el Cauca. El embalse se llenó por accidente; no fue decisión técnica. Debe ANLA estudiar si es necesario desembalsar de nuevo antes de generar energía, o no. Desviar tres veces un río no ha ocurrido nunca.

La nueva pregunta: ¿Habrá que desembalsar a Hidroituango antes de generar? EPM dice, no. La decisión de obligar a desembalsar o no, es de ANLA, y no de EPM.

Las dudas sobre desembalsar son fundadas: La falta de planeación del proyecto; tantos errores constructivos; la complejidad e incertidumbre que todavía existe para recuperar la obra, a pesar de que EPM no lo diga; y riesgos para las comunidades.

A casi tres años de la catástrofe, la incertidumbre de lo que falta, sigue excesivamente alta. “EPM y los Constructores reconocen la complejidad técnica y la incertidumbre de algunas obras faltantes”, dice un documento oficial. Es tan riesgoso lo que falta, que los contratistas piden que no se les sancione si no son exitosos en su trabajo. Hay tanta improvisación, que el contrato original de construcción ha sufrido 39 adiciones y faltan más. Las obras de recuperación no tienen completos diseños definitivos, ni precios unitarios, ni valor total de la obra.

Para recuperar la obra, EPM hizo nueva adición a sus contratistas (dic 2020). Se ve contradictorio, que se demande a los contratistas por supuestamente “malos constructores””, y que al mismo tiempo se les adicione el mismo contrato en otra suma billonaria.  La adición refuerza la posición de la contraparte, es un mensaje al juez a favor de los contratistas y contradice la esencia de la demanda que se hace por “errores constructivos gravísimos de los contratistas”. La adición podría sanear a los contratistas. Pareciera que EPM se estuviera disparando a sus propios pies

Además, ANLA acaba de sancionar a EPM con $5.500 millones porque construyó sin licencia ambiental el Túnel 3 o GAD que estalló (Resolución 172 de 2021), Y dice que habrá consecuencias penales y disciplinarias. El dinero es lo de menos. La sanción indica que el Plan de Aceleración, la GAD y el SAD (sistema alternativo de Desviación) son ilegales, no cumplieron normas ambientales; y por la tragedia en la obra, se configuró un delito ambiental. Es una vergüenza que EPM construya obras sin licencia ambiental, y si fracasan como el GAD, doble vergüenza. Esta sanción iría en contra de EPM en la reclamación de $9,9 billones a contratistas, pues EPM certificó en 2016 que correría con los riesgos que viniesen de la construcción de túnel GAD que estalló.  En Acta 47 del Comité de Seguimiento del Contrato BOOMT (julio 13 de 2016), dejó por escrito: “EPM aclara al Comité que todas las obras que se han adelantado en la galería alternativa de desviación GAD han sido a riesgo de EPM” Es dudoso reclamar a un contratista por una obra que en esencia es ilegal por no tener licencia ambiental. La licencia ambiental es obligación de EPM y no de los contratistas. Otra consecuencia grave sería lo que dijo la Contraloría: Los seguros podrían no pagar si existen violaciones a las normas legales.

Así, los $10 billones podrían ser pérdidas para EPM y poco recuperaría.

Si EPM no tiene absoluta certidumbre en las obras a realizar, tremenda la responsabilidad de ANLA. Sería irresponsable autorizar inicio de Hidroituango, sin estudios serios, que eliminen los riesgos de ingeniería y vidas humanas. Veamos.

UNO. ANLA tiene que garantizar la estabilidad de la Presa. El diseño original de la Presa se cambió abruptamente con el lleno prioritario. Los ingenieros americanos traídos por la Presidencia de la Republica dejaron por escrito: “ni el diseño ni los materiales cumplen los estándares internacionales”. Muy audaz el ANLA si autoriza sin tener certificaciones que garanticen que la Presa nunca vaya a fallar. Se necesita un veredicto de estabilidad trabajando a profundidades de 200 mts. Si la Presa llegase a fallar sería el acabose.

DOS. ANLA tiene que Revisar estabilidad de las laderas sumergidas y el Macizo rocoso. Hubo grandes erosiones en el entorno de los portales del GAD que estalló; en las zonas de los túneles izquierdo y derecho donde se utilizaron fuertes explosiones de dinamita; en el túnel de descarga intermedia y casa de máquinas. La U. Nacional asegura que el macizo tuvo afectaciones. Con las técnicas de batimetría podría conocerse el estado del fondo del embalse, sedimentos acumulados, y algo de las laderas, pero no todo. Si se detectara una erosión activa que pueda desestabilizar el talud donde está localizada la falla, no es posible hacer los tratamientos sin desembalsar.

TRES. ANLA tiene que revisar el Vertedero y el Caudal ecológico. Los vertederos no son para trabajar 24/7 como lo hace éste, Podría afectarse el pozo de amortiguación. En 2019 se secó varios días el rio Cauca por no operar el caudal ecológico obligatorio de 450m3/s o Túnel de descarga Intermedia. Todavía hoy no funciona.

CUATRO. Las captaciones 3 y 4 a la casa de máquinas tienen tapones de concreto. Esos tapones tienen que ser demolidos de una manera subacuática. Es una faena de alta ingeniería con muchos riesgos, sin seguridad de éxito. Es una obra que no tiene antecedentes a nivel mundial. No se conoce el estado de los pozos de presión.

Desembalsar sería una tarea de alta complejidad técnica. Habría que construir nuevo túnel de desviación, lo cual atrasaría el proyecto varios años más.